VIACRUCIS
DE LA SOLIDARIDAD
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Viernes
Santo, 18 de abril del 2003
INTRODUCCIÓN
El rosario y el viacrucis son
las prácticas de piedad popular que más han penetrado en nuestro pueblo. Las
dos han sido acogidas por nuestra gente como medios para unirse a Jesús y a
María. Meditando en los momentos de dolor que vivió Jesús en su camino a la
cruz nos sentimos cerca de El. Al
acompañarle en su camino a la cruz nos sentimos participar de su dolor y
sentimos que el sufrimiento que vivimos toma sentido. La vía de dolor, la vía
dolorosa, tiene un final, llega a un lugar: la cruz del Gólgota. Pero la fe nos
dice que el verdadero final del dolor de Jesús es la resurrección. La muerte no
es el final de este camino de sudor y llanto. La fe nos descubre que todo este
sufrimiento que vivimos como pueblo, si lo unimos al de Jesús tiene un valor
salvífico, será fuente de vida para nuestra gente.
Este año 2003 el Papa ha
invitado a toda la Iglesia a preparar la Pascua meditando durante la Cuaresma
en el sentido cristiano de la solidaridad. Nos ha invitado a hacer gestos que
expresen nuestra cercanía con los pequeños.
En su mensaje del día de la
Independencia Nacional los Obispos dominicanos han llamado la atención sobre la
situación nacional que vivimos y nos han invitado a “recurrir a la gran
reserva humana y moral de todo el pueblo dominicano para enfrentar con decisión
y entereza todos los males que nos aquejan
y para salir, una vez más en nuestra historia, airosos de nuestros problemas
gracias a nuestra capacidad de sacrificio, de entrega y generosidad”. Varias
de las reflexiones de este viacrucis parten de este mensaje de la Conferencia
Episcopal Dominicana, cuyo texto aparece destacado.
El sacrificio, la entrega y la generosidad
vividos desde la fe nos acercan a Jesús y a su victoria. El ejemplo de Jesús,
que hace suyo nuestro pecado, que se solidariza con nuestra miseria y dolor,
nos motiva a hacer lo mismo. Al acompañar a Jesús en su camino hacia la Cruz,
las Comunidades Eclesiales de Base de República Dominicana queremos renovar
nuestro compromiso, desde la fe, con el pueblo. Queremos vivir la solidaridad
con los que más sufren y compartir con ellos la esperanza de la resurrección.
Por eso nuestro viacrucis termina con una decimoquinta estación: la
resurrección de Cristo Jesús.
Los textos que hemos elegido
son en su mayoría de san Juan, ellos iluminan el momento que meditamos.
Sugerimos que sean proclamados por el mismo lector(a) para dar unidad a la
celebración. Los cantos quieren completar lo que meditamos. Sugerimos preparar
entre varias parroquias este viacrucis y darle así sentido de unidad en este
camino de solidaridad al que nos invitan nuestros pastores.
P. Abraham Apolinario P. Franklyn
Pimentel
PRIMERA ESTACION: JESUS ES CONDENADO A MUERTE.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Tomado del evangelio
de san Juan:
Pilato volvió a entrar en el palacio y
preguntó a Jesús: "¿De dónde eres tú?" Pero Jesús no le contestó
palabra. Entonces Pilato le dijo: "¿No me quieres hablar a mí? ¿No sabes
que tengo poder tanto para dejarte libre como para crucificarte?" Jesús respondió: "No tendrías ningún
poder sobre mí si no lo hubieras recibido de lo alto. Por esta razón, el que me
ha entregado a ti tiene mayor pecado que tú." Pilato dijo a los judíos:
"Aquí tienen a su rey." Ellos
gritaron: "¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícalo!" Pilato replicó: "¿He
de crucificar a su Rey?" Los jefes de los sacerdotes contestaron: "No
tenemos más rey que el César."
Entonces Pilato les entregó a Jesús
para que lo crucificaran. (Juan 19, 9-11.15-16)
Unos
pocos se benefician de la muerte del pueblo
Reflexión: Pilato
condena a muerte a Jesús. Decide que debe morir y así complacer a los jefes del
pueblo. En nuestro país hay mucha gente condenada a muerte. Su muerte beneficia
a unos pocos. Están condenados y
condenadas a la miseria y al hambre, que es una muerte lenta, pero terrible.
Los que peor comen en nuestro país son los hombres y mujeres del campo y
especialmente los y las del sur. Es contradictorio que la gente que produce la
comida es la peor alimentada. Al hablar de esta miseria, los Obispos
dominicanos en su mensaje del día de la independencia nos decían: “La
lucha debe ser contra sus efectos y sus causas. La pobreza es un mal social del
que todos somos cómplices y a suya solución todos debemos contribuir. El
prójimo es parte de uno y sus dolores y sufrimientos debemos sentirlos como
propios. Como en la familia, así también en la sociedad, los sufrimientos
personales deben ser sufrimientos de todos.” ¿Qué estamos haciendo
nosotros y nosotras para aliviar el dolor de los que nos rodean? ¿En esta
comunidad qué estamos haciendo por los más pequeños?
Oración: ¡OH! Jesús, condenado injustamente por los
jefes del Imperio Romano para complacer a las autoridades religiosas de Israel,
tu pueblo sigue hoy condenado a muerte.
Enséñanos a descubrir las causas
de nuestra muerte, enséñanos a mantenernos firmes en la oración, en la
solidaridad y en el esfuerzo para conseguir que tu Reino se haga presente entre
nosotros y nosotras. Enséñanos a solidarizarnos, uniendo nuestros esfuerzos
para acabar con tanta injusticia y tanta miseria. Amén!
Lector ( a): Señor pequé!
Canto: “El pueblo gime de dolor”.
Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 87.
SEGUNDA ESTACION: JESÚS CARGA CON LA CRUZ
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Tomado del evangelio
de san Juan:
Se llevaron a Jesús. Cargando
con su propia cruz, salió de la ciudad hacia el lugar llamado Calvario (o de la
Calavera), que en hebreo se dice Gólgota.
Allí lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado y en el medio
a Jesús. Pilato mandó escribir un letrero y ponerlo sobre la cruz. Estaba
escrito: "Jesús el Nazareno, Rey de los judíos." Muchos judíos
leyeron este letrero, pues el lugar donde Jesús fue crucificado estaba muy
cerca de la ciudad. Además estaba escrito en hebreo, latín y griego. Los jefes
de los sacerdotes dijeron a Pilato: "No escribas: "Rey de los
Judíos", sino: "Este ha dicho: Yo soy el rey de los judíos".
Pilato contestó: "Lo que he escrito, escrito está." (Juan 19, 17-22)
JESÚS CARGA CON LA CRUZ
El pueblo está cargando pesado
Reflexión: Jesús carga con su cruz,
que es nuestra cruz. Carga con los pecados de todos nosotros y nosotras. Su
cruz se hace pesada por nuestros delitos. El pueblo dominicano lleva una cruz
muy pesada, está cargando pesado. Gran parte del peso viene de que está
llevando la carga de otros y otras. Hay que hacer algo para aliviar la carga de
nuestro pueblo. Para aliviar esta carga, dicen nuestros obispos, “se
impone una administración pública rigurosa y austera, sin empleados
innecesarios, honesta a toda prueba y competente, responsable y eficiente, olvidada
de sí misma y profundamente sensible a la necesidades y derechos ajenos
respecto al poder público.” ¿Estoy yo siendo carga para mis hermanos y
hermanas? ¿Qué estamos haciendo para corregir este mal que agobia aún más el
peso que lleva nuestro pueblo?
Oración:
Padre, te pedimos por todos los hombres y mujeres que tienen que cargar cada
día el peso de la vida. Por todas y todos los que salen cada día de su casa sin
saber si encontrarán algo que hacer para ganarse la vida. Ayúdanos a organizar
mejor nuestra sociedad, para la gran mayoría no tengan que cargar con el peso
de unos pocos. Ayúdanos a construir una sociedad donde el trabajo sea una forma
de completar tu obra creadora y sea así un medio para construir un país justo,
democrático y participativo. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Al fin encontré a Jesús”,
Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 21.
TERCERA ESTACION: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Tomado del evangelio
de san Juan:
Entonces Jesús dijo: "Ha llegado la
hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre. En verdad les digo: Si el grano
de trigo no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.
El que ama su vida la destruye; y el que desprecia su vida en este mundo, la
conserva para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde yo
esté, allí estará también mi servidor. Y al que me sirve, el Padre le dará un
puesto de honor. Ahora mi alma está turbada.
¿Diré acaso: Padre, líbrame de esta hora? ¡Si precisamente he llegado a esta
hora para enfrentarme con todo esto!
Padre, ¡da gloria a tu Nombre!" Entonces se oyó una voz que venía
del cielo: "Lo he glorificado y lo volveré a glorificar." ( Juan 12,
23-28)
JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ
La corrupción hace caer a
nuestro país
Reflexión: La mala
noche, los azotes, la corona de espina, el cansancio y el peso de la cruz es
mucho para este hombre. Jesús no puede seguir cargando la cruz y cae por
tierra. Es demasiado para él.
Entre las muchas
cargas que lleva nuestro pueblo hay una que pesa mucho y le hace caer al suelo:
la corrupción. Como dicen los Obispos se ha hecho parte de nuestra cultura, de
nuestro modo de enfrentar la vida, es un mal difícil de erradicar, “pero
lo que la nación, sin embargo, pide a gritos es que la corrupción no se
practique impunemente. Los corruptos deben ser descubiertos y castigados. Sin
complacencia, sin conmiseraciones mal entendidas y sin indultos solapados o
descarados.” ¿Qué estamos haciendo para combatir la corrupción en el
ambiente donde estamos? ¿Estoy siendo cómplice de algún acto de corrupción, en
mi familia, en mi trabajo, en mi escuela?
Oración: Señor, tú caíste por primera vez bajo el peso
de la cruz; te pedimos por tantas personas de nuestros barrios y comunidades
rurales que sufren hoy bajo el ya insoportable costo de la vida, que no
encuentran con qué pagar ni siquiera los alimentos para vivir ni las medicinas
para curarse. Te pedimos por los que
gobiernan el país para que sepan tomar las medidas necesarias para acabar con
la corrupción, para controlar los precios de los productos básicos y aumentar
la producción nacional. Enséñanos a ser honrados y honradas, porque es mejor
ser pobre con dignidad que rico o rica con vergüenza. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Cristo,
Cristo Jesús”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 60.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Tomado
del evangelio de san Juan:
Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre,
con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás y María de Magdala. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al
discípulo que más quería, dijo a la Madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo."
Después dijo al discípulo: "Ahí tienes
a tu madre." Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa. (Juan
19,25-27)
JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE
La mujer
se solidariza con el que sufre
Reflexión: Jesús se
encuentra con su madre y esto aumenta su dolor. Su estado era ya tan penoso que
hubiera preferido que María no lo viera así. Se encuentra con la mujer que le
vio nacer y le cuidó desde niño. Al verla sufrir a ella él sufre aún más. María
sufre también al ver a su hijo. Ahora recuerda las palabras del viejo Simeón:
“Una espada atravesará tu corazón”. María representa aquí a todas las madres
que sufren por el dolor de sus hijos e hijas, pero que no sacan el cuerpo a su
deber. Ella está allí, a pesar de su propio dolor. La mujer dominicana está
presente en el dolor. Ella sigue el ejemplo de María y como ella está junto al
que sufre y lucha. Muchas de las acciones de solidaridad en nuestros campos y
barrios están encabezadas por la mujer. Ella, como María, se encuentra con
Jesús en su camino de sufrimiento. Pero no se conforma con estar allí, realiza
una acción a favor del que sufre, alivia su dolor con actividades que muestran
su amor de madre.
Oración:
Dios y padre nuestro, enséñanos a estar presentes, como María en los
momentos de dolor de nuestro pueblo. Ayúdanos a asumir nuestra responsabilidad
frente a los y las que sufren. No permitas que nos dejemos contagiar de la
sociedad que nos empuja a buscar sólo nuestro propio bien olvidando a los
demás, a olvidar el bien común y concentrar todo en manos de unos pocos,
mientras el resto de la humanidad sufre la miseria y el abandono. Enséñanos,
como María, a encontrarnos con Jesús en nuestro hermano y hermana que sufre. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Madre de los pobres de América
Latina”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 163.
QUINTA ESTACION: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del evangelio
de san Marcos:
Los soldados sacaron
a Jesús fuera para crucificarlo. En ese
momento, un tal Simón de Cirene, el padre de
Alejandro y de Rufo, volvía del campo; los soldados le obligaron a que llevara
la cruz de Jesús. Lo llevaron al lugar llamado Gólgota, o Calvario, palabra que
significa "calavera". Después
de ofrecerle vino mezclado con mirra, que él no quiso tomar, lo crucificaron y se repartieron sus ropas,
sorteándolas entre ellos. (Marcos 15,21-22)
EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ
Las comunidades pueden ayudar con la carga
Reflexión: La cruz
de Jesús es muy pesada, el maltrato y los golpes lo han debilitado tanto que
los soldados temen que no llegue al Calvario y se termine el espectáculo que
habían preparado. Obligan al Cirineo a que ayude a Jesús a cargar la cruz. No
lo hacen por piedad, sino por conveniencia. Alguien tiene que ayudar a este
hombre que está abatido y no puede más. Alguien tiene que ayudar a los más
pequeños, a los más débiles para que no caigan abatidos en el camino de la
vida. Las comunidades eclesiales de base se sienten obligadas a hacer algo para
que el pobre no muera en nuestros campos y barrios marginados. Tienen que
inventar algo para que Jesús, que vive en ellos y ellas, no caiga en el camino.
Deben apoyar, como nos solicitan nuestros Obispos en su último mensaje,
acciones que protejan la vida cada empobrecido. “A través de la seguridad
social el individuo y su familia se defienden y protegen a sí mismos y
defienden y protegen a los demás.”
Oración: Padre, ayúdanos a luchar contra la pobreza y
la miseria que sufren tantas personas en nuestras familias, comunidades, y en
nuestro país. Sabemos que es pesado enfrentar las causas que provocan tanta
pobreza y tantas desigualdades. Igual que Simón el Cirineo, queremos compartir
contigo el peso de la cruz y ayudar a tantos hermanos y hermanas a llevar su cruz, en su lucha por mejorar la
calidad de vida para sus familias y comunidades. Queremos alejar de nosotros y
nosotras el egoísmo de nuestros corazones y de nuestra sociedad. Danos la
gracia de fortalecer el compromiso de nuestras comunidades y organizaciones.
Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Por esa gente que vive y que
siente el amor”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 25.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del evangelio de san Juan:
Seis
días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde
estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Allí lo invitaron a una cena. Marta servía y
Lázaro estaba entre los invitados.
María, pues, tomó una libra de un perfume muy caro, hecho de nardo puro,
le ungió los pies a Jesús y luego se los secó con sus cabellos, mientras la
casa se llenaba del olor del perfume.
Judas
Iscariote, el discípulo que iba a entregar a Jesús,
dijo: "Ese perfume se podría haber
vendido en trescientas monedas de plata para ayudar a los pobres." En
realidad no le importaban los pobres, sino que era un ladrón y, como estaba
encargado de la bolsa común, se llevaba lo que echaban en ella. Pero Jesús
dijo: "Déjala, pues lo tenía reservado para el día de mi entierro. A los pobres los tienen siempre con ustedes,
pero a mí no me tendrán siempre." (Juan 12,1-8)
Un signo
de amor solidario
Reflexión: Jesús
encuentra otra mujer en su camino de dolor. Primero fue María su madre y ahora
es una mujer del pueblo quien le limpia el rostro golpeado y ensangrentado. La
Verónica, lo mismo que María en Betania, hace un
gesto de amor y compasión. Es sólo un signo. No resuelve la situación, pero
alivia el dolor y el sufrimiento. Los seres humanos valoramos mucho los signos
que vienen de las que personas que nos aman. No siempre podemos resolver un
problema, pero algo podemos hacer para aliviarlo. Los signos no resuelven el
problema de la gente, pero le dan fuerzas para aguantar y para vivir, le dan
fuerzas para seguir adelante. “Es hora de que cada dominicano examine con
toda seriedad su actitud y su conducta: qué es lo que está haciendo positiva o
negativamente por la nación y qué lo que no está haciendo o debiera hacer”,
nos dijeron nuestros Pastores recientemente. Nuestro país necesita que las y
los cristianos demos señales de que amamos la tierra en que vivimos y a la
gente que Dios nos ha dado como hermanos. Es hora de que los católicos nos
preguntemos qué estamos haciendo para aliviar el dolor de Jesús en nuestros
hermanos y hermanas.
Oración: Dios Padre y Madre nuestra, el rostro de tu
Hijo sigue apareciendo ante nosotras y nosotros, lleno de dolores y miseria. Lo
venos en nuestros niños y niñas abusados sexualmente. Sabemos que te duele
tanto dolor y sufrimiento. Ayúdanos a crear en nuestros hogares un ambiente de
solidaridad, de respeto y tolerancia. Danos la gracia de sacar de nuestras
casas toda violencia para que nuestros hijos e hijas crezcan en un ambiente de
paz y cuando sean adultos y adultas
nunca se les ocurra abusar sexualmente de nadie y mucho menos de una o un
menor. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Al fin encontré a Jesús”,
Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 21.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del
evangélico de san Juan:
Les dejo la paz, les doy mi paz. La paz que
yo les doy no es como la que da el mundo. Que no haya en ustedes angustia ni miedo. Saben que les dije: Me voy, pero volveré a
ustedes. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, pues el Padre es
más grande que yo. Les he dicho estas cosas ahora, antes de que sucedan, para
que cuando sucedan ustedes crean. Ya no
hablaré mucho más con ustedes, pues se está acercando el que gobierna este
mundo. En mí no encontrará nada suyo,
pero con esto sabrá el mundo que yo amo al Padre y que hago lo que el
Padre me ha encomendado hacer. Ahora levántense y vayámonos de aquí. ( Juan 14,
27-31)
JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ
La violencia se inicia en el
corazón humano
Reflexión: La
violencia que vive el mundo, la violencia que vive nuestro país se inicia en el
corazón humano y en la familia. Los estudios sobre la violencia enseñan que los
niños y niñas que sufren violencia en su hogar son las personas más violentas
de la sociedad. Allí se aprende a ser violento. Mirando a su padre golpear a su
madre, a sus hermanos, sus hermanas y sufriendo maltrato en su tierno cuerpo, el niño y la niña aprende una conducta
violenta. Los abusos dentro de la familia son la raíz de los abusos de la
sociedad. Se podría pensar que quien ha sido maltratada o maltratado será más compasivo y solidario
con el dolor ajeno, pero el daño hecho al niño o la niña, lo traslada a otras
personas después. Si queremos una sociedad menos violenta, si queremos un mundo
menos violento, tenemos que construir hogares donde se eduque y se corrija con
amor y cariño. Tenemos que rechazar todo tipo de violencia, porque “la
violencia, por donde quiera que se la mire es una vileza”. Tenemos que
rechazar con todas nuestras fuerzas todo tipo de violencia, la del terrorismo y
la de la guerra. La invasión de Irak por parte de Estados Unidos y de
Inglaterra es una agresión contra toda la humanidad. Rechacemos esta guerra por
injusta e irracional.
Oración: Padre, sabemos que debemos corregir a nuestros hijos
e hijas. Tu mismo, como Padre nuestro nos corriges para llevarnos por el camino
de bien y salvarnos de la muerte, pero siempre nos corriges con amor y con
cariño. Nosotros queremos aprender de ti, de tu manera de corregir. Enséñanos a
corregir a nuestros hijos e hijas con amor, con dulzura, para que no sientan
que nuestra corrección como una violencia. Danos la gracia de educar a nuestras
familias para la paz. Escucha el clamor
de los pueblos en guerra y danos pronto la Paz. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Cristo fue sincero”, Cantos
del Pueblo para el Pueblo, página 61.
OCTAVA ESTACION : JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del evangelio de san Lucas:
Cuando lo llevaban …lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que
se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose hacia ellas,
les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes
mismas y por sus hijos. Porque va a llegar el día en que se dirá: Felices las
madres sin hijos, felices las mujeres que no dieron a luz ni amamantaron.
Entonces se dirá: ¡Ojalá los cerros caigan sobre nosotros! ¡Ojalá que las lomas
nos ocultaran! Porque si así tratan al árbol verde, ¿qué harán con el seco?”
(Lucas 23, 26-31)
JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
Jesús cuenta con las mujeres dominicanas
Reflexión: Cuando
se trata de luchar y solidarizarse encontramos en primer lugar a las mujeres.
Primero fue María, la madre de Jesús; después fue la Verónica; ahora son
mujeres del pueblo las que saben compadecerse de Jesús, el justo al que los
poderosos le imponen llevar la cruz hasta el Calvario.
¿Será que las
mujeres ven y siente con el corazón mejor que los hombres? ¿Es que la mayoría
de ellos puede seguir siendo insensible ante tanto dolor, ante tanta violencia?
“No lloren por mí”,
les dice Jesús; lloren por ustedes y por sus hijos e hijas”. Se trata de un
llamado a la atención. Si no cambiamos la organización de nuestras familias, de
nuestras comunidades, de nuestra sociedad, donde reina la ley de
individualismo, del egoísmo, del “sálvese quien pueda”, si no abrimos los ojos y el corazón para compadecernos de
la situación de las y los más pobres seguiremos un camino que nos conducirá a
la destrucción y al desastre.
Oración: Señor Jesús, las mujeres lloraron en tu
caminar con la cruz, tú eres víctima de una violencia injusta y sin sentido,
víctima de un sistema social que por su injusticia sigue produciendo miseria y
desigualdades hasta el día de hoy. Te pedimos por tantas y tantos que sufren la
violencia y el abandono en nuestros barrios y comunidades campesinas y te pedimos
que nos inspires las actuaciones que puedan cambiar la indiferencia en
solidaridad y la violencia en paz. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Al fin encontré a Jesús”,
Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 21.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del Evangelio de Mateo:
Vengan a mí los que se
sienten sobrecargados y agobiados, porque yo los aliviaré. Carguen sobre
ustedes mi yugo y aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón y
encontrarán alivio sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga es ligera.
(Mateo 11, 28-30).
Jesús, enséñanos a sacar fuerza y esperanza
Reflexión: El monte
calvario ya está cerca, pero Jesús parece estar agotado; no puede más. Y cae
por los suelos de nuevo. Es la tercera caída.
Pero le obligan a
levantarse en medio de insultos y golpes. Tiene que llegar al calvario; tiene
que beber el cáliz del dolor hasta la última gota.
Este parece ser el
destino de mucha gente de nuestras comunidades: caer, levantarse con dificultad
para volver a caer de nuevo. Y así hasta el final. ¿Seremos capaces de crear
redes de solidaridad que permitan aligerar la cruz que nos imponen quienes
tienen poder y dinero en esta sociedad, en este mundo. ¿Tenemos la fuerza como
Jesús para levantarnos y seguir el camino a pesar de que hayamos caído varias
veces?
Oración:
Oh! Jesús humillado y aparentemente derrotado,
pero no vencido. Enséñanos a sacar fuerza y esperanza de nuestros desánimos y
cansancios. Enséñanos a sacar valentía de nuestros fracasos y desilusiones; a
sacar alegría de las humillaciones y tristezas; a conseguir armonía y paz, en
medio de la injusticia y la violencia que existe en medio de la comunidad y del
país y en medio de la violencia que nos imponen los grandes poderes económicos,
políticos y militares que dominan la sociedad y el mundo en que vivimos. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Cristo libertador”, Cantos
del Pueblo para el Pueblo, página 61.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del Evangelio de Juan:
Cuando los soldados
pusieron en la Cruz a Jesús, se repartieron su ropa en cuatro partes iguales,
una para cada soldado. Se apoderaron también de su túnica, que era sin costura,
de una sola pieza. Se dijeron entre ellos: “No la rompamos, más bien, echemos
a suertes a quién le toca”. Así se cumplió una profecía
que dice: “ Se repartieron mi ropa y sortearon mi túnica”. Fue lo que hicieron
los soldados. (Juan 19, 23-24)
JESUS
ES DESNUDADO DE SUS VESTIDURAS
Al pobre lo despojan de sus derechos
Reflexión: Por fin,
llegaron al Calvario y empieza el suplicio de la cruz. Los verdugos despojaron
a Jesús de lo único que le quedaba: las vestiduras y se las reparten entre
ellos. Era la paga que recibían por el trabajo de llevar a Jesús al calvario y
clavarlo en la cruz.
La túnica no la
rompieron, sino que la rifaron. Era una túnica de una sola pieza, tejida de
arriba abajo. La había hecho su madre, María, con todo cariño para su querido
Hijo, Jesús.
Despojo total, como
ocurre hoy con tanta gente. Nos quitan nuestros derechos; nos niegan toda
posibilidad de llevar una vida digna por la imposición de políticas económicas
neoliberales; por la corrupción sin castigo, por la imposición de los precios
del petróleo, de los productos de primera necesidad y de los servicios básicos
de luz, teléfono y agua... Nos quitan el derecho de vivir como personas
humanas.. Perdemos hasta la apariencia de seres humanos. ¿Seremos capaces de
solidarizarnos mutuamente para cambiar las reglas de juego de este injusto
estado de cosas? Necesitamos, como dijeron los Obispos, “un acuerdo
nacional que establezca las políticas de Estado, que más allá de las diferencias
partidarias y de las alternancias de gobierno, defina los aspectos básicos de
las políticas a seguir en bien de la comunidad nacional.”
Oración: Jesús, sabemos que estás acompañándonos en
nuestra lucha diaria a favor de la vida y en contra de las fuerzas de la
muerte. Sabemos que acompañas a las y los golpeados y despojados porque no ven
cumplirse sus anhelos de justicia. Ayúdanos a organizarnos y mantener la unión
y la solidaridad. Ayuda a nuestros dirigentes a elaborar un Plan de desarrollo nacional
que termine por siempre con la miseria. Contamos con tu ayuda y con nuestro
compromiso. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “El clamor del pobre”,
Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 78.
UNDECIMA ESTACION:
JESÚS ES CLAVADO EN
LA CRUZ
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del evangelio
de san Juan:
Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo crucificaran. Así fue como se
llevaron a Jesús. Cargando con su propia cruz, salió de la ciudad hacia el lugar
llamado Calvario (o de la Calavera), que en hebreo se dice Gólgota. Allí lo
crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado y en el medio a Jesús.
Pilato mandó escribir un letrero y ponerlo sobre la cruz. Estaba escrito:
"Jesús el Nazareno, Rey de los judíos." Muchos judíos leyeron este
letrero, pues el lugar donde Jesús fue crucificado estaba muy cerca de la
ciudad. Además estaba scrito en hebreo, latín y
griego. (Juan 19,16-22)
JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ
Los pequeños ocupan el lugar de Jesús
Reflexión: Golpes
secos que se oyen de lejos; clavos que penetran y desgarran los músculos,
abriéndose camino entre los huesos de las manos y de los pies. Jesús queda
clavado en la cruz. Levantado entre el cielo y la tierra fijado con clavos a un
madero. Pero esto ocurrió hace unos 2000 años y fue en otro país. Hoy Jesús es
clavado en la cruz, el crucifijo, está colgado en nuestras habitaciones o sobre
nuestro pecho. Pero para muchas personas es un simple adorno. ¿Para eso murió
Jesús en la cruz? ¿Para servir de adorno en nuestras casas y en el cementerio?
Jesús llama a las
personas que sufren abandonadas y oprimidas “mis hermanas y mis hermanos más
pequeños”. Esta gente ocupa el puesto de Jesús. Y son muchos hombres y mujeres,
niños y niñas, ancianos y ancianas. Y el número está aumentado cada día. Jesús
sigue siendo crucificado.
¿Seremos capaces de
colaborar en la construcción de una familia, de una comunidad y de una sociedad
solidarias? ¿Estamos realmente escuchando las palabras de Jesús que sigue
diciendo: “lo que ustedes hagan con ellos y ellas me lo hacen a mí”?
Oración: Señor Jesús, estás clavado en la cruz; ya no
hay manera de escapar.
Te pedimos por
tantas y tantos que están clavados a la cruz de un trabajo que les oprime y
explota y no tienen manera de escapar de esta situación. Fortalécenos para que
podamos luchar unidos y unidas para conseguir una sociedad justa y equitativa.
Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Tú eres el Dios clavado en la
cruz”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 64.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del
evangélico de san Juan:
Después de esto, sabiendo Jesús que todo
estaba cumplido, dijo: "Tengo sed", y con esto también se cumplió la
Escritura. Había allí un jarro lleno de vino agrio. Pusieron en una caña una
esponja empapada en aquella bebida y la acercaron a sus labios. Jesús probó el vino y dijo: "Todo está
cumplido." Después inclinó la cabeza y entregó el espíritu. (Juan 19,
28-30)
Dios
no nos deja solos
Reflexión: Antes de
morir repasa su vida. Fue enviado por el Padre para salvar a los hombres y las
mujeres. En medio de los tormentos, piensa que Dios le ha dejado solo: “Dios
mío, Dios mí, ¿por qué me has abandonado?
Pero no. Dios le
acompañó durante toda su vida en la tierra. Y le acompañó, de manera especial,
en el camino de la cruz para darle la fuerza de entregar su vida por la
salvación de todos y todas.
Y Jesús muere
perdonando a sus verdugos, pide a su Padre que los perdone, porque no saben lo
que hacen.
Jesús repasa su vida
y dice: “todo está cumplido”. Y se pone confiadamente en las manos de Dios:
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y así murió.
¿Sentimos, como
Jesús, que Dios nos ha abandonado? ¿Nos ha dejado solas y solos en esta lucha
por conseguir mejores condiciones de vida para todas y todos? ¿No será eso una
falsa excusa para no asumir nuestro compromiso?
Oración: Jesús, te contemplamos asesinado en una cruz
por tu compromiso de solidaridad con las personas más débiles y excluidas de la
sociedad. Que al contemplarte en la cruz saquemos fuerzas para continuar
solidarizándonos con aquellas personas que son las preferidas de tu corazón.
Que el miedo a las dificultades e incluso a la muerte violenta no nos impida
seguir realizando nuestro compromiso con la creación de una sociedad justa y
solidaria. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Cerca está el Señor”,
Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 50.
DECIMO TERCERA
ESTACION: JESÚS EN BRAZOS DE
SU MADRE
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del
evangélico de Juan:
Como era el día de la Preparación de la
Pascua, los judíos no querían que los cuerpos quedaran en la cruz durante el
sábado, pues aquel sábado era un día muy solemne. Pidieron a Pilato que hiciera
quebrar las piernas a los crucificados y retiraran los cuerpos. Fueron, pues,
los soldados y quebraron las piernas de los dos que habían sido crucificados
con Jesús. Pero al llegar a Jesús vieron que ya estaba muerto, y no le
quebraron las piernas, sino que uno de
los soldados le abrió el costado con la lanza, y al instante salió sangre y
agua. El que lo vio da testimonio. Su testimonio es verdadero, y Aquél sabe que
dice la verdad. Y da este testimonio para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera la
Escritura que dice: No le quebrarán ni un solo hueso. Y en otro texto dice:
Contemplarán al que traspasaron. (Juan19, 31-37)
JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE
María nos tiene en sus brazos
Reflexión:
Aparentemente todo terminó. Los verdugos ahora tienen prisa, pues mañana es la
gran fiesta judía, la fiesta de la Pascua. Mientras tanto manos piadosas
desclavaron el cuerpo de Jesús y lo posaron con cariño en el regazo de la Madre.
La Dolorosa. María no dice nada. Lo mira con profundo dolor. Es el cuerpo
destrozado de su hijo, el hijo que se formó en su seno materno; el hijo que
ella dio a luz en la pobreza del pesebre de Belén, y que después crió y educó.
Ahora está muerto en
su regazo. Se recuerda y ahora comprende lo que quería decir el anciano Simeón
cuando presentó a Jesús en el templo: una espada traspasará tu alma.
Su Hijo, clavado en
la cruz, antes de morir, le dio otros hijos e hijas a cambio. Somos nosotros y
nosotras. Nos encomendó a todos y todas al cuidado maternal de su Madre y de
sus hermanos y hermanas más débiles y oprimidos. ¿Seremos capaces de descubrir
a la madre de Jesús en cada mujer que sufre y a sus hermanos y hermanas en cada
hermano y en cada hermana necesitada?
Oración: Señor Jesús, tu madre llora por tu muerte
injusta, abrazando tu cuerpo sin vida bajado de la cruz. Te pedimos por tantas
madres que lloran a sus hijos e hijas asesinados por los malhechores, por la
policía o por su compromiso con la causa de la justicia; te pedimos que nos
ayudes para que no nos desanimemos en el esfuerzo por sembrar justicia y paz.
Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Dolorosa”,
Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 74.
DECIMO CUARTA
ESTACION: JESÚS ES SEPULTADO
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del evangélico de san Juan:
Marta dijo a Jesús: "Si hubieras estado
aquí, mi hermano no habría muerto. Pero aun así, yo sé que puedes pedir a Dios
cualquier cosa, y Dios te la concederá."
Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará." Marta respondió: "Ya sé que será
resucitado en la resurrección de los muertos, en el último día." Le dijo Jesús: "Yo soy la resurrección
(y la vida). El que cree en mí, aunque muera, vivirá. El que vive, el que cree en mí, no morirá
para siempre. ¿Crees esto?" Ella
contestó: "Sí, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el
que tenía que venir al mundo." (Juan 11, 21-27)
JESÚS ES SEPULTADO EN EL SEPULCRO
No sepultemos nuestra esperanza y nuestro amor
Reflexión: Para los
enemigos de Jesús todo había terminado. Sólo faltaba enterrar su cuerpo.
Lo entierran algunos
de sus amigos y amigas, pues la mayoría había escapado. Lo enterraron de prisa
en un sepulcro nuevo que estaba cerca. Y lo enterraron sin los preparativos de
costumbre.
Hermanas y hermanos:
hemos acompañado a Jesús en este viacrucis de solidaridad con los pobres y con
los que sufren. Hemos tratado de ver el rostro de Jesús en los rostros
desfigurados de tanta gente. Ahora volvemos a nuestros hogares. Pero no
deberíamos volver con los mismos sentimientos que teníamos al comenzar el
viacrucis. Mientras haya hombres y mujeres que carguen con la cruz de la
pobreza y la miseria, siempre será Viernes Santo; Jesús sigue sufriendo en nuestros
hermanos y hermanas, y siempre será un desafío
vivir con un corazón compasivo, con responsabilidad y solidaridad.
Oración: Jesús, te sepultaron, y vemos como muere
contigo este mundo por la corrupción sin castigo, por la indiferencia ante el
dolor de los hermanos y hermanas, por el individualismo que nos impide
organizarnos para conseguir mejor calidad de vida para los sectores populares.
Pero nunca sepultaremos nuestra esperanza, sino que contigo resucita cada día;
por ti sabemos que la fe, la esperanza y el amor solidario son más fuertes que
la muerte. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Creo en Jesús”, Cantos del
Pueblo para el Pueblo, página 58.
Lector( a ): Te
adoramos Cristo y te bendecimos
Todos
( as ): Que
por tu Santa Cruz redimiste al mundo
Tomado del evangelio de Juan:
El primer día después del sábado, María
Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio que
la piedra que cerraba la entrada del sepulcro había sido removida. Fue corriendo en busca de Simón Pedro y del
otro discípulo a quien Jesús amaba y les dijo: "Se han llevado del
sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto." Pedro y el otro
discípulo salieron para el sepulcro.
Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más que Pedro y
llegó primero al sepulcro. Como se
inclinara, vio los lienzos tumbados, pero no entró. Pedro llegó detrás, entró en el sepulcro y
vio también los lienzos tumbados. El
sudario con que le habían cubierto la cabeza no se había caído como los lienzos,
sino que se mantenía enrollado en su lugar. Entonces entró también el otro
discípulo, el que había llegado primero, vio y creyó. Pues no habían entendido
todavía la Escritura: ¡él "debía" resucitar de entre los muertos!
(Juan 20, 1-9)
JESÚS
RESUCITA
Cristo es nuestra Victoria
Reflexión: La vida
no termina en el calvario. La muerte de Jesús y su resurrección nos abrió la
puerta a la verdadera vida, en justicia y solidaridad.
Su presencia en
medio de su pueblo se convierte en impulso de vida y de compromiso con las
mejores causas y con las personas que día a día se comprometen desde sus
familias, comunidades y organizaciones con la creación de mejores condiciones
de vida para todas las personas. Nuestros Obispos nos recuerdan que “los
problemas se resuelven enfrentándolos, analizando a fondo las causas, buscando
todas los posibles soluciones y escogiendo las mejores.” Como cristianos y
cristianas debemos confiar en la victoria que nos viene de Jesús. El servicio
humilde y desinteresado a los hermanos y hermanas, y en especial a las y los
más débiles, nos conduce a la vida verdadera, fundamentada en el amor y la
solidaridad.
Oración: Te
bendecimos, Dios de la esperanza, de la solidaridad y de la paz. Gracias, Señor
porque con tu resurrección nos das razones y motivos para vivir, para amar,
para llenar nuestro vacío existencial y para vencer el egoísmo y construir un
mundo de justicia y paz. Gracias porque nos das tu Espíritu para que, con su
fuerza y con nuestro compromiso personal y comunitario construyamos una
sociedad solidaria. Ayúdanos a comprender que la lucha por la justicia es la
que nos puede dar una familia, una comunidad, un país, un mundo donde reine la
paz y la solidaridad. Amén!
Lector ( a ): Señor pequé!
Canto: “Cristo Resucitó”, Cantos
del Pueblo para el Pueblo, página 26.