VIA CRUCIS POR LA VIDA
POR UN HOSPITAL REGIONAL EN VILLA MELLA

INTRODUCCIÓN:

En la Biblia Dios se nos revela como el Dios de la Vida, el Dios que ama la vida.

El camino que recorre Jesús con la cruz, el “via crucis”, es un camino hacia la vida, que pasa por la muerte en la cruz. Nuestro camino hacia la vida pasa también por la muerte. Acompañar a Jesús en su camino hacia el Calvario es un ejercicio espiritual que nos acerca a Jesús y a su lucha, que nos acerca a su victoria que termina en la resurrección.

La lucha por una vida digna, una vida plena es deseo de Dios y de su Iglesia. Ella nos enseña que el deseo de Jesús es que “tengan vida y una vida en abundancia”. Por esa razón las Comunidades Eclesiales de Base han querido celebrar este año un VÍA CRUCIS POR LA VIDA, recorrer con Jesús el Camino de la Cruz para tomar conciencia y ayudar a los responsables de la salud pública a tomar conciencia de la necesidad de cuidar mejor nuestra vida, nuestra salud. Para cuidar la vida es necesario construir un hospital para los barrios y poblaciones de la zona de Villa Mella, Sabana Perdida, Guaricano, San Felipe y la Victoria. Los pobres tenemos el derecho y el deber de cuidar la vida, regalo de Dios.


PARA LA PREPARACIÓN DEL VIA CRUCIS:

 

Proponemos un via crucis bíblico, incluyendo pasajes diferentes a los tradicionales y relacionándolos con el tema de la salud y la vida. Es necesario preparar en equipo la ruta, lugares y personas que tomaran parte.

Los textos deben ser leídos con sentido de proclamación, para lo cual es necesario prever los medios de amplificación.

El Via Crucis está pensado para ser realizado entre varias parroquias, que al unirse le dan el sentido pleno de un caminar como pueblo de Dios hacia la Pascua.

PRIMERA ESTACIÓN:

JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

Lector/a:         Te Adoramos Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Mateo:

Llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí, mientras yo voy más allá a orar.» Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentir tristeza y angustia. Y les dijo: «Siento una tristeza de muerte. Quédense aquí conmigo y permanezcan despiertos.» (Mateo 26,36-38)

JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

La Tuberculosis, una enfermedad que nos angustia

Hace muchos años en nuestro país se consideraba que la tuberculosis era una enfermedad mortal por necesidad. Se pensaba que el tuberculoso era un condenado a muerte y se huía del enfermo como se huye del demonio. Pero, aunque muchos no lo quieran aceptar, la tuberculosis ha vuelto a nuestro pueblo. Es fruto de algo increíble: la falta de una buena alimentación. Falta de comida, para hablar claro. Nuestro país continúa siendo un país de hambrientos y eso explica el resurgir de la tuberculosis. Comemos mal, porque tenemos pocos recursos, pero también porque no sabemos utilizar bien lo poco que tenemos. Alimentamos mal a nuestros hijos e hijas porque no nos preocupamos de enseñarles a comer mejor, a comer frutas, ensaladas. Preferimos comprar cosas de las que nos anuncian los comerciantes y eso nos está matando. La angustia de Jesús que no quiere morir nos recuerda a aquellos que están muriendo y no quieren morir.

ORACIÓN:

Señor, vivimos en un mundo donde hay abundancia y escasez. Te pedimos que los dominicanos nos preocupemos más de cuidar nuestra vida, cuidar nuestra salud. Tu nos has dado una tierra rica en vitaminas, en frutas y en hortalizas. Enséñanos a aprovechar mejor tus regalos y líbranos de la angustia de ver morir a nuestros hijos e hijas. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:         

SEGUNDA ESTACIÓN:

JESÚS TRAICIONADO POR JUDAS

Lector/a:         Te Adoramos Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Lucas:

Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegó un grupo encabezado por Judas, uno de los Doce. Como se acercara a Jesús para darle un beso, Jesús le dijo: «Judas, ¿con un beso traicionas al Hijo del Hombre?» (Lucas 22,47-48)

JESÚS TRAICIONADO POR JUDAS

La Basura traiciona la salud

La salud es la forma de vida que Dios desea para nosotros, su deseo es que tengamos vida en abundancia. Todo lo que ponga en peligro la vida, todo lo que mata la vida, traiciona el plan de Dios, traiciona, como lo hizo Judas, al Hijo de Dios. Por eso los cristianos, los hombres y mujeres de fe, amamos la vida, don de Dios. Traicionamos la vida, cuando ponemos en peligro nuestra salud y la de los demás. Cuando cubrimos de manera irresponsable de basura nuestro ambiente. Los médicos nos han prevenido del peligro de la basura, pero no le hacemos caso. Pensamos tal vez, que son delicadezas de gente fina. Mientras tanto nuestra ciudad y nuestros vecindarios están llenos de basura. Nuestras propias casas están sucias. Nuestros patios y el frente de nuestras casas están llenos de basura. Nuestros niños crecen en medio de la basura y por eso abundan las enfermedades. Estamos traicionando la vida y al autor de la vida.

ORACIÓN:

Señor Jesús, sabemos lo mucho que te dolió la traición de tu amigo. Si hubiera sido un enemigo, habrías sabido cuidarte, pero nunca te esperabas eso de una amigo de confianza. Somos tus amigos de confianza y por eso sabemos lo mucho que te duele nuestro descuido por la vida y la salud. Ayúdanos a valorar más tu amistad y tu confianza. Para no hacerte sufrir más tendremos limpias nuestras casas y nuestro barrio. Te lo prometemos, a ti que eres Nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:         

TERCERA ESTACIÓN:

PEDRO NIEGA TRES VECES A JESÚS

Lector/a:         Te Adoramos Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Mateo:

Y como Pedro se dirigiera hacia la salida, lo vio otra sirvienta, que dijo a los presentes: «Este hombre andaba con Jesús de Nazaret.» Pedro lo negó por segunda vez, jurando: «Yo no conozco a ese hombre.» Un poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: «Sin duda que eres uno de los galileos: se nota por tu modo de hablar.» Entonces Pedro empezó a proferir maldiciones y a afirmar con juramento que no conocía a aquel hombre. Y en aquel mismo momento cantó un gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: «Antes de que cante el gallo me negarás tres veces». Y saliendo fuera, lloró amargamente. (Mateo 26,73-75)

PEDRO NIEGA TRES VECES A JESÚS

Las autoridades no pueden negar a su pueblo la salud

La salud es responsabilidad de todos, de la gente y las autoridades. Gobernar es cuidar, es ordenar, es servir de arbitro entre los grupos. La salud pública es responsabilidad de todos y todas, pero sobre todo es responsabilidad de las autoridades. Pedro dice que no conoce a Jesús, que nunca le ha visto, que ni siquiera sabe de dónde es. Cuando oímos hablar a algunas de nuestras autoridades, tenemos la impresión de que no nos conocen, no saben cómo vivimos y cuál es la situación de la salud de nuestros barrios. Negar a la gente el derecho a un centro de salud, es negar a la gente el derecho a la vida, a cuidar la vida. Por eso el reclamo de nuestros barrios por un hospital es un reclamo por la vida. Negar este derecho es negar que son nuestros amigos, que se interesan por nosotros.

ORACIÓN:

Señor, Pedro, tu amigo negó que te conocía. Sabemos de tu dolor, porque también nosotros hemos sabido de esa negación. No son nuestros amigos quienes nos niegan el derecho a cuidar nuestras vidas y la de los demás. Concédenos Señor, los medios para disponer de un centro de Salud como lo necesita nuestra gente. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:         

CUARTA ESTACIÓN:

JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

Lector/a:         Te Adoramos Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Marcos:

Pilato les dijo: «¿Qué voy a hacer con el que ustedes llaman rey de los judíos?» La gente gritó: «¡Crucifícalo!» Pilato les preguntó: «Pero ¿qué mal ha hecho?» Y gritaron con más fuerza: «¡Crucifícalo!».

Pilato quiso dar satisfacción al pueblo: dejó, pues, en libertad a Barrabás y sentenció a muerte a Jesús. Lo hizo azotar, y después lo entregó para que fuera crucificado. (Marcos 15,12-15)

JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

El SIDA nos condena a morir

La condena a muerte de Jesús es consecuencia de la traición de sus amigos: Pedro, Judas y los demás discípulos le dan la espalda. El pueblo mismo, que se había beneficiado de sus obras lo entrega a la autoridad romana, que lo condena a morir. La muerte es consecuencia del pecado y del desorden.

También la enfermedad es fruto del desorden, pero no siempre son los culpables los que la sufren. Por eso, como Jesús, muchos inocentes son condenados a muerte por el desorden de otros. Muchos niños han nacido condenados a morir por el error de sus padres. Los que nacen con el SIDA están condenados. Su muerte está anunciada de antemano. El SIDA nos condena a muerte y por eso luchar por evitar el SIDA es luchar por la vida. Acoger a estos enfermos es acogerlos en su condena.

ORACIÓN:

Señor, míranos con compasión. Mira el sufrimiento de tantos hijos e hijas nuestros condenados a morir a causa del SIDA. Danos la sabiduría para evitar esta terrible enfermedad, enséñanos a acoger a los que la sufren y a disponer los medios para atenderlos como hijos de Dios. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:         

QUINTA ESTACIÓN:

JESÚS CARGA CON LA CRUZ

Lector/a:         Te Adoramos Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Marcos:

Y se pusieron a saludarle: «¡Salve, Rey de los judíos!» Y le golpeaban en la cabeza con una caña, le escupían y, doblando las rodillas, se postraban ante él. Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacan fuera para crucificarle. (Marcos 15,18-20)

JESÚS CARGA CON LA CRUZ

Algunos cargan el agua, otros la botamos

Temprano en las mañanas, tarde en las noches, vemos con frecuencia a nuestra gente cargando agua. La cargan los niños y niñas, la cargan nuestros ancianos. Mujeres embarazadas y enfermos tienen que cargar el agua que necesitan para beber, para bañarse, para cocinar. Hay personas que pagan a otros para que le carguen el agua. Cargar el agua en lo llano es una cosa, cargarla en la montaña es otra. Mientras unos cargan el agua, otros la desperdiciamos, la botamos. En Santo Domingo botamos la mitad del agua que produce el acueducto. Y Dios ¿qué pensará de los que nos llamamos sus hijos e hijas cuando nos ve botando el agua, mientras otros de sus hijos, los más pequeños y débiles la tienen que cargar? ¿Qué pensará nuestro Padre Dios cuando dejamos abierta una llave o no reparamos el sanitario o la flota de la cisterna, qué dirá el Padre de Jesús cuando nos ve pasar indiferentes frente a un tubo roto en una de nuestras calles?

ORACIÓN:

Señor, hoy te vemos cargar con la cruz del agua en galones, botellones y latas. Sabemos que esa cruz la ponemos en tus hombros cuando botamos inútilmente el agua en nuestras casas y barrios. Hoy queremos comprometernos a aliviar la cruz de los más pequeños. Te prometemos usar mejor el agua que nos llega. A ti que eres Nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Dios te salve María!

SEXTA ESTACIÓN:

JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE

Lector/a:         Te Adoramos Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Lucas:

Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.» (Lucas 2,34-35)

JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE

El dolor de los hijos es el dolor de la madre

María se encuentra con su hijo lleno de dolor. El dolor del hijo es el dolor de la madre. Por eso el dolor de Jesús se hace el dolor de María, su madre. Un dolor está relacionado con el otro. El sufrimiento de nuestros niños y niñas es el sufrimiento de nuestras madres, como el sufrimiento de Jesús se vuelve el sufrimiento de María. Muchas de nuestras madres sufren al procurar la salud de sus hijos y no encontrar una solución. Una madre me decía: “lo que yo he aguantado por mi hijo no lo aguanto por mí”. Se refería al mal trato que le dio el médico que atendió a su hijo y cómo tuvo que aceptar su arrogancia para que le pudiera atender el niño. Tuvo que humillarse por su hijo. Como María, muchas de nuestras madres pasan por este dolor por la falta de atenciones en los hospitales, por la falta de medicamentos y de cuidados adecuados.

ORACIÓN:

Señor, danos fuerza y valor para defender la vida de nuestros hijos e hijas. Danos el coraje para cuidarlos. Ayúdanos a luchar por su salud, a insistir hasta que nuestros hijos tengan un lugar donde puedan ser atendidos como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Dios te salve María!

SEPTIMA ESTACIÓN:

EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ

Lector/a:         Te Adoramos Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del de San Marcos:

Entonces los soldados sacaron fuera a Jesús para crucificarlo. Al salir, se encontraron con Simón de Cirene que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, y lo obligaron a llevar la cruz de Jesús. (Marcos 15,21)

EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ

Los buenos médicos, enfermeras y técnicos nos ayudan con la cruz

En nuestros centros de salud, en nuestros consultorios y hospitales públicos aparecen médicos y enfermeras, técnicos y otras personas que como Simón de Cirene, nos ayudan a cargar la cruz. Son personas compasivas que han descubierto la alegría del servicio y el gozo de ayudar a otros con sus penas. Qué sería de nosotros sin esos corazones comprensivos que incluso arriesgan su trabajo y su sueldo por ayudar a nuestros enfermos. Nuestra cruz es tan pesada que solos no podemos con ella. Igual que Jesús, necesitamos un Cirineo que nos ayude a llevarla, que nos ayude a cargar con la cruz.

ORACIÓN:

Señor, te agradecemos la presencia de tantos buenos médicos, enfermeras, camilleros y personal de apoyo que nos ayuda a cargar con la cruz de nuestra enfermedad. Que alivian la situación de dolor que vivimos en nuestros hospitales. Te pedimos que nunca falten en nuestro pueblo hombres y mujeres que ayuden a los pobres a cargar con la cruz de la enfermedad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Dios te salve María!

OCTAVA ESTACIÓN:

JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALEM

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Lucas:

Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloran más bien por ustedes y por sus hijos. Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron! Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caigan sobre nosotros! Y a las colinas: ¡Cúbrannos! Porque si con el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?» (Lucas 23,27-31)

JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALEN

Las Jornadas de Vacunación son un espacio para la solidaridad

El Imperio Romano había impuesto en el pueblo de Israel la pena de muerte a todos aquellos que ellos consideraban “agitadores políticos” o que atentaban contra el orden establecido por el poder invasor. Según la tradición antigua del pueblo israelita existían algunas mujeres distinguidas que preparaban brebajes para calmar el dolor y confortar al condenado. Era un acto de humanismo y gran piedad. Hoy en día, las jornadas de vacunación vienen a ser un alivio para tantas familias que ven amenazadas las vidas de sus hijos por el Dengue, la Poliomielitis, el Sarampión, el Tétano y otras enfermedades. Estas vacunas han arrancado a tantas niñas y niños de las garras de la muerte, especialmente en las clases empobrecidas de nuestros sectores. Se han convertido en espacios de solidaridad concretos en los cuales miles de personas, de manera voluntaria, dedican días y semanas trasladándose de un barrio a otro haciendo efectiva la caridad.

ORACIÓN:

Señor, continúa entusiasmando y fortaleciendo a las personas voluntarias que junto a Salud Pública se esfuerzan y preocupan año tras año en combatir, mediante las jornadas de vacunación, las enfermedades que afectan a nuestros barrios marginados, de modo directo a la niñez dominicana. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Pequé, pequé, Dios mío #251, página 206 (Cantos del Pueblo para el Pueblo)

NOVENA ESTACIÓN:

JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Juan:

Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: «No la rompamos; sino echemos a suertes a ver a quién le toca.» Para que se cumpliera la Escritura: Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica. Y esto es lo que hicieron los soldados. (Juan 19,23-24)

JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

La falta de Medicamentos nos despoja de nuestra dignidad

Los soldados no se conforman con golpear y burlarse de Jesús, sino que también quieren arrancarle su dignidad de Ser Humano. Este texto pone de manifiesto como Jesús es despojado de sus vestiduras, signo de su dignidad humana. Como Jesús, muchas familias se ven despojadas de los medicamentos necesarios para la salud y la vida. Indigna no sólo la imposibilidad de adquirir las medicinas por los elevados precios, sino también la cantidad de personas que mueren por la administración incorrecta y el uso de medicamentos vencidos. Indigna la política estatal que favorece a las grandes compañías de medicamentos frente a los distribuidores nacionales. Indigna la falta de control de calidad y la venta indiscriminada de medicamentos en farmacias y centros de salud.

ORACIÓN:

Señor, ayúdanos a tener un manejo adecuado de los medicamentos y ayúdanos a fortalecer las instituciones estatales responsables de la venta, distribución y control de calidad y que se asuma una política de justicia social en torno a los medicamentos y los precios para la población. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo ...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias ...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo ...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Nueva Creación #232, página 192 (Cantos del Pueblo)

DÉCIMA ESTACIÓN:

JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Lucas:

Llevaban además otros dos malhechores para ejecutarlos con él. Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: «A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido.» También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre y le decían: «Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!». Había encima de él una inscripción: «Este es el Rey de los judíos.» (Lucas 23,32-38)

JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

Los Haitianos y Haitianas son los crucificados de hoy

He aquí al hombre en su acto extremo: dar la vida. A Jesús lo crucifican con dos personas consideradas “malhechores”. Los Romanos y Fariseos con este acto pretendían desautorizar a Jesús en lo político y lo social, por esto, lo crucifican fuera de los muros de la ciudad. La muerte en cruz representa el máximo castigo político de la época. El crucificado es considerado un “maldito de Dios”, abandonado de los amigos y de Dios mismo. Jesús murió con una tristeza mortal y abandonado por todos y todas. Hoy día en nuestro país, los haitianos y haitianas comparten con Jesús la cruz que les han impuesto los poderosos y nosotros mismos con la discriminación, el racismo y la marginación social. Los haitianos y haitianas han sido condenados a muerte y a muerte de cruz lenta, dolorosa, humillante, denigrante. Perdiendo hasta lo más mínimo de su dignidad humana. Las compañas de deportación separan familias completas, y los despojan de los pocos bienes que logran conseguir en esta tierra extraña. A esto debemos añadir, la situación de quienes se quedan a hacer el “trabajo sucio” por una paga injusta. A los niños, niñas e incluso a los adultos de descendencia haitiana que nacen en este suelo se les niega el derecho a pertenecer a una nación, clavándolos de por vida en la marginación y la derrota.

ORACIÓN:

Señor, ayúdanos a no seguir crucificando a nuestros hermanos y hermanas. Ayúdanos a ser justos y a descubrir en la persona haitiana al hermano y la hermana. A vencer la indiferencia ante las injusticias de un sistema político, social y económico. No queremos quedarnos cruzados de brazos ante el racismo y la marginación, danos valor para asumir la causa de todo un pueblo combatiente y sufrido. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo ...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias ...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo ...

Lector/a:       Señor pequé!

Todos/as:     Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:         Victoria, tú reinarás #357, página 290 (Cantos del Pueblo para el Pueblo).

DÉCIMO PRIMERA ESTACIÓN:

JESÚS NOS DEJA A SU MADRE

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Juan:

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. (Juan 19,25-27)

JESÚS NOS DEJA A SU MADRE:

Jesús nos deja su madre para consolar a las mujeres enfermas

Jesús está sólo en la cruz, y a su lado, mudos e inmóviles se encuentran su Madre y el discípulo amado. Al verlos Jesús, en la persona de Juan nos regala a Madre como nuestra madre, y en Juan nos hace hijos de su Madre: «Ahí tienes a tu madre.» Jesús desde la cruz se preocupa por su Madre, la cual no tiene otros hijos, porque una mujer sola en su tiempo es doblemente marginada. Con este gesto, Jesús nos encarga a su madre; así también las comunidades están llamadas asumir responsablemente las causas de las mujeres abandonadas y enfermas que abundan en nuestra zona.

Hay muchas mujeres enfermas que no tienen consuelo, que están agobiadas por la sombra de la enfermedad.  Son muchas mujeres de nuestros barrios que no reciben cariño ni la atención adecuada de parte de sus familias, las cuales son dejadas a su suerte. Mujeres de nuestros sectores que mueren en los hospitales por falta de atención médica. Mujeres enfermas que mueren por falta de recursos económicos para comprar la medicina. Mujeres enfermas que mueren por falta de una orientación adecuada que les ayude a prevenir las enfermedades.

ORACIÓN:

Señor, ayúdanos a no ser indiferentes ante las enfermedades de tantas mujeres de nuestros barrios, a superar la indiferencia de las autoridades de salud pública y a superar la actitud de ignorancia ante los conocimientos preventivos necesarios y la falta de cariño y dedicación de las familias. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo ...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias ...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo ...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Ay, pobre de mí (Canción de Jubiléate)

DÉCIMO SEGUNDA ESTACIÓN:

JESÚS PERDONA AL BUEN LADRÓN

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Lucas:

Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!» Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho.» Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino.» Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.» (Lucas 23,39-43)

JESÚS PERDONA AL BUEN LADRÓN

La Higiene hace crecer la vida

Jesús ha asegurado al ladrón arrepentido el Reino de Dios. Jesús le ofrece el reino porque éste decidió cambiar de vida, tomó conciencia de que con su forma de vivir dañaba a sus hermanos y hermanas y su entorno en general. Pecamos contra los hermanos y hermanas, pero también pecamos cuando dañamos la naturaleza, el ambiente y nuestro entorno. El cambio en la persona no sólo se anida en el interior del ser humano, sino que debe ser reflejado en su exterior: en una nueva manera de relacionarnos con la naturaleza y los demás seres humanos. Esta nueva manera se manifiesta en una actitud de limpieza e higiene que hace crecer la vida para todos y todas.

ORACIÓN:

Señor, ayúdanos a tomar conciencia de la necesidad de la higiene personal y comunitaria. Ayúdanos a hacer de nuestra sociedad un mundo mejor, y que esto se refleje en un ambiente sano que nos asegure una mejor calidad de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo ...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias ...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo ...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Oración del Pobre #344, página 89 (Cantemos al Señor)

DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN:

JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Marcos:

A la hora nona gritó Jesús con fuerte voz: «Eloí, Eloí, ¿lema sabactaní?», - que quiere decir - «¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?» Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber, diciendo: «Deja, vamos a ver si viene Elías a descolgarle.» Pero Jesús lanzando un fuerte grito, expiró. (Marcos 15,34.36-37)

JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Los Ancianos y ancianas mueren abandonados

El grito de Jesús al morir encierra un misterio, ya que un crucificado debía morir agotado y asfixiado; por eso, los oyentes quedan asombrados: ¿Es un grito de vencido o de vencedor? Jesús experimenta el abandono extremo del Padre y lo expresa con este grito desgarrador: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Pero este grito no es sólo de Jesús. Es también el grito de muchas ancianas y ancianos abandonados, no sólo en los asilos, sino también al interior de sus propios hogares. ¡Cuántos asilos sin los recursos económicos para subsistir, porque las autoridades no los apoyan y porque todos y todas nos hacemos ciegos y sordos! Sordos a los gritos de personas que un día sirvieron como dominicanos y dominicanas útiles; pero que ahora son desechados, abandonados y descuidados sin que nadie se compadezca de su dolor.

ORACIÓN:

Señor, danos la capacidad necesaria para acoger y tratar con cariño y amor a nuestros ancianos y ancianas e ilumina a las autoridades para que destinen los recursos necesarios que aseguren la dignidad de la vida de los ancianos y ancianas y de sus lugares de acogida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo ...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias ...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo ...

Lector/a:       Señor pequé!

Todos/as:     Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:         OH, Dios, ¿porqué nos has abandonado?

DÉCIMO CUARTA ESTACIÓN:

JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Marcos:

José bajó el cuerpo de la cruz y lo envolvió en una sábana que había comprado. Después de ponerlo en un sepulcro que estaba cavado en la roca, hizo rodar una piedra grande a la entrada de la tumba. (Marcos 15,46)

JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO

La Nueva Seguridad Social sepulta a los empobrecidos

            José de Arimatea se apresuró a pedir el cuerpo de Jesús para enterrarlo. La religión judía ordenaba que los cadáveres de los condenados fueran sepultados antes de la noche y con mayor razón en ese día de Pascua, que era una fiesta importante. El sepulcro estaba en la pendiente del cerro y se entraba a él por una puerta muy baja, que debía ser cerrada con una gran piedra redonda, como las piedras de molino. Jesús es colocado en un sepulcro nuevo. Nuevo como el proyecto de Seguridad Social que nuestros legisladores se aprestan a aprobar. El proyecto que en la actualidad se pretende aprobar no está claro, está rodeado de contradicciones, enredos y oscuridades. En nuestro país no existe una política de Seguridad Social coherente con el bienestar de los sectores empobrecidos de la nación. Sólo sabemos una cosa: Una política de Seguridad Social y Pensiones debe implicar servicios médicos adecuados, atención en la ancianidad, pero sobre todo, debe contemplar a los sectores que no entran dentro del Sistema Laboral, como son los chiriperos y las amas de casa.

ORACIÓN:

Señor, concédenos vivir en un ambiente de Seguridad y Protección Social que favorezcan la vida en abundancia que tú nos prometiste. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo ...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias ...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo ...

Lector/a:         Señor pequé!

Todos/as:       Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:          Dile al Pueblo que le amo #474, página 113 (Cantemos al Señor)

DECIMOQUINTA ESTACIÓN:

JESÚS HA RESUCITADO

Lector/a:         Te adoramos, Cristo y te bendecimos

Todos/as:       Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Tomado del Evangelio de San Marcos:

Y entrando en el sepulcro vieron a un joven sentado en el lado derecho, vestido con una túnica blanca, y se asustaron. Pero él les dice: «No se asusten. Buscan a Jesús de Nazaret, el Crucificado; ha resucitado, no está aquí. Vean el lugar donde le pusieron». (Marcos 16,6)

JESÚS HA RESUCITADO

Un Hospital Regional para defender la vida

Jesús se manifiesta a las mujeres como la luz que viene de la resurrección, el que trae la paz y nos invita a ser valientes. Una luz que es capaz de vencer la muerte y salir victoriosa ante la humillación y la denigración de la persona humana. La resurrección es la confirmación de las Palabras y Hechos de Jesús durante su vida. El combate de la pobreza y de la muerte debe expresarse con gestos de resurrección que nos permitan descubrir la efectividad de las palabras. Así mismo, en la zona pastoral de Villa Mella, anhelamos la construcción del prometido Hospital Regional. Desde donde se combata la muerte de tantos motoristas, de tantas mujeres, niños, niñas, ancianos y ancianas que mueren en el trayecto hacia los hospitales de la ciudad. Un hospital en esta zona sería el acto más significativo y concreto de que la muerte no tiene la última palabra.

ORACIÓN:

Señor, mueve a las autoridades y haz que las promesas que ha hecho el presente gobierno sea una realidad y se dispongan los recursos necesarios para la construcción del Hospital Regional de la zona de Villa Mella – Guarícanos – Sabana Perdida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

·        Padre Nuestro que estás en el cielo ...

·        Dios te salve María, llena eres de gracias ...

·        Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo ...

Lector/a:       Señor pequé!

Todos/as:     Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador. Amén!

CANTO:         No se puede sepultar la luz (#222, Pág. 185 Cantos del Pueblo)


 

 

VÍA CRUCIS POR LA VIDA

POR UN HOSPITAL REGIONAL EN VILLA MELLA

 

 

 

PRIMERA ESTACION:       JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

 

SEGUNDA ESTACION:     JESÚS TRAICIONADO POR JUDAS

 

TERCERA ESTACION:      PEDRO NIEGA TRES VECES A JESÚS

 

CUARTA ESTACION:         JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

 

QUINTA ESTACION:           JESÚS CARGA CON LA CRUZ

 

SEXTA ESTACION:            JESÚS ENCUENTRA A SU QUERIDA MADRE

 

SÉPTIMA ESTACION:        EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ

 

OCTAVA ESTACION:         JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

 

NOVENA ESTACION:        JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

 

DECIMA ESTACION:          JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

 

DECIMO PRIMERA ESTACION: JESÚS NOS DEJA A SU MADRE

 

DECIMO SEGUNDA ESTACION: JESÚS PERDONA AL BUEN LADRON

 

DECIMO TERCERA ESTACION:   JESÚS MUERE EN LA CRUZ

 

DECIMO CUARTA ESTACION:    JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO

 

DECIMO QUINTA ESTACION: JESÚS HA RESUCITADO