Novena Asamblea Internacional, Sao Paulo, Noviembre 2006
Documentos Preparatorios FRANCAIS ENGLISH
- Carta de Invitación - Programa - Informaciones Prácticas - Visado para Brasil - Ficha de Inscripción - Carta de Convocación - Cuestionario prepatorio
LA CARTA DE BRASIL - DOCUMENTOS - TEXTOS Y TESTIMONIOS
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Mariano Puga: INFORME DEL RESPONSABLE GENERAL A LA ASAMBLEA 2006
Edson Damian: VIVIR EL CARISMA DE CHARLES DE FOUCAULD HOY
Günther Lendbral: “Re-inventar con la fuerza del Espíritu en nuestras culturas e Iglesias el testimonio del Hermano Carlos"
Países Representados en la Asamblea
Lejos del ruido de la ciudad hemos podido saborear la tranquilidad y el ambiente agradable de las “verdes praderas” del Centro Pastoral Santa Fe. Estamos bebiendo del pozo de nuestras experiencias de hermanos en Jesús de Nazaret, del testimonio del bienaventurado Hermano Carlos y de la pluralidad de nuestras experiencias de Iglesia, de culturas y de nacionalidades.
Tenemos mucho que aprender de la presencia de los otros, de cada una de sus presentaciones e intervenciones. Desde una actitud de apertura, oyendo atentamente los informes y testimonios de nuestros hermanos, nos sentimos interpelados a revisar nuestras propias vidas y nuestro ministerio sacerdotal ante las dificultades y esperanzas de nuestro pueblo.
Hemos vivido la fraternidad de la manera que ustedes conocen: adoración
diaria y celebración de
Brasil nos ha abierto su corazón y nos ha ayudado a abrir nuestros
corazones, nuestra mente y -con la ayuda de alguna Samba- a mover nuestros
cuerpos. La acogida y hospitalidad han sido extraordinarias.
Brasil, toda América Latina y del Caribe, escucha “el grito de los pobres”, que nos llama a la solidaridad para cuestionar y ayudar a cambiar las instituciones económicas, políticas, económica y religiosas que oprimen y deshumanizan la tierra y el rostro de los hijos de Dios. Este testimonio de nuestros hermanos y hermanas, que luchan para estar presentes y caminar con sus comunidades eclesiales, es tan firme como el FIAT de María de Nazaret, Nuestra Señora de Aparecida.
Hemos tenido el privilegio de conocer algunos testigos de
Europa y Norteamérica gozan de prosperidad material, al mismo tiempo que ven crecer el relativismo y el pluralismo. La disminución de miembros de las congregaciones, el aumento de la edad media del clero, el escaso número de vocaciones y los escándalos humillantes ensombrecen y preocupan. Sin embargo, en muchos lugares, grupos de jóvenes y adultos buscan la trascendencia. El desafío del diálogo con los inmigrantes es una fuerte llamada del Buen Samaritano hoy, para que ofrezcamos ayuda y hospitalidad. Como el Hermano Carlos, tenemos mucho que aprender en el encuentro con el Islam, que ahora llama a nuestras puertas.
Percibimos en nuestros países un gran deseo relaciones, de amistad y de verdadera fraternidad, pero esto coincide con una gran tragedia: La pobreza y exclusión material de millones de personas en muchas partes del mundo, acompañada en otras de un profundo empobrecimiento espiritual. Ambas perjudican las verdaderas relaciones humanas, la apertura y la dignidad. El deseo de aceptación y de amor, tan frecuentemente insatisfechos, se refleja en el aumento de la violencia, del aborto, del suicidio y otras formas equivocadas de conducta. Mientras tanto, los pobres y los vulnerables son empujados a la marginalidad, como a tantos aquí, en Brasil. Algunos están obligados a vivir en condiciones infrahumanas, haciendo su vida casi insoportable.
La influencia de los inmigrantes afecta ahora a la mayoría de nuestros países. Las relaciones auténticas y la fraternidad son a menudo muy precarias debido a la falta de confianza. El aumento de la presencia del Islam en muchos de nuestros países es percibido como un desafío a las religiones establecidas. El diálogo y la comprensión mutua se convierten es una gran tarea. En muchos de nuestros países, la población católica está envejeciendo y declinando en número. Las iglesias evangélicas crecen con un espíritu creativo y nos invitan a una colaboración ecuménica. Algo del espíritu del Concilio Vaticano II ha sido sofocado. ¿Ha sido por temor a un futuro incierto o por falta de fe en la presencia del Espíritu Santo? Al mismo tiempo, el trabajo de los sacerdotes aumenta excesivamente. ¿Estamos tratando de asumir la tarea mesiánica de ayudar a resolver los problemas del mundo o, por el contrario, nos estamos transformando en “sacerdotes de sacristía”, desbordados por el trabajo y desilusionados?
Nuestra vida en
En el silencio de nuestra adoración y en la fracción del pan en
Nuestra experiencia de vida en la fraternidad nos ha conducido a la confianza y apoyo mutuo. Más allá de las encrucijadas y contradicciones que hay dentro de nosotros mismos y en nuestro mundo exterior, estamos invitados y llamados a seguir el camino menos conocido, el de Jesús de Nazaret, el del Hermano Carlos, el camino del pobre. En esta Asamblea hemos sido llamados a la fraternidad, a ser hermanos, a caminar con los cansados y agobiados, con los quebrantados y traicionados por las falsas promesas de la riqueza y del poder. Debemos estar presentes entre ellos, que, aunque sufran muchas privaciones, mantienen viva la esperanza de salvación en medio de la vida de cada día.
En el año 2007, los Obispos de América Latina y del Caribe se reunirán en
Aparecida, en Brasil, para vivir de nuevo y reavivar el espíritu del Vaticano II y de las Conferencias anteriores de Medellín y Puebla. Nos unimos a ellos en
este camino de esperanza por una nueva primavera de
Hemos visto la necesidad de
renovar nuestras propias raíces en la vida de
Recordamos a nuestros hermanos de algunos lugares de Asia, África, Australia y del Este de Europa, y lamentamos su ausencia debida a diferentes razones.
La gratitud es la memoria del corazón. Agradecemos sinceramente a Mariano
y a los demás miembros del Equipo Internacional su servicio profético en
Pedimos la bendición de Dios para el nuevo Responsable Internacional, Abraham Apolinario (República Dominicana) y su equipo, José Bizón (Brasil), Richard Reiser (US) y Eddy Lagae (Bélgica). El futuro está en buenas manos.
Finalmente agradecemos a
Nos abandonamos al Padre, porque el camino
es largo.
Entregamos el futuro con confianza al amor
de Jesús. Amén
Obrigado (a)
Sao Paulo, 23 de noviembre de 2006
ORACION DEL ABANDONO
Padre
mío:
Me
abandono a Ti,
haz
de mí lo que quieras,
lo
que hagas de mí te lo agradezco.
Estoy
dispuesto a todo,
lo
acepto todo.
Con
tal que Tu Voluntad se haga en mí
y en
todas Tus criaturas,
no
deseo nada más, Dios mío.
Pongo
mi vida en Tus manos.
Te
la doy. Dios mío,
con
todo el amor de mi corazón,
porque
Te amo,
y
porque para mí amarte es darme,
entregarme
en Tus manos sin medida,
con
infinita confianza,
porque
Tú eres mi Padre.
Hace ahora casi nueve
años que salió a la luz la primera edición española -en
lengua castellana- del Directorio de la FRATERNIDAD SACERDOTAL IESUS
CARITAS, aprobado en Asamblea General (internacional) en agosto del setenta v seis, en Montefiolo
(Italia).
Desde entonces acá,
ha hecho un largo recorrido, aunque modesto, la
Fraternidad Española, manteniendo sus constantes de servicio al clero diocesano, dentro de los contenidos
y valores eclesiales del
carisma del hermano Carlos, marcados por una
pastoral de opción por los últimos, sostenida en la experiencia de fraternidad -encuentros
fraternales-, con
la práctica de la Revisión de Vida, el Desierto y la Adoración.
También en América Latina ha ido prendiendo, y lo sigue haciendo de forma creciente entre el
clero de aquellas latitudes, la Fraternidad Sacerdotal. Nada mejor podía ocurrir. En
aquellos países de lenguas latinas, países pobres, o mejor, empobrecidos por la garra del neocapitalismo tecnocrático y liberal, y donde el Evangelio de Jesús
sigue siendo Buena Noticia de Liberación integral,
las fraternidades de Carlos de Foucauld, no sólo
tienen algo que aportar, sino mucho más que recibir.
En apoyo de esta afirmación, vayan unos párrafos
tomados de la Asamblea Latinoamericana de esta Fraternidad, celebrada en Barueri, Sao Paulo (Brasil), del 20 al 30 de
enero de 1981.
“En todos
los aspectos: económico, social, político, religioso, cultural, afectivo..., la práctica pastoral del sacerdote de la
Fraternidad rechaza los abusos de poder (cf. Puebla,
500),
procura superar las dominaciones y crear relaciones de Fraternidad y Libertad
entre individuos, grupos, cuadros y estructuras sociales; y para eso no vacila
en tener que tomar posiciones claras y públicas y hasta provocar rupturas
indispensables, atendiendo a otra palabra de orden del Hermano Carlos: "No
sean centinelas dormidos, perros mudos" (pfo. 5)”.
“Los
preferidos del sacerdote de la Fraternidad son los menos amados, los más
desfavorecidos, los que nada tienen de atrayente, los marginados de la vida,
los oprimidos, los que sufren injusticia. Esto no se da sin una presencia
gratuita entre ellos. El sacerdote de la Fraternidad se pregunta continuamente
si ellos a su vez lo aceptan como amigo” (pfo. 7).
“El
sacerdote de la Fraternidad ve los acontecimientos de la vida desde la óptica
del mundo de los pobres que nada tienen que perder, porque nada tienen” (pfo. 8).
“El
sacerdote de la Fraternidad persevera con coraje en su trabajo liberador de
cada día, como si todo dependiese de él, sabiendo, sin embargo, que todo
depende de Dios; y no pierde su alegría en los fracasos, porque su fuerza está
en su aparente inutilidad”(pfo. 9).
Hoy, cuando esta segunda edición castellana sale
a la calle, principalmente bajo la demanda del clero de los países de América
Latina, sentimos el gozo de sabernos instrumento del Espíritu, unidos en la
obra de liberación que Cristo Resucitado sigue alentando entre los pobres y a
favor de los pobres de cualquier parte del mundo.
Nuestra fuerza es la Esperanza. Virtud teologal
que hace de gozne entre la Fe y la Caridad. Y nuestra Esperanza hoy es la del
abrazo fraternal que habrá reconciliado definitivamente al hombre con el
hombre, desterradas las injustas diferencias y los abusos de cuantos no quieren
renunciar a sus privilegios que los sitúan por encima y en contra de sus
hermanos desheredados.
Cristo Resucitado es el garante de esta
Esperanza: "No temáis; yo he vencido al mundo" (Jn. 16, 33). Y
el Padre, en quien toda fraternidad adquiere su razón última y fundamental, nos
mantiene en el Espíritu de su Amor, para que sea el Amor nuestra arma única de
combate: "Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único" (Jn. 3, 16).
Mientras tanto, cuantos nos acercamos en América
Latina, en España, o en cualquier parte del globo a la Fraternidad Sacerdotal
"Iesus Cáritas", en comunión con la Iglesia Universal y a causa de
Jesús y del Evangelio, sentimos la urgencia de animarnos unos a otros todos los
días, para que ninguno sea víctima del desánimo, del desencanto, del cansancio,
de la desesperanza (cf. Heb. 3, 13). Esta será, en definitiva, la razón y la fuerza
de nuestro existir.
LAS
FRATERNIDADES DE LENGUAS HISPANICAS
Marzo
de 1985
(Introducción al Nuevo Directorio)
"Asi
habla el Señor, Yahvé, a estos huesos:
«He
aquí que voy a infundir en vosotros el espíritu y
viviréis»".
(Ez. XXXV, 5)
Desde hace algunos años, muchos de nosotros
sentían la necesidad de una profunda renovación de los estatutos de la
Fraternidad. Estos estatutos se habían elaborado y aprobado en 1962.
¡Catorce años ya! Desde entonces, el mundo ha continuado su marcha. Ha cambiado
mucho, y la Iglesia ha conocido la renovación conciliar.
También las fraternidades han evolucionado
durante este tiempo. En las distintas regiones, día tras día, a causa de los
acontecimientos del mundo y de los cambios habidos en la Iglesia, se trazaron
caminos nuevos y en la fidelidad se han abierto los oídos a nuevas llamadas.
Esta experiencia cotidiana y esta atención a la
vida de los hombres, a la llamada de Dios, al carisma del Hno. Carlos, nos han
hecho ver que la formulación de las exigencias que la Fraternidad había asumido
no resultaba ya adaptada a lo que actualmente estamos viviendo.
Por esta situación, algunas fraternidades han
llegado a experimentar un cierto malestar. Unas preferían no volver a pensar en
estatutos, otras, no hablar ya más de consagración...
Por eso, los regionales de la Fraternidad,
reunidos en Asamblea General, en este mes de agosto de 1976,
quieren poner en común cuanto consideran esencial de lo que hoy viven las
fraternidades repartidas por el mundo.
En septiembre de 1974, se invitó a las fraternidades a manifestar sus
reacciones a un proyecto de Directorio propuesto por P. Hünermann en el núm. 66 del
Correo Internacional.
Partiendo de la reflexión y de las sugerencias
recogidas de todas las regiones, la Asamblea General ha podido sacar a la luz
las convicciones que nos animan y las exigencias que nos unen sobre los caminos
tan diversos por los que marchamos hoy.
Con el agradecimiento por este encuentro, los
miembros de la Asamblea quieren compartir la alegría de esta buena noticia con
todos los hermanos de sus regiones, para que sea para ellos luz y vida.
Montefiolo, 23 de agosto de 1976
I) ESPIRITU Y FINES
1. A causa de
Jesús y del Evangelio.
2. Para ser
hermanos de todos los hombres.
3.
Abandonándonos al Padre.
II) EN LAS ENCRUCIJADAS DEL MUNDO Y DE LA IGLESIA
-
Situados
con una espiritualidad realista.
-
En
medio del Mundo y dentro de la Iglesia.
-
Tomando
posturas claras y públicas.
III) EN EL ESPIRITU DEL HERMANO CARLOS
1.
Gestos concretos.
2.
En un mundo no cristiano.
3.
Exigencia de oración.
4.
Espíritu de las Bienaventuranzas.
IV) NUESTROS CAMINOS
1. La Fraternidad.
2.
La Revisión de Vida.
3.
La Oración Contemplativa.
4.
El compromiso con la Fraternidad.
V) CON UN MINIMO DE ESTRUCTURA
-
Encuentros
periódicos.
-
Correspondencia
amistosa.
-
Los
responsables de fraternidad.
-
Asamblea
General.
-
Comunión
de bienes y mantenimiento.
I) ESPIRITU Y FINES
1.
A CAUSA
DE JESUS Y DEL EVANGELIO
Los sacerdotes, vienen a la Fraternidad por
distintas motivaciones: la experiencia de vida comunitaria, la apertura entre
hermanos, la posibilidad de ser admitidos a un diálogo y de ser aceptado, de
vivir la experiencia de Jesús, amado por Sí mismo, la búsqueda de nuevos
caminos en la Iglesia hoy.
Pero, en última instancia, es a causa de Jesús y
del Evangelio por lo que nos reunimos. Lo encontramos realizando en el mundo su
obra de salvación; lo reconocemos en la Eucaristía, en el corazón de nuestra
vida y de nuestra fe. El Hno. Carlos nos ha ayudado a redescubrir esta fuente
de nuestra vocación cristiana y sacerdotal: “Amo a Nuestro Señor Jesucristo con un corazón que querría amarle más y
mejor. Pero, en todo caso, le amo, y no puedo soportar llevar una vida distinta
a la suya”[1].
De esta manera, para nosotros, lo esencial de
nuestra vida se expresa en las palabras: “Jesús
Amor”, “IESUS CARITAS”.
El Evangelio, es, ante todo, la fuerza de liberación
del Resucitado que nos llama. Queremos escuchar esta Palabra de Dios en nuestro
tiempo, guardarla como María, vivirla y proclamarla. Queremos animarnos
mutuamente a dejarlo todo a causa de Jesús y del Evangelio. El Hno. Carlos vio
su vocación en esta vida según el Evangelio: “Volvamos al Evangelio, de lo contrario Jesús no vive en nosotros”.
2.
PARA SER
HERMANOS DE TODOS LOS HOMBRES
El encuentro, con Jesús en el Evangelio y en la
Eucaristía condujo al Hno. Carlos a encontrarlo en sus hermanos: “Todo lo que hacéis a uno de estos más
pequeños, que son mis hermanos, a mi me lo hacéis” (Mt. XXV).
Vivió con los más desheredados para compartir su vida, solidarizándose con
ellos y trabajando con ellos en su promoción.
Se le ha llamado “el hermano universal”. Con este espíritu recibió el Hno. Carlos la
ordenación sacerdotal que le ponía al servicio de los hombres de una manera
nueva.
Nosotros, sacerdotes diocesanos, tenemos que
vivir esta fraternidad llevando a cabo entre los hombres la misión que nos
confíe la Iglesia. Somos responsables del anuncio del Evangelio. En comunión
con la vida de los hombres, y aprendiendo de ellos el amor a Jesús, somos
impulsados por el Evangelio a hacer que nazca el espíritu fraternal.
En la Eucaristía, el Señor vive con nosotros y
nos invita a ser solidarios de los hombres y atentos a los menos amados, lo que
es también para nosotros una forma de contemplación.
3.
ABANDONÁNDONOS AL PADRE
Si cada día decimos con el Hno. Carlos: “Padre mío, me abandono a Ti, haz de mí lo
que quieras...” expresamos que queremos consagrar toda nuestra vida sin
reservas a Dios y a los hombres. Nuestras fraternidades pretenden ayudarnos en
el aprendizaje de este abandono de cada día por los caminos concretos por los
que hemos sido llamados.
II) EN LAS ENCRUCIJADAS DEL MUNDO Y DE LA IGLESIA
Los hombres y los pueblos de hoy reclaman el
derecho a asumir su propio destino; quieren ser responsables. Aspiran a un
mundo de justicia y de fraternidad. Y en medio de tensiones y desgarramientos,
de guerras de todas clases, a través de sus combates y sus luchas se esfuerzan
por construir un mundo que quieren distinto.
El pueblo de Dios vive estas rupturas y estas
luchas, estas esperanzas y progresos, a través de los cuales descubre la fuerza
del Resucitado llamando a los hombres. La Iglesia misma conoce sus propias
tensiones y sus rupturas con otras confesiones o Iglesias diferentes.
Las fraternidades son parte integrante de todo
esto. La aspiración a la vida evangélica de las fraternidades y de cada uno de
sus miembros no se vive en un ghetto religioso, sino en medio del mundo y
dentro de la Iglesia.
Así fue como el P. de Foucauld se situó, con una
espiritualidad realista.
Los hermanos participan, en la esperanza, en el
nacimiento de este mundo nuevo, como en los dolores y alegría del alumbramiento
del Reino que llega. Como sacerdotes diocesanos, viven estas situaciones
generales o locales desde sus propias responsabilidades. Que son las de
acompañar a su pueblo en sus preocupaciones , alegrías, luchas de liberación,
en su búsqueda de una esperanza.
En esta situación, las fraternidades están
llamadas a vivir con este pueblo en un estilo de vida fraternal y evangélica, y
a conservarlo por medio de la revisión de vida y la oración. Esto supone, a
veces, tomar posturas claras y públicas, y hasta, posiblemente, rupturas
indispensables: “No seáis centinelas
dormidos, perros mudó”. La revisión de vida remite a cada hermano a su fe,
a su servicio y a su responsabilidad con relación a este pueblo.
III) EN EL ESPIRITU DEL HNO. CARLOS
“Fijémonos
en los Santos, no para imitarlos a ellos,
sino
para imitar a Jesús”.
Toda la vida del Hno. Carlos fue una búsqueda
continua para vivir el absoluto de Dios y la fraternidad universal, en el
contexto de su época.
Su testimonio está en el origen de las
fraternidades y para muchos ha sido la fuente de su vocación a la Fraternidad.
Este testimonio forma parte de nuestra historia. Pero el estilo y los gestos
concretos del Hno. Carlos no son para reproducirlos por sí mismos. Cada
fraternidad redescubre estas intuiciones según su propio caminar en medio de
los hombres, de cara a nuestro tiempo.
1. GESTOS CONCRETOS
Amar a Dios y a los hombres requiere gestos
concretos. Y así el Hno. Carlos
- Se hace solidario con los más pobres.
- Imita la sencillez de Nazaret, especialmente por la
vida de trabajo.
-
Renuncia
a los privilegios.
-
Recibe
y acoge a todos los hombres aceptando su cultura, su nacionalidad, su medio
social, su raza.
-
Se
compromete en la defensa de los oprimidos y en la liberación de los esclavos.
- Estudia el mundo de los tuareg y aprende su
lengua.
- Conoce algunas rupturas con su medio de
origen, manteniendo intactos los lazos de una amistad fiel.
2.
EN UN
MUNDO NO CRISTIANO
El Hno. Carlos vivió el misterio de la Iglesia
en un mundo no cristiano. Esto le empujó:
-
A “gritar el Evangelio con toda su vida”.
-
A
buscar una nueva manera de presencia de la Iglesia en medio de los más
desheredados y de los que no son cristianos.
-
A
trabajar durante toda su vida en la creación de pequeñas fraternidades, que
sólo vieron la luz después de su muerte.
-
A
mantener la adhesión a la Iglesia y a sus responsables. a pesar de las torpezas
y limitaciones de su época.
-
A
una audacia misionera para abrir caminos nuevos al Evangelio.
3.
EXIGENCIA
DE ORACION Y RECOGIMIENTO
Para el Hno. Carlos, vivir así es consecuencia
de su adhesión a Jesús, y esta fidelidad le empuja a imponerse una exigencia de
oración y recogimiento.
En un ritmo de vida diario marcado por la
penitencia,
-
Medita
cada día las palabras, hechos, espíritu de Jesús en la Sagrada Escritura.
-
Participa
en la oración de la Iglesia por medio del Oficio Divino.
-
Adora
con Jesús al Padre en una oración eucarística animosa y prolongada. Intercede
con Él por todos los hombres.
-
Celebra
el memorial de la Pasión y la Resurrección de Jesús en la Eucaristía diaria.
-
Asimismo,
se reserva largos tiempos de soledad: días de desierto, oración nocturna,
ejercicios, retiros y tiempos regulares de lectura espiritual y de trabajo
intelectual.
4. ESPIRITU DE LAS BIENAVENTURANZAS
Después de su conversión, el Hno. Carlos estuvo
muy marcado por el espíritu de las Bienaventuranzas, y así,
-
Vivió
la pobreza real en todas las dimensiones de su
vida, hasta la aceptación de una muerte aparentemente inútil.
-
Vivió
la castidad como signo de amor exclusivo por Jesús, en fraternal cercanía a los
hombres.
-
Vivió
la obediencia en medio de iniciativas numerosas y variadas, como búsqueda de la
voluntad del Padre y participación del sacrificio de Cristo.
-
Tenía,
también, hambre y sed de justicia, quería ser artífice de paz, hasta aceptar
ser perseguido.
IV) NUESTROS CAMINOS
Los caminos de la fraternidad no se dejan
definir por prescripciones jurídicas, exigencias, estatutos, etc. El carisma
del Hno. Carlos, la experiencia de las fraternidades, han permitido descubrir
los caminos concretos por donde el Señor nos conduce. En este sentido deben
entenderse las páginas siguientes.
I. LA FRATERNIDAD
La fraternidad no es un simple medio al servicio
de un ideal de perfección personal, sino un lugar en el que recibimos una
llamada de Dios definida y dónde toma cuerpo la aventura evangélica de cada
uno.
Por esta razón es una verdadera comunidad de
Iglesia.
Es una comunidad fraternal, es decir, un lugar
donde cada uno se siente reconocido, aceptado tal como es, con todo lo que
constituye su vida, donde se respetan y aceptan las peculiaridades. Es un lugar
de compartir, en la sencillez, la vida de cada uno, el lugar en el que puede
encontrar su sitio una verdadera amistad humana. Esta amistad podrá traducirse
de distintas maneras: visitas gratuitas, cartas, teléfono, diversión en común.
Pero vivir en fraternidad es, esencialmente,
comprometernos unos con otros: cada uno debe sentirse responsable de todos. La
fraternidad debe atender a todo sacerdote que pida vivir en ella, pero quedando
muy claro este compromiso reciproco y sus exigencias: la fraternidad sólo puede
alcanzar su fin cuando sus miembros se sientan comprometidos de manera estable.
Es una comunidad de Iglesia, es decir, un lugar
en el que hacemos la experiencia del encuentro con Jesús. Como los discípulos
de Emaús, compartiendo nuestras preocupaciones, la Palabra y la Eucaristía,
descubrimos la presencia siempre actual de Jesús Resucitado y Salvador del
mundo.
Es el lugar donde juntos, hacemos el aprendizaje
de la oración y donde, a la luz del Evangelio, nos interpelamos en la verdad,
con valor, sin complicidades, para descubrir las llamadas del Señor. Esta
experiencia de lo diverso nos abre a la universalidad.
Es el signo de lo que queremos vivir con todos,
y el anuncio de que en Jesucristo, esto es posible.
Una fraternidad agrupa, normalmente, 5 ó 6
sacerdotes.
Tanto si es un pequeño grupo que se reúne cada
mes, como si es un equipo de trabajo, o sacerdotes que viven juntos, o que
tratan de encontrarse, lo importante es el “día de fraternidad”. Este encuentro
debe incluir, mientras sea posible: descanso, comida, cambio de impresiones,
revisión de vida, lectura de la Biblia, oración silenciosa y prolongada y
celebración de la Eucaristía.
No se puede vivir esto sin un tiempo largo de
reunión. Es preciso tomárselo.
Además de las fraternidades que se reúnen con
regularidad, hay un cierto número de sacerdotes que por distintas razones se
encuentran en situaciones habituales de lejanía y aislamiento. Hay que
intentarlo todo para que estos sacerdotes puedan mantener un vínculo con una
fraternidad, para que puedan participar en la revisión de vida por una
correspondencia regular, para que sean invitados a las reuniones, retiros y al mes
de Nazaret de la región.
Todos los hermanos y, muy especialmente los
responsables, deben preocuparse de mantener con estos hermanos los lazos del
correo, de las visitas y de una ayuda amistosa.
La decisión de vivir en fraternidad, se hace por
etapas.
Después de algún tiempo de vida en fraternidad,
corresponde a los miembros de cada fraternidad, habida cuenta de las
condiciones de vida de cada cual, pedirle al sacerdote “entrante” que se
pronuncie sobre su deseo de pertenecer a la fraternidad, sobre todo, si éste
participa en los encuentros de manera irregular.
Normalmente, el sacerdote que quiere manifestar
su pertenencia no solamente a una fraternidad, sino a la Fraternidad entera,
participa en el mes de Nazaret y hace un compromiso explícito. Entonces es
considerado como miembro de la Fraternidad.
La animación de las fraternidades, el cuidado por cada miembro, la vinculación con las demás fraternidades, y su carácter eclesial, exigen un responsable. Los hermanos esperan de é1 que prepare los encuentros (lugar, fecha, distribución de tareas), que esté atento a que todos puedan expresarse, que saque conclusiones concretas, que recuerde los compromisos, los retiros. Que esté en contacto con las demás fraternidades y sacerdotes, que busque un contacto personal aparte de las reuniones, y que rece por sus hermanos. Está en medio de sus hermanos “como quien sirve”.
2.
LA
REVISION DE VIDA
Es, sobre todo, en la Revisión de Vida donde la
fraternidad ejerce su función como regla de vida. Se habla mucho de revisión de
vida, pero indicando realidades diferentes: distintos intercambios, estudios de
Evangelio, revisión de vida apostólica. Para nosotros, en fraternidad, la
Revisión de Vida es un acto de fe común, en el que compartimos los
acontecimientos, preocupaciones, esperanzas y decepciones, una lectura en común
de la vida para descubrir en ella las llamadas del Señor.
Una Revisión de Vida así exige cierto valor,
pero sentimos que la necesitamos.
La Revisión de Vida es, primeramente, una mirada
contemplativa a la acción del Espíritu Santo en nuestras vidas. Y al mismo
tiempo, es el medio de una conversión permanente que debe alcanzar también a lo
mejor de cada uno, para estar siempre disponibles a las llamadas del Señor,
precisamente allí donde no se esperaban, donde no le habíamos visto u oído
hasta ahora. La Revisión de Vida nos ayuda a descubrir al Señor siempre más
grande, siempre distinto e, incluso, desconcertante para nosotros.
Hay una unidad de proceso entre la Revisión de
Vida y los demás medios de la Fraternidad. La Revisión de Vida se prepara
preferiblemente en el desierto, siempre en la oración y, si es posible, por
escrito. Mejor es no hacerla que improvisarla. Supone un clima de oración,
escucha de la Palabra de Dios, atención de unos para con otros. No hay que
temer los momentos de silencio. Hay que tener el valor de interrogarse
mutuamente, con delicadeza, pero con franqueza, sin miedo a las tensiones y a
los posibles enfrentamientos. La falsa amistad es la muerte de las verdaderas
revisiones de vida y, por tanto, de la fraternidad.
Hacer Revisión de Vida implica un compromiso de
cada uno para la realización de las llamadas recibidas juntos. Cada uno debe
sentirse responsable y solidario de los demás.
Una Revisión de Vida auténtica puede introducirnos
en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo actuando en nosotros. Y, a
veces, nos conducirá hasta el sacramento de la reconciliación.
3.
HACIA UNA ORACION CONTEMPLATIVA
Para que sea posible una verdadera fraternidad,
tiene que estar la vida de cada uno de sus miembros enraizada en una actitud
contemplativa.
Pero, a menudo, vamos penosamente por los
caminos de la oración. El mismo Espíritu Santo viene en ayuda de nuestras
debilidades y nos empuja a perseverar en el trato con el Señor Jesús: “leer y releer sin cesar el Santo Evangelio
para tener siempre presentes los hechos, palabras y pensamientos de Jesús, a
fin de pensar, hablar y actuar como Jesús”.
El amor que Dios nos ha manifestado por el don de su Hijo hasta la muerte de cruz, el testimonio del Hno. Carlos, y la llamada de nuestros hermanos y hermanas, nos incitan, día tras día, a una mayor fidelidad:
-
A la
adoración eucarística regular y prolongada. Algunos le dedican una hora diaria.
-
A la
lectura meditada de la Escritura.
-
A la
práctica mensual del día de "desierto", que se revela como un medio
importante para reconocer el absoluto de Dios en nuestra vida.
Cada cual se esfuerza por encontrar el ritmo de
oración que le va mejor, y llevar a la Revisión de Vida con su fraternidad los
puntos concretos en los que se pone en juego su fidelidad a Dios y a los
hermanos.
4.
COMPROMISO
Desde el comienzo de la Fraternidad, la vida en
fraternidad y la Revisión de Vida nos han hecho descubrir el absoluto del amor
de Dios y de los hombres. Nos hemos sentido empujados a expresar esto por medio
de un compromiso, tradicionalmente llamado consagración. Al mismo tiempo, esta
consagración resulta problema. La experiencia nos ha hecho ver que no hay que
considerarla como votos religiosos, ni como una consagración en un Instituto
secular.
En realidad, es Dios quien nos ama primero.
Queremos realizar un acto de reconocimiento de este amor y comprometer toda
nuestra vida en la acción de gracias. Este amor nos da la libertad de poner en
sus manos toda nuestra vida, actual y futura.
Este paso se da a la luz de las Bienaventuranzas
y para la "vida del mundo". Teniendo en cuenta la diversidad de
carismas, es un acto de abandono personal y definitivo en el amor del Padre, la
entrega de la vida y en el ministerio entre los más pobres, un compromiso de
entregarse por completo a la liberación de un pueblo.
Todo esto expresado en función de los caminos
concretos por los que Dios llama a cada hermano hoy.
Es, ante todo, aprender a vivir pobres en un
mundo constantemente tentado por la riqueza; a vivir la dependencia en un mundo
al que aplastan e impiden liberarse los abusos de poder; a vivir el amor en un
mundo en el que los no amados son cada vez más numerosos; a vivir la
fraternidad en un mundo desgarrado y en una Iglesia dividida.
Y es, al mismo tiempo, aprender a conectar con
lo que hay de mejor en los hombres, en la utilización de la riqueza en
beneficio de todos; en el espíritu de servicio que les anima desde el fondo de
sus responsabilidades, en el amor que da sentido a sus vidas.
El papel de la fraternidad en este proceso es
importante: Cada uno toma a sus hermanos como testigos de su compromiso, y les
pide responsabilizarse juntos del mismo.
En concreto, nos comprometemos a vivir en
fraternidad según el espíritu de este documento.
La fraternidad debe ayudar a los hermanos a
hacer de este compromiso un gesto definitivo, en respuesta al amor de Dios.
Pero un acto de esta índole, no es deseable sino tras una maduración personal y
una experiencia prolongada de ministerio pastoral y de vida de fraternidad. Con
anterioridad, esta respuesta de amor de Dios se expresará en un compromiso
periódico y renovable. Y finalmente, en un compromiso definitivo.
Sea temporal o definitivo, el compromiso será
revisado cada año en fraternidad con este espíritu, para ser renovado y
actualizado por cada uno.
V) CON UN MINIMO DE ESTRUCTURA
El carisma del Hno. Carlos admite más
descubrimientos. Las perspectivas que se presentan aquí no son más que los
caminos por donde vamos ahora. Y, además, se viven de modo distinto en las
distintas regiones. De aquí nace para cada región la responsabilidad de ahondar
en esta búsqueda y de comunicarla a las demás regiones.
1.
ENCUENTROS
El convencimiento de que una fraternidad aislada no puede subsistir y de que es indispensable el intercambio, ha llevado a la Fraternidad a prever diversos encuentros a distintos niveles.
La experiencia ha demostrado la importancia de
algunos de estos encuentros:
-
Jornadas
centradas sobre un tema, con un ritmo semestral (uno o dos días).
-
Retiros
anuales, nacionales o internacionales (una semana).
-
Mes
de Nazaret, bien en el momento del compromiso estable en la Fraternidad, bien
como renovación de
este compromiso.
-
Los
retiros en soledad.
-
La
Asamblea General cada seis años, que permite una revisión profunda de la
Fraternidad.
Todos estos encuentros sirven no solamente para la renovación personal de cada uno, sino que son una experiencia de vida comunitaria, de vida de fraternidad. Y permiten a las fraternidades y a las regiones renovarse y descubrir la dimensión universal de la Iglesia.
2.
CORRESPONDENCIA
Además de los encuentros, un importante medio de contacto es el correo en todas sus formas: individual, de fraternidad, regional, nacional e internacional.
Esta correspondencia permite compartir con todos
los dones y experiencias de cada uno. Supone la participación de todos en esta
puesta en común.
Un bien común, absolutamente necesario para la
profundización de la fe en las fraternidades, son también los trabajos más elaborados
sobre algunos temas.
Todos estos correos son especialmente útiles a
los hermanos aislados y que están lejos.
3. LOS
RESPONSABLES Y SUS FUNCIONES
El servicio a las fraternidades y su dimensión
eclesial requiere la existencia de responsables en los diferentes
niveles de la Fraternidad. La experiencia enseña que la renovación de las
fraternidades exige la renovación de responsables.
A)
Niveles
de responsabilidad
a) El
responsable de Fraternidad (Ver IV, 1).
b)
El
responsable diocesano o ínterdiocesano
Su papel es posibilitar los encuentros de
fraternidades (intercambios, retiros, etc...), ayudar a los responsables de
fraternidad, mantener el contacto entre ellos por medio de reuniones regulares.
Él es el lazo de unión con la Región.
Presta especial atención a las fraternidades en
formación, para orientarles, sobre todo facilitando su participación en el mes
de Nazaret.
Se preocupa, especialmente, de las fraternidades
aisladas y también de las más antiguas, para ayudarles a superar la rutina que
puede invadirlas y favorecer la renovación.
Tiene conciencia de que le atañen las
aspiraciones y necesidades espirituales del presbiterio diocesano.
c)
El
responsable regional
Una región se compone de un conjunto de
fraternidades establecidas en un territorio que presenta una cierta unidad
geográfica, lingüística.
El responsable regional o el equipo de
responsables regionales de un mismo país tienen como primera tarea poner de relieve en qué aspecto las
necesidades de los hombres de ese país son una
llamada a profundizar en los valores de la Fraternidad.
Lleva a cabo esta tarea en conexión con los
responsables diocesanos: organizando meses de
Nazaret, sesiones, reuniones, retiros, y con el correo regional, dando a
conocer la Fraternidad (folletos).
En sus encuentros, con los demás responsables regionales y con el responsable
general, verifica la autenticidad de la evolución de la Fraternidad en
su país, y encuentra la apertura hacia dimensión
universal, en la complementariedad.
d)
El
responsable general
A lo ancho del mundo, la Fraternidad se vive de
manera diferente y evoluciona con distintos rostros. Esta diversidad necesita
que el responsable general garantice la unidad:
-
Recordando
el carisma del Hno. Carlos.
-
Ayudando
a cada región a discernir las llamadas del Señor.
-
Permitiendo
el diálogo y el intercambio entre las distintas regiones.
-
Preocupándose,
especialmente, de las regiones que nacen, que pasan por dificultades o están
aisladas.
-
Reconociendo,
con la ayuda de su equipo, una región en formación como región constituida.
Esto lo hará a petición de esa región, teniendo en cuenta algunos criterios:
existencia de varias fraternidades, compromiso estable, participación en el mes
de Nazaret, elección de un responsable, correo.
Los medios para realizar esta tarea son los
encuentros personales y en equipo con los responsables regionales, los
encuentros internacionales, las visitas, el correo internacional y la asamblea
general.
Después de su elección, el responsable general
se escoge un equipo de colaboradores con el que forma una fraternidad. Lo que
implica conocimiento profundo, trabajo regular y Revisión de Vida.
Designa entre ellos a un asistente, que le
reemplaza en caso de necesidad.
Para constituir este equipo, consulta a la
asamblea general, y somete su proyecto a la aprobación de ésta.
B) Designación de responsables
y duración de su mandato
A causa del carácter propio de la Fraternidad,
de su pluralidad y de su evolución, la tarea de los responsables exige tanto un
dinamismo espiritual y creativo, como cualidades administrativas.
Por supuesto que un responsable debe estar
comprometido en una fraternidad de manera estable y haber participado en un mes
de Nazaret.
a)
Modo de
designación
Toda elección en el interior de la Fraternidad
se preparará con una consulta a nivel de las fraternidades.
-
El
responsable de fraternidad es elegido por los miembros de su fraternidad. Los
responsables diocesanos confirman esta elección.
-
Los
responsables diocesanos son elegidos por los miembros de las fraternidades de
su diócesis o interdiócesis. El regional confirma esta elección, previo acuerdo
con el obispo de la diócesis, ya que esta responsabilidad es un servicio de
Iglesia.
-
El
responsable regional se elige después de consultar a las fraternidades, a los
responsables de fraternidades y diocesanos. Se propone una lista de candidatos.
Todos los miembros de las fraternidades comprometidos de manera estable pueden
participar en la elección.
-
El
responsable general sigue el desarrollo de esta elección y confirma su resultado
tras la aprobación del Obispo de la diócesis.
-
El
responsable general es elegido por la asamblea general (previas votaciones
indicativas) según el procedimiento siguiente: mayoría de 2/3 en
las dos primeras vueltas, mayoría absoluta en las vueltas siguientes. Debe
tener el asentimiento de su Obispo.
b)
La duración de
los mandatos
- Responsable de fraternidad: 3
años.
- Los demás responsables: 6 años.
Los mandatos no son renovables; excepto para el
de fraternidad, después de un intervalo.
4.
LA ASAMBLEA GENERAL
La Asamblea general está compuesta por:
-
Los
responsables regionales.
-
Los
delegados de las regiones en formación, con voto consultivo.
-
El
responsable general y su equipo.
-
Los
antiguos responsables generales, con voto consultivo.
Se reúne estatutariamente cada seis años,
convocada por el responsable general. Está presidida por el responsable general
o, en su defecto, por el asistente.
Se reúne para:
- Una revisión de vida de la Fraternidad.
-
Un intercambio internacional.
- Adoptar la regla de vida a las nuevas
situaciones.
- Elegir al responsable general.
5.
COMUNION
DE BIENES Y MANTENIMIENTO
La pertenencia a la Fraternidad debe concretarse
también en una solidaridad financiera que permita su funcionamiento habitual.
Con este fin, cada región debe designar un tesorero y determinar una cotización
que se repartirá entre las cajas regionales, nacionales e internacional.
La caja internacional está bajo la
responsabilidad del responsable general y la contabiliza un tesorero
internacional.
Oración del Abandono....................................................................................................... 2
A modo de presentación..................................................................................................... 3
Necesidad de esta renovación
(Introducción al nuevo Directorio)..................................................................................... 5
Esquema general del Directorio........................................................................................ 6
I) Espíritu y fines............................................................................................................... 7
II) En
las encrucijadas del Mundo y de la Iglesia .............................................................. 8
III) En
el espíritu del Hermano Carlos ............................................................................... 8
IV)
Nuestros caminos........................................................................................................ 10
V) Con
un mínimo de estructura...................................................................................... 13
1. DENOMINACION Y NATURALEZA DE LA ASOCIACIÓN
12. La asociación «Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas» es reconocida por la Sede Apostólica como una asociación sacerdotal privada internacional, según las normas del derecho y los presentes estatutos.
2. FINES Y CAMINOS DE LA ASOCIACIÓN
26. Son fieles igualmente al espíritu de fraternidad universal que animó la vida del Padre De Foucauld, y están en relación no solamente con los miembros de la asociación que viven en los distintos continentes, sino también con todos aquéllos (sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos) que forman parte de las diversas instituciones de la Iglesia nacidas del carisma de Carlos de Foucauld.
31. Según la tradición vigente en la Asociación de la que surgió la «Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas», pueden formar parte de ella todos los sacerdotes que trabajen de manera estable al servicio de una diócesis, estén o no incardinados en ella.
33. A la admisión temporal sigue un período de prueba de dos años, que puede prolongarse hasta que el miembro temporal haya participado en un mes de formación (llamado «Mes de Nazaret»).
Al término de este mes de formación, el que lo ha seguido puede solicitar:
-
o continuar participando en la vida de la asociación según los estatutos, por
un tiempo a determinar libremente y
renovable siempre a plazo fijo;
- o, si lo prefiere, ser admitido en dicha asociación de forma definitiva.
41. La estructura de base: la fraternidad local
414. Habitualmente los miembros se eligen en razón a sus posibilidades de reunirse periódicamente.
Con todo, los hermanos aislados pueden vincularse a una fraternidad local. En este caso, corresponde al responsable diocesano o interdiocesano fijar la modalidad de sus relaciones con esa fraternidad.
422. Para que la región pueda cumplir su misión de comunión entre las fraternidades locales al servicio de un pueblo, de una Iglesia y de sus sacerdotes, al constituirla se exige que se tomen seriamente en consideración los criterios siguientes:
- retiros y revisiones,
- mes de Nazaret;
- boletín de enlace ["Correo"] o al menos cartas circulares para la Región;
423. El responsable general de la asociación, por iniciativa propia o a petición de hermanos pertenecientes a varias fraternidades locales, puede decidir la puesta en marcha del proceso que permita conducir a la creación de la región:
- el responsable general o un miembro de su Consejo delegad por él a tal efecto;
- el responsable de la región a la
que están vinculadas en ese momento o con el de otra región designada por el
responsable general.
3º) En el momento oportuno, a juicio del responsable general o del miembro de su Consejo designado conforme al n. 2º anterior, teniendo en cuenta los criterios indicados en el artº. 422:
- se invita a las fraternidades afectadas, bajo la dirección del responsable regional del que se ha hecho mención en el anterior n. 2º, a una reflexión sobre el modo en que ponen en práctica los presentes Estatutos, y en especial sobre el modo en que viven el carisma del Hno. Carlos en la situación concreta de los hombres, de los cristianos y de los sacerdotes de esa región;
- los resultados de esta reflexión se presentan al responsable general en un breve informe redactado por el responsable regional antes citado;
- el responsable general
comunica seguidamente estos resultados al conjunto de los responsables regionales en ejercicio, para
pedirles su opinión sobre la creación de la región.
4º) A la vista de los resultados y de
las opiniones recibidas de los responsables regionales, el responsable general
o un miembro de su Consejo delegado por él convoca una reunión de todos los
miembros de la asociación afectados por la creación de esa región, o al menos
de sus representantes designados siguiendo las directrices que él dé a tal
efecto, y preside esa reunión.
5º) Todos los miembros de la
asociación así convocados serán invitados a pronunciarse en votación sobre la
oportunidad de crear una nueva región; si la votación es favorable a tal
creación, ésta podrá ser decidida por el responsable general o por el miembro
de su Consejo delegado por él para presidir la reunión.
6º) Si se crea esta nueva región, se procederá en los plazos oportunos a la elección de su responsable, conforme al artº. 531 de los presentes Estatutos.
511.
La animación de una fraternidad local se le confía al responsable de
fraternidad. A él le corresponde
organizar las reuniones mensuales, mantenerse en contacto con cada uno de los
miembros, especialmente durante el período llamado "de prueba", establecer relaciones también con otras
fraternidades, tanto en el plano diocesano o interdiocesano
como en el regional e incluso internacional.
512. El responsable de fraternidad es elegido por los miembros de su fraternidad por un período de tres años no renovable seguidamente. Su elección debe ser confirmada por el responsable diocesano o interdiocesano.
521. Su principal misión es que haya vínculos entre las distintas fraternidades diocesanas o interdiocesanas y con el responsable regional. Necesariamente, él se mantiene en contacto con el (o los) obispo(s) concernido(s), a quien(es) informa regularmente a propósito de la vida de la fraternidad.
523.
Debe estar especialmente atento a las fraternidades en formación, sobre todo
facilitando la participación de sus miembros en el «Mes de Nazaret».
524.
Lo eligen los miembros de las fraternidades de su diócesis o de las
fraternidades interdiocesanas, para un período de
seis años no renovable seguidamente. Esta elección es confirmada por el
responsable regional o -en su defecto- por el responsable general, con el
acuerdo del obispo concernido, es decir el de la diócesis de incardinación (cf.
can. 265).
53. El Responsable regional
531.
Normalmente el responsable regional de una región de nueva creación se elige en
el seno de la reunión de la que se ha hablado en el artº.
423, 4º, 5º y 6º de los presentes Estatutos; corresponde a quien presida esta
reunión hacer que se proceda sobre el terreno a esta elección conforme a los
cánones 176 y 119, 1º del CIC. Sin embargo, por razones serias y después de
consultar a los miembros de la región presentes en la reunión, el mismo
presidente puede, por una parte retrasar algunas semanas la designación del
responsable regional, y, por otra escoger uno de los modos de designación
previstos en el artº. 532, siguiente; en ese caso la
elección se desarrollará bajo la supervisión del responsable general o de su
delegado.
532.
Cuando se trata de designar al responsable de una región ya constituida,
corresponde al responsable regional saliente organizar la elección de su
sucesor según las modalidades siguientes.
1º) Cada responsable diocesano (o interdiocesano) invita a todos los miembros de sus
fraternidades diocesanas o interdiocesanas a proponer
tres candidatos de entre los miembros de la región de que se trate.
2º) Los resultados de esta consulta
por diócesis (o conjunto interdiocesano) se
transmiten al responsable regional para que él haga una lista dejando claro los
tres candidatos más propuestos por los miembros de la región.
3º) El responsable regional comunica
esta lista al conjunto de los miembros de la región.
4º) Normalmente, al mismo tiempo que esta lista, el responsable regional envía al conjunto de los miembros de la región una invitación a participar en una asamblea regional, al término de la cual, tras un tiempo prolongado de oración, de intercambio y de reflexión, se procederá a la elección conforme a los cán. 176 y 119,1º del CIC; en ese caso la lista de que hemos hablado no tendrá más objeto que facilitar su opción a los electores.
- el responsable regional procura que se haga la consulta de la que se trata en los nn. 1 y 2, y realizar la lista prevista en el nº 3;
- a continuación, envía la lista a cada uno de los miembros de la región pidiéndoles que elijan -so pena de nulidad de su voto- a uno de los tres candidatos más propuestos por los miembros de la región, que lo escriban en un boleto y lo pongan en un sobre cerrado, y lo envíen dentro de otro sobre dirigido personalmente al responsable general, en el plazo fijado por él;
- el recuento de los votos lo efectúa el responsable general, o un delegado suyo, en presencia de al menos otros dos miembros de la región elegidos por él
- resulta elegido el candidato que haya obtenido más votos; en caso de igualdad entre los tres candidatos o entre dos de ellos, atendiendo al can. 119, 1º del CIC se considera elegido el de más edad.
535. El responsable regional se encarga especialmente:
- de organizar cuidadosamente los «Mes de Nazaret» y los retiros;
- de redactar periódicamente una carta circular que mantenga la vinculación entre las fraternidades de la región;
- de confirmar la elección de los responsables diocesanos o interdiocesanos de su región;
- de velar para que las fraternidades mantengan buenas relaciones con la Iglesia local (obispo y presbiterio);
- de facilitar los contactos con las demás regiones y con el responsable general, a quien está obligado a enviar, al menos una vez al año, un informe de la vida de las fraternidades de la región y del modo como ejerce su responsabilidad al servicio de ellas.
542. Lleva a cabo su misión manteniendo constantemente el contacto entre los responsables continentales y regionales, y cuando las fraternidades diocesanas o interdiocesanas no están agrupadas en regiones, entre los responsables diocesanos o interdiocesanos, teniendo un cuidado especial de los miembros aislados y de las diócesis en las que hay fraternidades nacientes.
543. Para salvaguardar el aspecto universal del carisma de la asociación, el responsable general reúne periódicamente bien al conjunto, bien a una parte de los Responsables regionales con los Responsables continentales afectados, con el fin de revisar con ellos la vida local de la asociación.
544. El Responsable general es elegido por la Asamblea General -tras consultar a las fraternidades y a los responsables tanto diocesanos o interdiocesanos como regionales- según el procedimiento siguiente:
- mayoría cualificada de dos tercios en las dos primeras vueltas;
- mayoría absoluta, calculada según el can. 119, 1º, en las vueltas siguientes.
En conformidad con lo que se ha dicho más arriba en el nº. 25, el elegido está obligado a avisar de su elección al Obispo de la diócesis en la que ejerce su ministerio -si no es el de su diócesis de incardinación (cf. can. 265)-, pero le basta obtener el permiso de este último para poder aceptar la tarea de responsable general.
Corresponde al responsable
general elegir los miembros de su Consejo, pero debe someter su opción a la
aprobación de la Asamblea General, quedando entendido, sin embargo, que para
reemplazar a un miembro entre dos asambleas generales, le basta con obtener la
aprobación de los demás miembros de ese Consejo.
546. El responsable general está obligado a designar al comienzo de su mandato a uno de los miembros de su Consejo, que será llamado a reemplazarle en caso de necesidad.
548. El mandato del responsable general puede cesar también:
- bien a consecuencia de su dimisión:
- bien por razón de su fallecimiento o de impedimento grave.
En esos casos, le reemplaza hasta la finalización de los seis años del mandato el miembro del Consejo designado por él conforme al artº. 546.
549. Corresponde al responsable general, tras obtener el acuerdo del Consejo General, despedir a un miembro de la asociación por faltar gravemente a las obligaciones estatutarias.
61. Composición de la Asamblea General
611. Deben ser convocados a la Asamblea General los miembros siguientes, todos con voto deliberativo:
1º) El responsable general y los miembros de su Consejo.
2º) Los dos últimos responsables generales que se hayan sucedido en el cargo antes de la entrada en funciones del responsable general actual.
3º) Los responsables continentales
4º) Los responsables regionales, y por las fraternidades diocesanas e interdiocesanas no estructuradas como regiones, uno o dos responsables de fraternidad designados por el responsable general .
5º) Los delegados elegidos por las fraternidades locales, según el modo que ha de fijar el responsable general y su Consejo al menos seis meses antes de la celebración de la Asamblea General, dentro de los límites siguientes:
- la región cuyo número de miembros sea igual o menor a 150, no tiene derecho a elegir ningún delegado;
- la región cuyo número de miembros esté comprendido entre 151 y 400, tiene derecho a un solo delegado elegido;
- la región cuyo número de miembros
sea superior a 400, tiene derecho a dos delegados elegidos.
612. El responsable general puede invitar a otros miembros, que sólo tendrán voto consultivo:
1º) Por iniciativa propia, o de los responsables diocesanos y/o interdiocesanos pertenecientes a regiones en formación.
2º) Con el consentimiento de su
Consejo, otros miembros a causa de su especial competencia por razón del orden
del día de la Asamblea.
62. Lugar de la Asamblea General: se reúne
estatutariamente cada seis años en el lugar fijado por el responsable general,
tras consultar al Consejo general.
63. Presidencia de la Asamblea General:
corresponde por derecho al Responsable general o, en su defecto, a un miembro
de la Asamblea expresamente designado por él.
64. Orden del día de la Asamblea General
641.
El orden del día de la Asamblea General lo fija libremente el Responsable
general, tras consultar al Consejo general, con las reservas expresadas en los
puntos enumerados a continuación en el artº. 642.
642,. Deben incluirse necesariamente en el Orden del Día:
1º) Una revisión de la vida de la Asociación, que puede acarrear, si ha lugar, modificaciones en la redacción de los presentes Estatutos o una adaptación de la regla de vida, contenida en el Directorio de la Asociación, a nuevas situaciones .
2º) La elección del nuevo Responsable
general y después la aprobación de su elección de los miembros del Consejo
general, en aplicación del artº. 545.
3º) Presentación de las cuentas del Consejo General referida a los seis años transcurridos, y la aprobación por parte de la Asamblea.
4º) Una exposición de las necesidades
sean del Consejo General, sean de algunas regiones, para que las fraternidades
locales puedan en consecuencia decidir su participación financiera en tales
necesidades (cf. infra artº.
71).
7. FINANZAS
71. La pertenencia a la asociación debe
concretarse también en una solidaridad financiera para permitir su
funcionamiento habitual. Teniendo en cuenta por una parte las informaciones
proporcionadas por el responsable general y el responsable regional,
especialmente después de cada Asamblea general (cf. artº.
642, 3º y 4º), y por otra la situación local, cada fraternidad valorará lo que
cada miembro dedicará a las necesidades del Consejo general así como a las de
otras regiones.
72. Con el fin de asegurar en la medida de los
posible el buen funcionamiento de una región, corresponde al responsable
regional, después de consultar a su consejo -o al responsable general, tras
consultar a los responsables diocesanos (o interdiocesanos),
en el caso de agrupamientos diocesanos e interdiocesanos
de fraternidades no estructuradas como región- fijar una cotización cuyo
montante será repartido entre las distintas cajas diocesanas o interdiocesanas y regionales existentes.
73. En el nivel de agrupamientos diocesanos o interdiocesanos de fraternidades (cf. artº. 411-412), el responsable podrá tener la ayuda de un miembro que será nombrado tesorero.
81. El
Responsable general, después de consultar a su Consejo, puede poner en el orden
del día de una Asamblea general el estudio de las modificaciones que le parezca
deseable realizar en algunos artículos de los presentes Estatutos.
82. Solamente la Asamblea General es competente
para debatir las modificaciones a realizar en los Estatutos y, en su caso,
adoptarlas.
83. Cuando el debate de los modificaciones a realizar en algunos artículos de los Estatutos haya sido incluido en el orden del día de la Asamblea General por el Responsable General, se puede pasar a votación cuando termine el debate sobre las modificaciones.
En ese caso, para que una modificación
de los Estatutos pueda considerarse como adoptada por la Asamblea General,
basta con que haya obtenido la mayoría absoluta de los votos calculada según el
can. 127, § 1, es decir, la mayoría absoluta de los miembros presentes en la
Asamblea y no solamente de los que han tomado parte en la votación.
84. Cuando el debate de las modificaciones a realizar en algunos artículos de los Estatutos se haya iniciado a petición de la Asamblea en el marco de la revisión de vida de la Asociación, de lo que se trata en el artº.642, la votación sobre las modificaciones propuestas no podrá tener lugar hasta un día después del final del debate.
En tal caso, para que una modificación de
los Estatutos pueda considerarse como adoptada por la Asamblea general, es
necesario que haya obtenido la mayoría cualificada de dos tercios de los votos
emitidos.
85 .
La modificación adoptada por la Asamblea general no surte efecto más que a
partir del momento de su aprobación por la Congregación para el Clero.
86. Si el Responsable general estima que hay circunstancias especiales que exigen una modificación urgente de ciertos artículos de los presentes Estatutos, podrá, con el consentimiento de su Consejo, convocar una Asamblea general extraordinaria, cuya composición será la prevista en el artº. 61, y que se pronunciará sobre la revisión del modo indicado en el artº 83.
FRATERNIDAD SACERDOTAL
“IESUS-CARITAS”
INFORME DEL RESPONSABLE INTERNACIONAL
NOVIEMBRE 2000-NOVIEMBRE 2006
Mariano Puga Concha, pbro
Chile.
Queridos hermanos:
v Gracias por estar aquí y por los hermanos que ustedes representan.
v Gracias a Ti, querido hermano Carlos, el Bienaventurado.
v Gracias a Ti, nuestro Bienamado Hermano y Señor Jesús.
v Gracias a Ti, Espíritu Santo, Viento creador de Futuro.
v Gracias a Ti, Padre, en tu Amor nos abandonamos.
NUESTRO EQUIPO INTERNACIONAL.
En nuestra VIII Asamblea Internacional, El Cairo 2000, el Equipo de Servicio elegido, “lavó los pies” a hermanos de los 5 Continentes. Expresábamos así, lo que Jesús, nuestro Maestro y Señor, nos pedía a través de ustedes: visítennos, escúchennos, anímennos en el Espíritu del Hno. Carlos, ábrannos a la “dimensión universal”… háganlo con la alegría de servir.
Aquí estamos para darles cuenta de nuestro servicio y escucharlos sobre la fidelidad a lo que ustedes esperaban de nosotros.
Resultaron “proféticas” las palabras de nuestro hermano Jean Marie “el Equipo Internacional es muy profético, pienso que será poco práctico”. Por motivos de comunicación e inexperiencia, nos ha sido difícil mantener nuestro Encuentro Anual con Tony, Felicien y Helmut. Sin embargo, los que tuvimos fueron ocasión para escuchar el caminar de las Fraternidades en los Continentes, orar juntos y planificar según los Desafíos que nos dejó la Asamblea del Cairo (cfr. “Llamadas desde el desierto”).
La incorporación de Abraham al Equipo, ha sido de gran utilidad. No fue posible la visita acompañada, a las Regiones; cada miembro del Equipo Internacional ha realizado, con mayor o menor eficiencia, este Servicio en su Continente (ellos se lo relatarán). Esto fue una pérdida para nuestra dimensión de “Universalidad”. Habrá que tomarlo en cuenta para nuestra elección del próximo Equipo Internacional, para su “operatividad”.
Esto me obligó a tomar mi “bastón de peregrino”… y ¡partir! (algunos de ustedes sabrán con qué riesgos, desinformación y con que alegría y acogida fraterna) ¡Gracias! una vez más, a la solidaridad de los hermanos que lo hicieron posible.
MIS ENCUENTROS Y REFLEXIONES.
Los relaté en mis “Cartas a las Fraternidades” de los años 2002, 2003, 2004 y 2005.
Año 2002:
Retiro a las Fraternidades de Brasil, Encuentro Anual del Equipo Internacional en Filipinas(Santo Niño), visita a Fraternidades de Filipinas, Fraternidades de Pakistán, Retiro a las Fraternidades de España.
Año 2003
Encuentro Anual de Equipo Internacional en Bélgica(Eupen), Encuentro con las Fraternidades de la Región Sud-Oeste de Francia, Encuentro con las Fraternidades de Región Sur de Bélgica, Visita a las Fraternidades de Paris, del sur Este de Francia y Suiza, Encuentro con Fraternidad de Argelia y Túnez (en Orán), Mes de Oración en Ermita de Asekrem. Encuentro con Fraternidades de La Habana y Olguín en Cuba, Retiro a Fraternidades de Chile.
Visita a Sergio, miembro de la Fraternidad de Chile, en Johannesburgo (Sud África). Encuentro con Fraternidades de Kenya en Nairobi, con Fraternidad de Ruanda, y de la República Democrática del Congo. Encuentro del Equipo Internacional en Brasil – Sao Paulo, Participación en el Mes de Nazareth de Argentina. Encuentro con región y Responsables de EE.UU. Retiro con Fraternidades de Canadá y su Región.
Año 2004
Encuentro Anual del Equipo Internacional en Bangui, República Central de Africa. Encuentro con la Fraternidad de República Central de África. Encuentro con Fraternidades de Burkina Fasso. Participación en Retiro de Fraternidades de Camerún. Encuentro con Fraternidades de Madagascar: Tananaribo y Toliara.
Encuentro con Fraternidades de India, Bangalore. Participación en Asamblea Anual de Fraternidades de Indonesia, Yog-Yakarta. Encuentro con la Fraternidad de Tasmania (Australia). Visita a Michael Bassano, miembro de la Fraternidad en Tailandia, Bangkok. Encuentro con miembros de la Fraternidad de Bangladesh – Dacca. Fraternidades de Viet-Nam: no resultó. Fraternidades de Chile.
Año 2005:
Con ocasión de la Beatificación en Roma del Hermano Carlos: Encuentro Anual del Equipo Internacional, Preparación e invitación a la IX Asamblea Internacional, contacto con miembros de Fraternidades y Familia Espiritual del hermano Carlos, encuentro con Responsable de Italia y visita a Fraternidad en Génova. Encuentro con miembros de Fraternidades de Malta. Encuentro con Fraternidades de Inglaterra y Gales en su retiro anual. Encuentro con Fraternidad de Irlanda. Encuentro con Regiones de EE.UU, en Spokane.
En todos estos Encuentros, he tratado de tomar contacto con los Hermanitos y Hermanitas de Jesús. Ellos y ellas me ayudan a descubrir los países “desde los pobres” y dejarme renovar por el Espíritu del hermano Carlos.
LO QUE HE VISTO Y OIDO.
¿Qué me ha regalado VER Jesucristo, el Señor de la Historia, en estos encuentros? (cfr.1ª Juan I).
Aspectos Generales:
· En estos 6 años el proceso de Globalización del Mercado se va desplazando de Occidente a Oriente, aunque parezca todavía en manos de Occidente.
· La nueva economía va engendrando una nueva cultura, fenómeno que abordaremos en estos días.
· Nuestra Iglesia Católica, sigue centrada en Roma ignorando los esfuerzos de Africanización, Asianización, Amerindianización, que se hacen desde nuestras Iglesias locales, desafiadas por estas culturas emergentes.
· Los excluídos del Sistema crecen en número alarmante en nuestros países de “Economía de Mercado”, como consecuencia de la creciente brecha entre ricos y pobres. ¿Dónde se ubican los Responsables de nuestras Iglesias?
· Dos hechos importantes para nuestras Fraternidades:
Ø El reconocimiento, por Roma, de nuestra “Fraternidad Sacerdotal Iesus- Caritas” como “Asociación Internacional Privada de Presbíteros”, que nos abrirá las puertas de muchas Iglesias locales y lugares donde no estamos.
Ø La Beatificación de hermano Carlos: su testimonio encarnado, contemplativo, fraterno, profético, misionero. Este acontecimiento puede ser una primavera de una Iglesia más Evangélica: “re-inventar con la fuerza de Espíritu, el testimonio del hermano Carlos, en nuestras culturas e iglesias”. Así haremos de Él, junto a Juan XXXIII y Monseñor Romero las 3 grandes figuras de la Iglesia del Siglo XX.
Aspectos específicos:
En poco más de 50 años hemos llegado a ser unos 4.000 presbíteros, presentes en:
Norte América: Estados Unidos, Canadá y Méjico.
El Caribe: Santo Domingo y Cuba.
Sud América: Brasil, Argentina, Chile, ; algo nace en Colombia, Bolivia y Venezuela.
Europa: Francia, Bélgica España, Alemania, Suiza, Italia, Inglaterra, Irlanda, Malta, Polonia y Hungría.
África: Marruecos, Argelia - Túnez, Egipto, Kenya, Ruanda, R. D. del Congo, Camerún, Madagascar, República Central de África y Burkina Fasso, Congo- Brazzaville. Algo nace en el Níger, Alto Volta.
Asía: Palestina, Pakistán, India, Bangladesh, Indonesia, Filipinas, Corea del Sur, Vietnam.
Oceanía: Tasmania (Australia)
2. FRATERNIDAD
3. EN EL ESPIRITU DE NAZARET
4. HERMANOS UNIVERSALES, CERCANOS Y COMPROMETIDOS CON LOS POBRES.
5. LA MISION
de:
ü La opción por los últimos.
ü La fuerza del Testimonio personal.
ü Hacer Iglesia, como “defrêcheurs”, “desde los pobres”.
DISCERNIMIENTO
¿Qué “Cartas del Espíritu a las Iglesias” (cfr. Apocalipsis 2 y 3) discernir ante esta realidad?
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¡Antes que nada! una actitud de Espíritu. El hermano Carlos fue un “hombre del Viento”: vivió la aventura de la vida abierto al Espíritu en su cultura y su historia. Nuestro Tema: “Recrear por la fuerza del Espíritu el Testimonio del Hermano Carlos en nuestras Culturas e Iglesias”. ¡San Nicodemo: ruega por nosotros! |
Respecto a nuestra Universalidad:
Respecto a nuestras Fraternidades:
Respecto de la Espiritualidad de Nazaret:
· Los medios que nos propone la Fraternidad en las huellas del hermano Carlos, es lo que nos da Identidad: la Eucaristía –sacramento del Pan compartido- y su prolongación en la Adoración, el Día de Desierto, la Meditación del Evangelio, el Mes de Nazaret, el amor y compromiso con los Pobres.
· De la fidelidad a estas prácticas depende, nuestro crecimiento en Cristo, como hombres de Dios y al servicio de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
· El Mes de Nazaret es una experiencia espiritual y fraterna indispensable e impostergable que marca nuestra Identidad. Así lo demuestra la experiencia de muchos hermanos. Lamentablemente hay una tendencia a postergarlo indefinidamente. Es en el Mes de Nazaret donde se nos da la gracia que Jesús nos regala en el Hno. Carlos.
· Crecer en la amistad con Jesús de Nazaret: en nuestra cultura de la eficacia, en que Dios va teniendo cada vez menos espacio, ¡qué importante es “perder el tiempo” por el Dios del Reino , buscándolo y dejándonos buscar por él.
· ¿“Puede salir algo bueno de Nazaret”. El espacio que Jesús nos reserva es “entre los últimos” como El. ¿Vivimos su seguimiento “a contra corriente”?
· La Cena en Memoria del Cuerpo y Sangre de Jesús va acercando a muchos hermanos con el Cuerpo y Sangre de miles de pobres crucificados de nuestras sociedades.
Respecto a ser Hermanos universales, cercanos y comprometidos con los pobres:
· Nuestras maneras de vivir la fraternidad universal deberá ir dando pasos desde el “para los pobres” a “con los pobres”, para llegar a “desde los pobres”. Sólo desde allí, se puede ser “hermano universal”. Es el estilo de Jesús, el mismo que trató de vivir el hermano Carlos.
· Nuestra sociedad nos lleva a la “fraternidad” del consumir y del competir. Nuestras Fraternidades a la fraternidad del compartir.
· Hay búsquedas, entre los hermanos, para compartir el estilo de vida: casa, recreación, medios de evangelización, alimentación, etc. de los pobres y no sólo asumiendo “la causa de los pobres”.
· Hay pasos serios que dar para crecer en amistad no sólo en la Reunión, sino en los “gestos” pequeños de la vida. Lo mismo con los hermanos sacerdotes.
· Hay desafíos serios en los “racismos” y “extremismos” de nuestras sociedades. Corremos el peligro encerrarnos en una Fraternidad entre católicos.
¡Somos testigos de la vocación fraterna universal! Al estilo de Jesús. A nombre de la Fraternidad Universal, debemos ser “profetas” de estructuras, políticas, culturas, etc. que la impiden o dificultan.
La Misión:
· La Misión de la Iglesia es el servicio y compromiso con el Reino de Dios y su Justicia. Con el hermano Carlos, estamos desafiados a ir más allá de la Institución.
· Hay que valorar experiencias de personas o Fraternidades que actúan como “defrîcheurs” de maneras nuevas de ser Iglesia Misionera.
· Las Fraternidades, no pueden ser sólo experiencias de crecimiento personal como discípulos de Jesús; deben ser espacios de búsqueda de nuevos campos de Misión. ¡Los tuaregs están entre nosotros!
LLAMADOS A LA ACCION.
“¿No están viendo? Estoy creando un cielo nuevo y una tierra nueva” (Is.66,22)
Preparémonos a gozar con la maravillas de Dios en los hermanos que estamos aquí reunidos: será un Pentecostés.
San Antonio de Colo,
5 de Octubre de 2006, mirando el mar y las montañas.
VIVIR EL CARISMA DE CHARLES DE FOUCAULD HOY
El Hermano Charles de Foucauld es una persona fascinante, pues estamos delante de “un místico en estado puro” (Louis Massignon), de un apasionado de Jesús “que hizo de la religión un amor” (Abbé Huvelin). “El es un faro que la Providencia nos da para iluminar nuestro tiempo” (Ives Congar). El es una senda indiscutible del Espíritu y de la presencia de Dios para hombres y mujeres de hoy.
El Cardinal José Saraiva Martins, una semana después de la beatificación, publicó en el “Osservatore Romano”, un largo articulo con el título: “El beato Charles de Foucauld, Profeta de la Fraternidad Universal”. Así concluye: “Al sondear las raíces más hondas de la vida interior de Charles de Foucauld, uno se da cuenta que, pocas espiritualidades, como la suya, son adecuadas al mundo de hoy. La espiritualidad de él nos lleva a la esencia del cristianismo, y ayuda a descubrir la pobreza evangélica, no en su vago sentimentalismo, pero en su fuerza radical, revelando a las personas tan fascinadas por el consumismo el verdadero sentido de Dios. El Hermano Charles puede guiarnos a comportarnos hoy como verdaderos hermanos de todos los hombres, sin distinción, no por un vacío humanitarismo, pero gracias a la comunión de amor con el Corazón de Cristo”.
A lo largo de su vida, el Hermano Charles tuvo poca influencia – si dejamos de lado la exploración de Marruecos. A pesar de sus esfuerzos no logró tener discípulos ni alcanzó a ver aceptadas ni reconocidas sus propuestas. “Fue un monje sin monasterio, un maestro sin discípulos, el penitente que sostuvo en su soledad la esperanza de un tiempo que no iba a ver (René Bazin). No fue “un hombre para su tiempo”. Pero, pasados algunos años después de su martirio, comienza una irradiación que no cesa de crecer, y hoy podemos decir que es “un hombre para nuestro tiempo”. Han surgido múltiples agrupaciones, en estructura religiosa o seglar, de religiosos y religiosas, de sacerdotes y de laicos y laicas que se remiten a su figura y quieren vivir, seguir su espíritu: Hermanitas y Hermanitos de Jesús, del Evangelio, del agrado Corazón, de la Encarnación, de Nazaret, Fraternidades Charles de Foucauld, Jesús Cáritas... Están presentes en las barriadas, ciudades portuarias, arrabales de las megalópolis. Viven en pequeñas casas abiertas en las que se adora el Santísimo y siempre es acogido el prójimo. Pero ese silencio y hospitalidad suyos no hacen ruido, por ello no son noticia y pocos saben que existen. ¿Cuantos supieron en Nazaret que Dios estaba conviviendo con ellos en la casa de al lado?
¿Qué ha hecho de extraordinario el Hermano Charles para ejercer tanta influencia y desde la desde la sede del apóstol Pedro en Roma, en el día 13 de noviembre de 2005, ser reconocido como exponente auténtico de la fe en Cristo, modelo posible de vida cristiana y testigo adelantado de una fraternidad universal, que religa a todos los hombres en una familia?
Lo mismo que para San Pablo, modelo de todos los convertidos, también para el Hermano Charles la conversión, fe y descubrimiento de su misión futura fueron uno mismo acto. “En el mismo momento en el que creí que existía Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa más que vivir para Él: mi vocación religiosa data de la misma hora que mi fe”.
Descubrir la forma y exigencias concretas de esa vocación duró largos años y lo llevó por rodeos lejanos y meandros dolorosos. En 1890 ingresa en la Trapa de Nuestra Señora de las Nieves en Francia, pasando luego al priorato que esta abadía tiene en Akbés (Siria, 1890-1896) Aquí le nace un deseo profundo de revivir el evangelio en su gestación silenciosa: “la vida de Nazaret”. No nos solemos percatar de que el cristianismo se refiere casi exclusivamente a lo que Jesús dijo, hizo, padeció y experimentó en los tres últimos años de su vida. Pero, ¿que hubo antes? Si él es el Hijo de Dios encarando, como fue esa existencia de 30 años de trabajo en Nazaret, su participación en nuestro destino, su oración, su relación con los hombres, su propio misterio interior?¿Cual es el equivalente de ese misterio suyo en nuestra vida?
Volver a la raíz para estar enraizados y no desarraigados, volver a los inicios para tener principios y fundamentos, es una necesidad originaria del hombre. Esto en cristiano significa volver a Nazaret y a Belén para ver a surgir Jesús, surgir con él y aprender con él a poner los fundamentos da la propia fe en el Padre, de la personalísima relación con él, de la misión de la Iglesia en el mundo. A Nazaret y a Belén volvió san Jerónimo y fueron los primeros lugares que visitó Pablo VI cuando salió de los muros del Vaticano. Allí están la raíz y savia de la revelación divina, de la experiencia cristiana y de la fraternidad universal que deriva de ellas.
El Hermano Charles une este descubrimiento de la gracia con su primera pasión de naturaleza: África, el Islam, el desierto, una presencia itinerante, colaboradora y fraterna con las poblaciones saharianas de Marruecos y Argelia. Ya sacerdote, ermitaño, misionero itinerante, se instala primero en Béni-Abbés, luego en el Hoggar y finalmente con los tuareg en Tamanrasset. ¿Qué intenta hacer allí, él solo? Ser como Jesús en Nazaret, sin pretender otra cosa que convivir, ofrecer hospitalidad, ser una alabanza incesante delante de Dios y una intercesión perenne a favor de los hombres. Tres son los centros de su vida: 1.Vivir el Evangelio, para que Jesús viva en nosotros “Es necesario empaparnos del espíritu de Jesús, meditando sin cesar sus palabras y sus ejemplos. Que sean en nosotros como la gota que cae y recae sobre una piedra siempre en el mismo lugar”. “Toda nuestra existencia, todo nuestro ser, debe gritar el Evangelio sobre el tejado. Toda nuestra vida debe respirar a Jesús, todos nuestros actos deben gritar que le pertenecemos, deben presentar la vida evangélica”. 2. Amar la Eucaristía para que Jesús esté en nosotros, como él está en el Padre – la eucaristía es un océano de amor donde el se pierde enteramente y para siempre. “El vivió una fe eucarística plena, despojada y desbordante” ( Mons. Lorenzo Chiarinelli, obispo de Viterbo). 3. Abrazar la pobreza como forma suprema de atención, solidaridad y amor al prójimo pobre.
Al rededor de estos tres quicios (Evangelio, Eucaristía, Pobreza) giran las actitudes fundamentales que moverán todo su hacer y estar: fraternidad, cercanía, solidaridad. Su ermita estuvo siempre abierta a todos: “Dar hospitalidad a todo el que llega, bueno o malo, amigo o enemigo, musulmán o cristiano”. Así se convierte en hermano universal, más allá de razas, culturas, religiones. “Quiero habituar a todos estos habitantes, cristianos, musulmanes, judíos e idólatras, a mirarme como su hermano, el hermano universal”.
Silencio de oración y alabanza ante Dios a la vez que convivencia y promoción de los tuareg, cuya lengua y cultura conoce a la perfección. Recoge siete mil versos de su poesía, anotados en cuadernos a lo largo de los años pasados en el desierto. Rescribe poemas y proverbios y los traduce al francés. Elabora en cuatro tomos un “Diccionario francés-tuareg y tuareg-francés, además de una gramática. El 28 de noviembre de 1996 escribe en sus notas: “Final de las poesías tuaregs”.Tres días más tarde, el 1 de diciembre de 1916 era asesinado en su ermita de Tamarasset. La guerra y la violencia acabaron con aquel hombre que había sido todo él don y paz.
¿Quedaría apagada para siempre aquella voz y sofocado aquel fuego? Su legado fue recibido y mantenido por cuatro grandes nombres: Luis Massignon, el gran conocedor del mundo árabe y de la mística; René Bazin, el académico que con su célebre biografía de 1921 acercó su figura de héroe y místico a las generaciones nuevas; Père J.M. Peyriguère que revive con iniciativas personales el espíritu del Hermano Charles; René Voillaume, orientador de las “Fraternidades” que surgen a partir de 1933, a la vez que extiende a todos los cristianos la vocación de Nazaret con su obra clásica: “En el corazón de las masas” (1950) y a través del Padre Congar influye decisivamente en el Concilio Vaticano II para hacer presente y programático el desafío: “la Iglesia y la pobreza en el mundo”.
La vida espiritual del Hermano Charles, su lectura de la Biblia y su propuesta evangélica nos son accesibles en sus múltiples pequeños escritos, cuya edición completa en francés abarca 17 volúmenes. Su oración “Padre, me pondo en tus manos” es ya un texto clásico, recitado y memorizado por millones de creyentes.
Mirando la situación de nuestro mundo y de nuestra Iglesia, encontramos en la vida, y en la espiritualidad del Hermano Charles una luz preciosa y fecunda que nos puede iluminar y guiar en situaciones que hoy tenemos que enfrentar.
Hoy se habla mucho del “retorno de lo sagrado”, de una “nueva era” para la humanidad, de un reflorecer de la religiosidad de nuestros pueblos. El Hermano Charles, que pasó por un periodo largo de indiferencia y ausencia de Dios, y por una admiración, casi fascinación por la mística musulmana, finalmente se encontró con su Dios en el secreto del confesionario, sin ruido, en un murmullo, un reconocimiento confesado de vivir solamente para este Dios aún por descubrir. Pero él ha sido seducido para siempre. Antes de su conversión, Charles presintió que Dios no se comprueba, sino que se encuentra: y para encontrarlo hay que buscarlo, tener hambre de Él, necesidad de Él, como un pobre. Casi se puede decir que Charles rezó antes de creer: pasaba largas horas repitiendo una extraña oración: “Dios mío, si existes haz que te conozca”. El Dios que él encuentra va tomar un rostro humano en este Jesús de Nazaret cuyo país él visita, allá en Galilea. Es el descubrimiento de un Dios pobre, desprovisto, humilde, siempre en ese lugar imposible de arrebatarle: el último. El Dios de las alturas hay que buscarlo en lo más bajo. El Absoluto de Dios encontrado en la horizontalidad de la encarnación de Jesús y traducido en el amor servicial a todos. El Hermano Charles resucitó para todos la figura fraternal y tierna de Jesús en Palestina, acogiendo en su corazón, por cualquier camino, a los obreros y a los sabios, a los judíos y a los extranjeros, a los enfermos, a las mujeres y a los niños, tan simplemente que lo hizo comprensible y accesible para todos.
Nuestro mundo secularizado, creyéndose liberado de todas las utopías, busca afanosamente donde saciar su sed de paz, de felicidad, de bienestar, y se crea sustitutos – el dinero, el poder, el placer – que respondan a sus aspiraciones. Sin embargo, no se puede olvidar que el Hermano Charles era un intelectual que utilizaba la experiencia especialmente geográfica y lingüística con enorme amplitud y agudeza, tanto antes como después de su conversión. A pesar de que en sus escritos espirituales no aparezca explícitamente esta dimensión, no olvidemos que la instrucción cultural, constituye para él una plataforma de evangelización para los tuaregs. No hay en él escisión entre el científico y el creyente, sino integración de ambas dimensiones a través de una larga marcha espiritual, en que los dones explícitamente místicos, no tendrán lugar o al menos no brillarán como independientes de una vida oscura y abyecta. En este sentido, su vida puede ser también un ejemplo para los hombres de hoy. Es posible mantener una atención mundana-científico-cultural en el interior mismo de la experiencia de una fe viva.
Nuestro mundo casi aterrorizado ve renacer nacionalismos, fundamentalismos e intolerancias que destruyen la unidad humana y siembran violencia y muerte a donde llegan. Necesita ese mundo personas que, como el Hermano Charles, le hablen de “Fraternidad Universal”, se nieguen a utilizar y ni siquiera creer en otra fuerza, que la fuerza del amor, de la solidaridad, la amistad, el respeto, como única fuente de convivencia y claves de toda relación humana. Él nos enseña que junto con un apostolado necesario en que el apóstol debe revestirse del medio que debe evangelizar y casi desposarlo, hay otro apostolado que pide una simplificación de todo el ser, un rechazo de todo lo anteriormente adquirido, de nuestro yo social, una pobreza un poco vertiginosa, que torna totalmente ágil para salir al encuentro de cualquiera de nuestros hermanos sin que ningún “bagaje” innato o adquirido nos impida correr hacia él: todo de todos, derribando todas las fronteras. Viviendo en el seno de una población que no comparte a su fe, a él le gustaría comunicarles la suya. Él que estaba animado por el fuego del Evangelio, va a callarse, en este respeto infinito del otro y descubrir que él está llamado a gritar el Evangelio con toda su vida: esta es sin duda alguna la herencia más bella que él haya podido dejarnos. Él se contentará de hablar al Bienamado en la Eucaristía celebrada y contemplada a través del Evangelio meditado continuamente.
Nuestro mundo, construido para unos pocos y muchísimas veces sobre la explotación y destrucción de miles de personas, resultó dejando de lado a millares de seres humanos que ya no cuentan, ni siquiera como amenaza, a quienes se niega hasta el mismo derecho de existir. Hermano Charles nos viene a recordar con toda la fuerza de su vida, las palabras de Jesús, juicio para toda vida humana: “No hay palabra del Evangelio que me haya hecho una impresión tan profunda y transformado tanto mi vida como esta: “Todo lo que hacen a uno de estos pequeños me lo hacen a Mí” (Mt 25,40). Si pensamos que estas palabras son de la Verdad increada, de la misma boca que dijo: “Este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre”... como no esforzarnos para ir a buscar y amar a Jesús en esos pequeños, en los pecadores, en los más pobres”. ¡Que hermosa síntesis cristológica y eucarística! “Los pobres y los pequeños son según Jesús los predilectos de Dios y los destinatarios de su evangelización. También san Pablo nos dice que en las comunidades primitivas había pocos ricos, pocos sabios, pocos poderosos y pocos nobles. El Vaticano II descubrió de nuevo y reafirmó este aspecto. Después del Concilio se ha hablado mucho de la opción preferencial por los pobres. La teología de la liberación se ha inspirado en este mensaje. La gran mayoría de la humanidad vive actualmente por debajo del umbral de la pobreza. Espero que su beatificación replantee la urgencia de hacer frente al desafío de la pobreza y nos muestre la respuesta evangélica, vivida por Charles de Foucauld de modo ejemplar, que el mundo actual debe dar” (Cardinal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Revista 30 Días, enero-febrero 2005).
Para el Hermano Carlos la opción por los pobres es también compromiso vital con la justicia. Denuncia con vigor profético las injusticias del colonialismo: “Ay de ustedes hipócritas, que escriben en los sellos: libertad, igualdad, fraternidad, derechos del hombre, y luego clavan el hierro en el esclavo; que condenan a las galeras a quienes falsifican billetes de banco y permiten luego robar los niños a sus padres y venderlos públicamente; que castigan el robo de un pollo y permiten el robo de un ser humano. Hay que impedir que no se pierda ni uno de los que Dios nos ha confiado”. En otro texto más conocido: “Hay que amar la justicia y odiar la iniquidad. Cuando el gobierno temporal comete una grave injusticia en contra de quienes estamos encargados (soy el único sacerdote en un radio de 300 km.), es preciso decirlo, ya que representamos la justicia y la verdad, y no tenemos derecho de ser “centinelas dormidos”, “perros mudos” (Is 55,19), “pastores indiferentes” (Ez 34).
Nuestra Iglesia, que pasado el fervor de Concilio Vaticano II, no logra reencontrar el camino de una unidad respetuosa y acogedora de posiciones diferentes, necesita volver a Jesús como a su fuente, y presentar su Persona como criterio para discernir y evaluar cualquier propuesta y cualquier posición. El Hermano Charles aparece como un testigo en su casi obsesión por la unidad entre todos los seres humanos y su insistencia continua en mostrar el amor hecho entrega y servicio como la única fuerza capaz de transformar el mundo y hacer que la comunidad de Jesús sea un signo en medio de él. .“No estoy aquí para convertir de golpe a los tuaregs, sino para intentar comprenderles... Estoy convencido de que Dios, en su bondad, acogerá en el cielo a los que han sido buenos y honrados, sin necesidad de ser católico romano o evangélico. Los tuaregs son musulmanes. Estoy persuadido que Dios nos recibirá a todos si nos lo merecemos”.
Jon Sobrino, teólogo jesuita salvadoreño sintetiza nuestras expectativas delante del futuro de la Iglesia de América Latina y de la V CELAM: “Ojalá en Aparecida alzamos vuelo, sin censuras y con magnanimidad; sin rencores y con esperanza; pero, es importante retomar el rumbo y orientarnos a un "nuevo Medellín". En Aparecida deberá nacer mucho de "nuevo", pero, también mucho de Medellín. No olvidemos jamás la opción por los pobres, por las comunidades de base, por la teología de la liberación que es la teología de los pobres. Nuestra Iglesia, más que nunca necesita de presbíteros, religiosos y religiosas que asuman la causa de los indígenas, de los afro-descendientes, de los campesinos, de los excluidos de las ciudades; necesita de laicos y laicas que trabajen por los derechos humanos; necesita de campesinos que estudien la Biblia y avancen en la teología; romerías populares y memoria de los mártires; innumerables vidas escondidas y magníficas; obispos dedicados a su pueblo y que se mantengan "en rebelde fidelidad"... Y una larga letanía de cosas buenas que hacen los pobres y quienes que con ellos se solidarizan”. Así se cumplirá la profecía de Mons. Oscar Romero, nuestro obispo mártir: “Nuestra Iglesia jamás abandonará solo el pueblo que sufre”.
A los presbíteros, principalmente a los diocesanos, la Fraternidad Sacerdotal nos ofrece un camino sencillo con un mínimo de estructuras (Directorio 59s), pero que se revela muy eficaz para la vida y ministerio presbiteral: la espiritualidad centrada en la Eucaristía celebrada y adorada, las reuniones periódicas - la gracia del encuentro, el día de desierto, la revisión de vida, el mes de Nazaret, la vivencia de la amistad: “somos tan pocos, necesitamos amarnos mucho”. No olvidemos que el Hermano Charles como nadie vivió el ministerio presbiteral como servicio a los últimos, para llevar “el banquete a los más abandonados”, en el espíritu de nuestro Maestro y Señor que lavó los pies de sus discípulos. Jamás olvidemos que ministerio significa “minus-stare”, estar bajo a todos, en el último lugar, para servir a todos como Jesús.
El Hermano Charles fue también precursor de la “caridad pastoral”, expresión feliz del Vaticano II para caracterizar la vida y el ministerio presbiteral. Consiste en ser sacramento, icono, transparencia de Jesús profeta, sacerdote y pastor del pueblo de Dios. Ya no hay peligro de que el presbítero se crea importante, si sienta categoría, pues su función es precisamente señalar y desaparecer, señala por su vida y cede el paso a la presencia viva de Jesús el Buen Pastor Resucitado. Una expresión preciosa del Hermano Carlos: “El sacerdote es una custodia. Su función es mostrar a Jesús. Él debe desaparecer para mostrar a Jesús. Esforzarme en dejar un buen recuerdo en el alma de todos os que vienen a mí. Hacerme todo para todos: reír con los que ríen, llorar con los que lloran, para conducirlos a todos a Jesús. Ponerme con condescendencia al alcance de todos, para atraerlos a todos a Jesús”. Cuando el Hermano Charles fue asesinado aconteció algo inexplicable: la custodia con el Santísimo fue encontrada al lado de su cuerpo. El Bienamado Hermano y Señor su puso junto a su discípulo herido de muerte.
El Hermano Charles de Foucauld nos deja una herencia que hay que hacer fructificar, desafíos que tomar. Él nos deja una obra inacabada. ¿Vamos nosotros a encerrarla en un museo religioso o arremangarnos los brazos para seguir en el surco trazado? Los grandes desafíos evangélicos siguen estando abiertos delante de nosotros:
Desafío de la mansedumbre y de la no-violencia evangélica en un mundo cada vez más injusto y violento.
Desafío de reafirmar la centralidad del amor fraterno que hay que vivir en el seno de una comunidad samaritana, acogedora y abierta para todos.
Desafío de una fraternidad vivida a escala planetaria, por encima de toda manifestación de odio étnico y de revancha, por encima de todo sentimiento de superioridad nacional o cultural. ¡Fraternidad universal indispensable para que “otro mundo sea posible!”
Desafío de evangelizar sin imponer, sin juzgar, sin condenar, ser testigo de Jesús respetando y valorando a otras experiencias religiosas.
Desafío de asumir y mantener en toda la Iglesia la opción por los pobres y establecer alianzas con los hombres y mujeres de buena voluntad que luchan por la justicia y por los derechos humanos.
Desafío, sobre todo, de “gritar el Evangelio con la vida”, como forma más comprometida y inculturala de evangelizar. Los hombres y mujeres de hoy necesitan más de testigos que de maestros, y solo aceptan los maestros cuando testigos. “Mi apostolado debe ser el apostolado de la bondad. Viéndome deben decirse: ‘Puesto que este hombre es tan bueno, su religión debe ser buena’. Si me pregunta por qué soy tierno y bueno, debo decir: ‘Porque yo soy el servidor de Alguien mucho más bueno que yo. Si ustedes supieran qué bueno es mi Maestro Jesús”.
Que hayamos querido o no la beatificación del Hermano Charles, estamos atrapados en la trampa de su propio mensaje y de su obra inacabada.
No se trata pues de poner nuestro beato en los altares, de llevar su medalla al cuello, de honorar sus reliquias, sino de ponernos a su escuela, es decir a la escuela de Jesús, su Bienamado Maestro Jesús. “Volvamos al Evangelio. Si no vivemos el Evangelio, Jesús no vive en nosotros”. “Es necesario tratar de impregnarnos siempre del espíritu de Jesús, leyendo y releyendo, meditando y remeditando sin cesar sus palabras y sus ejemplos: que hagan en nuestras almas como la gota de agua que cae y recae sobre una losa, siempre en mismo lugar”.
Si queremos caminar tras los pasos de Charles, no hay otro camino que el que pasa por Jesús de Nazaret, Aquél que tomó el último lugar. “Yo no puedo concebir el amor sin una necesidad, una imperiosa necesidad de conformidad y sobre todo de compartir todas las penas, todas las dificultades, todas las durezas de la vida... ¡Ser rico, a mi gusto, vivir dulcemente de mis bienes, cuando Vos habéis sido pobre, viviendo penosamente de un rudo trabajo! Yo no puedo, Dios mío. Yo no puedo amar así... No conviene que el servidor sea mayor que el Maestro”. Por fin, una recomendación muy oportuna del Hermano Charles que el “Osservatore Romano” publicó al lado de su foto en el día de la beatificación: “No hay que mirar a los santos sino a Aquel que hace a los santos. Admiramos a los santos para seguir Jesús”.
Los hermanos de Filipinas, en su relato a nuestra asamblea me hicieron acordar una recomendación que Mons. Luciano Méndez de Almeida (dos veces secretario general y presidente da la CNBB – Conferencia Nacional do Obispos de Brasil) hizo a nosotros: “Yo sé que ustedes de la Fraternidad tienen el carisma de la discreción. Pero les pido que sean menos discretos, pues muchos sacerdotes necesitan de la Fraternidad y en ella ingresarían si la conocieran. Tienen sed de espiritualidad. Nosotros sabemos que el éxito de la evangelización depende, en gran parte, de la espiritualidad y de la mística de quien evangeliza”. ¿Puede haber espiritualidad más radical y más comprometida con Jesús, con el Evangelio y con los pobres que la del Hno. Carlos?
Pbro Edson Damian
Misionero en la Iglesia de Roraima
FRATERNIDAD SACERDOTAL “JESUS CARITAS”
ASAMBLEA GENERAL
São Paulo – Brasil de 06 a 22 de noviembre de 2006
TEMA DE LA ASAMBLEA: “Re-inventar con la fuerza del Espíritu en nuestras culturas e Iglesias el testimonio del Hermano Carlos”
Mariano me pidió que hiciese una re-lectura de nuestro directorio. Desde el principio me hice las siguientes preguntas: 1) ¿Que quiere decir relectura?; 2) ¿Para que sirve una relectura?; 3) ¿A quien se dirige?; 4) ¿Cómo hacer la relectura?
1. ¿Qué quiere decir relectura de nuestro directorio?
¿Por qué hacer una revisión o evaluación? ¿Existe alguna diferencia entre re-visón, evaluación y re-lectura? ¿Podemos decir que una relectura debe apuntar omisiones, aclarar formulaciones dudosas, hacer interpretaciones más profundas? ¿El objetivo de esa revisión es cambiar o modificar el directorio; o es para percibir si la vida de las fraternidades todavía está en consonancia con el directorio? ¿O, por el contrario, para darnos cuenta de que el directorio es capaz de inspirar la vida de las fraternidades? ¿Es una relectura del directorio o de la Fraternidad? Por fin, ¿relectura sería simplemente leer el directorio de nuevo, después de algún tiempo y con cariño, para recordar toda la riqueza que el texto contiene?
2. ¿Para qué serviría una relectura de nuestro directorio?
Leí y releí el directorio. Lo único que puedo decir es que, en mi opinión, el directorio está muy bien hecho; y que yo me identifico plenamente con sus propuestas: es lo que yo quiero vivir, aunque en la práctica no siempre lo consiga. Las mismas fraternidades no consiguen siempre vivir lo que el directorio propone. El directorio fue elaborado y aprobado en 1976, en la Asamblea de Montefiolo.
El directorio empieza citando la historia de los ‘huesos resecados’ de Ezequiel (Ez 37,5). Esa imagen tiene bastante fuerza significativa, porque llama la atención para el hecho de que somos tentados siempre a acomodarnos. ¿Se han secado nuestros huesos? Pero, aunque estén muertos, el Espíritu puede reavivar y reanimar los huesos secos. Necesitamos siempre de un nuevo soplo del Espíritu. ¿Qué hacer para comunicar el Espíritu, para reanimar? ¿Cómo suscitar el Espíritu? El Espíritu sopla donde quiere. Y sopló muy fuerte en el comienzo de la Fraternidad. Por eso es bueno volver a las fuentes, recordar los hechos de los orígenes, tomar la firme resolución de convertirse, y decirse de nuevo a ser auténtico.
Pero me parece que esa relectura tiene otro motivo importante. Después de 30 años de Montefiolo, el mundo cambió, no es el mismo; la historia caminó, vivimos en un nuevo contexto, con nuevos parámetros para la Iglesia y para el mundo. Es necesario que actualicemos nuestra espiritualidad. Tenemos que captar y tomar consciencia de los nuevos desafíos. Y tenemos que descubrir cómo vivir el carisma del H. Carlos y de la Fraternidad en un tiempo y un espacio geográfico que han cambiado mucho. La relectura podría ser una contribución muy valiosa para ayudar a la Fraternidad a ser fiel a su carisma; y, al mismo tiempo, podría ayudarnos a que, con libertad y creatividad, inventemos nuevos caminos y los recorramos.
. ¿Qué podemos hacer para que el directorio sea un soplo del Espíritu Santo?
3. ¿A quien se dirige la relectura? A los presbíteros de la Fraternidad.
¿Quienes somos? Aunque formemos parte de una fraternidad, optamos por continuar siendo presbíteros diocesanos, insertos en un presbiterio. No nos consideramos presbíteros religiosos o de un instituto secular. Estamos insertos en una diócesis y en una estructura eclesiástica, que, aunque nos pesa sobre los hombros, de hecho estamos ayudando a que se mantenga. La mayoría de las veces trabajamos en parroquias. Y, como somos cada vez menos en número, tenemos parroquias cada vez mayores y muchos se sienten sobrecargados. ¿Una raza en extinción? Como presbíteros seculares vivimos en el mundo. Sentimos que este mundo está cada vez más secularizado. Este mundo secularizado marcó nuestra fe: no es ya la fe pura de los niños ni la fe que aprendimos en el seminario, en los tiempos de formación.
. ¿Cómo vivir la fe en un mundo secularizado?
La mayoría de las personas nos trata como “sacerdotes”, que solo sirven para celebrar misa. Su lugar es la sacristía. El concilio Vaticano II dice que el Pueblo de Dios, y nosotros los presbíteros también, participamos de las tres misiones (munera) de Cristo: profética, sacerdotal y pastoral/real. Como presbíteros somos Profetas, Sacerdotes y Reyes/Pastores. La pregunta es: ¿ejercemos las tres misiones que recibimos en nuestra ordenación, o nos sentimos solamente sacerdotes, ministros de lo sagrado y solo ligados al culto? La tarea del presbítero es coordinar la comunidad, descubrir las diversas vocaciones y ministerios que el Espíritu suscita y celar para que el Pueblo de Dios cumpla su misión.
. ¿Qué imagen tenemos de nosotros mismos? ¿Cual es nuestra identidad?
Aunque seamos presbíteros diocesanos, nos consideramos presbíteros de la Fraternidad Sacerdotal “Jesús Caritas”. Tenemos una espiritualidad propia. Para intentar describir nuestra espiritualidad podíamos decir: Queremos seguir a Jesucristo como presbíteros diocesanos. Pero, ¿cómo seguir a Jesucristo? Es posible seguirlo de mil maneras. Entre las muchas posibilidades, nosotros hemos escogido seguir a Jesucristo a la manera del H. Carlos. Él es nuestro guía. ¿Por qué hemos escogido este camino y no otro? Ahí tocamos en el misterio de nuestra llamada. Creo que fue el Espíritu de Dios que nos hizo descubrir y encantarnos con el H. Carlos, conocer a los hermanos de Fraternidad Sacerdotal, sentirnos parte de la gran familia espiritual del H. Carlos. Algo nos cautivó: el testimonio de una vida auténtica, en la pobreza y en el abandono; los caminos nuevos de la Iglesia; la convivencia fraterna; el deseo de llevar una vida contemplativa. Fue naciendo en nosotros una espiritualidad. Y empezamos a cultivarla. Nos sentimos acogidos y en sintonía con otros que seguían por el mismo camino. Nos identificamos con esa espiritualidad. Hicimos nuestra opción y nos comprometimos. Descubrimos nuestra espiritualidad. El H. Carlos y la Fraternidad Sacerdotal se convirtieron en la inspiración de nuestra vida, nos motivaron y nos ayudaron a seguir a Jesucristo.
. ¿Cuál fue mi camino para la Fraternidad Sacerdotal “Jesús Caritas”?
4. ¿Como hacer la relectura?
Hay que hacerla en grupo (mutirão). No es cosa de una persona sola. El “vieux frère” decía: “La Fraternidad es la vida de los padres”. ¿Cómo hacerla? El punto de partida debería ser la vida de los padres y, al mismo tiempo, también el de llegada. Es el punto de partida porque es ahí donde tocamos la realidad más profunda de cada uno de nosotros. Y es punto de llegada porque con la relectura pretendemos reanimar, dar impulso y ayudar a los miembros de la Fraternidad a vivir y dar testimonio del Evangelio de Jesucristo con y para el pueblo. Pienso que la relectura debería recoger todo lo que viven y piensan las fraternidades. Hace falta conocer la vida de los presbíteros, que es el punto de partida. Es el esfuerzo del ver, en actitud contemplativa. ¿Cuáles son las experiencias, las alegrías, las dificultades, los desafíos y las preguntas que se hacen los presbíteros?; ¿Dónde se percibe lo nuevo? Un segundo paso podría ser compartir lo que vimos, con la participación de todos.
Para conocer el carisma de la Fraternidad debemos: 1) conocer y meditar siempre de nuevo la vida y testimonio del H. Carlos; y 2) conocer y contemplar la vida de los presbíteros que pertenecen a la Fraternidad. É una tarea permanente. ¿Cómo hacer eso? ¿Qué hacer para captar toda esa riqueza vivida?
EL DIRECTORIO
Voy a presentar mi relectura del Directorio de Montefiolo (no del Estatuto Canónico).
. ¿Cómo entender la relación entre el Directorio y el Estatuto?
1. NOMBRE
Fraternidad Sacerdotal “Jesús Caritas”
En portugués y en castellano existe una diferencia entre sacerdote y presbítero. Sacerdos = dueño de lo sagrado, ligado al culto, a la liturgia. Presbyteros = Persona de cierta edad, madurez, principalmente en la fe, miembro del senado (Presbyterorum Ordinis, 7). En inglés, francés y alemán solo hay un término priest, prêtre, Priester, (del griego presbíteros).
Jesús no se consideró ni fue considerado sacerdote. Era una persona del pueblo (laico) pero lo trataban como profeta. No venía de una familia sacerdotal; no pertenecía a la tribu de los sacerdotes; nunca ofreció sacrificios en el templo de Jerusalén. Al contrario, criticó la práctica de los sacerdotes; vivía en conflicto con ellos; y fueron los sacerdotes y el sumo sacerdote los que abrieron el proceso para condenar a Jesús a muerte. Los primeros discípulos tampoco fueron considerados sacerdotes, sino apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y doctores (1 Cor 12,29; Ef 4,11). E inclusive en la carta a los Hebreos, que da a Jesús el titulo de “sumo sacerdote”, llama “líderes” a los responsables de la comunidad (cf. Hbr 13,7.17).
. En algunas fraternidades participan pastores, seglares y mujeres. ¿Pueden ser considerados miembros? ¿Quién puede ser miembro de la Fraternidad?
“Ya que hemos solicitado a Roma el reconocimiento de una fraternidad sacerdotal y como tal hemos sido reconocidos, nosotros como Equipo Internacional consideramos que sería lógico permanecer así” Nota del Equipo Internacional, marzo 2007
2. ESPÍRITU Y FINALIDAD
Por causa de Jesús y del Evangelio
Jesús. ¿Qué Jesús? ¿Quién es Jesús para nosotros?
— JESUS DE NAZARET. La gran intuición del H. Carlos fue Nazaret: la vida de Jesús en Nazaret. El H. Carlos meditó e intentó vivir los treinta años de la vida oculta de Jesús. Descubrió un Jesús encarnado. Un Jesús que bajó (con sus padres) para Nazaret; que les era sumiso (Lc 2,51). Un Jesús no separado y distante, sino próximo y en medio del pueblo; un Jesús trabajador, obrero; un Jesús humano, solidario y misericordioso, capaz de sentir con el pueblo. Un Jesús de Nazaret, no de Jerusalén; de la periferia, no del centro. ¿De Nazaret puede salir algo bueno? (Jo 1,46). Jesús se identifico con los más abandonados y despreciados.
— JESÚS SALVADOR. Su nombre significa “Dios salva”. “He venido para que todos tengan vida y vida en abundancia” (Jo 10,10). Vino para salvar principalmente a los pecadores: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” (Lc 5,32). ¿Quiénes son los pecadores hoy? El H. Carlos quiso ser salvador con Jesús.
— JESUS PROFETA. El pueblo considera a Jesús como profeta. Antes de hablar, el profeta tiene que oír. Dios habla tanto al sacerdote como al profeta. El sacerdote pertenece a la jerarquía. El profeta es del pueblo. El profeta derriba el poder; recría, recupera y reintegra la comunidad.
— JESÚS SIERVO DE YAHWEH. Juan Bautista presenta a Jesús como el Cordero de Dios (“ebed Iahweh”), el siervo sufridor descrito en el 4º cántico de Isaías (Is 52,13-53,1-12). El siervo se convierte en “goël”, es decir, es el que paga las deudas para y en favor de otro. Devuelve la libertad y redime a los que están oprimidos y esclavizados. Juan dice que el Cordero de Dios carga sobre si y quita el pecado del mundo (Jo 1,29).
— JESUS EUCARISTIA. Jesús vino a este mundo para revelar al Padre y hacerlo presente. Es el sacramento del Padre: “Quien me ve, ve al Padre” (Jo 14,9). Y afirma: “Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me envió y realizar su obra” (Jo 4,34). Jesús hizo presente al Padre en su anuncio, en su bondad y misericordia, y en la entrega de su vida por los hermanos. Su vida fue una vida de alabanza, de entrega y de agradecimiento al Padre. Y nos pidió: “Haced esto en memoria de mi”. Eucaristía quiere decir exactamente eso: recuperar y actualizar la práctica de Jesús, pela presencia, agradecimiento, alabanza y entrega de vida. La eucaristía es la manera de ser de Jesús. La Eucaristía es Jesús señal, realidad y realización del amor de Dios, comienzo del Reino, de un nuevo futuro.
— JESÚS CÁRITAS. Es la síntesis de quien es Jesús.
. ¿Cómo están viviendo y realizando el seguimiento de Jesús los presbíteros de la Fraternidad? Ejemplos.
Evangelio
El H. Carlos quería gritar el Evangelio con la vida. El evangelio, en primer lugar, tiene que ser vivido. Para eso, el H. Carlos estudió y meditó el Evangelio. Y recomendaba: “Leer y re-leer sin cesar el santo evangelio, para tener siempre delante del espíritu los actos, las palabras, los pensamientos de Jesús, a fin de pensar, hablar, actuar como Jesús. Volvamos al evangelio; se no vivimos el Evangelio, Jesús no vive en nosotros”. Un ejercicio para poder gritar el evangelio con la vida es practicar la “lectura orante”. Además, quien ama la Palabra de Dios tendrá ganas de estudiarla cada vez más. Nosotros leemos el evangelio a partir del lugar social en que vivimos y del nuestro compromiso; y solo descubriremos en él lo que ya está en nuestro horizonte. Por eso, para descubrir toda la riqueza de la palabra de Dios hace falta leer el evangelio también en grupo, junto con los hermanos, y estar a par de lo que dice la exégesis. Hay que llevar en cuenta la dimensión histórica de Jesús. El contenido del evangelio de Jesús, su buena noticia, es el anuncio de que el Reino de Dios está próximo, a la puerta.
. ¿Qué lugar ocupa la meditación, la puesta en común y el estudio de la Palabra de Dios en nuestra vida y en nuestras fraternidades? Ejemplos.
Para ser hermano de todos, de todas las personas.
SER HERMANO DE TODOS significa acoger a cada persona que viene a nuestro encuentro con amor, alegría y delicadeza; ver en cada persona un hermano, una hermana; acoger de manera especial a aquellos que Jesús considera sus hermanos y hermanas, y con los que él se identifica. Cf. Mt 25,31: los pobres y excluidos; las victimas y los desposeídos de sus derechos; los enfermos; las mujeres, los menores, los viejos; los “diferentes”, los “otros” que no se encuadran en los esquemas normales y nos incomodan (presos, hippies, gays); los “diferentes”, los “otros” por su religión y cultura (extranjeros, musulmanes).
. ¿Cómo se comprometen con estos grupos de personas los presbíteros de la Fraternidad? Ejemplos.
Saber si somos hermanos no depende de nuestra evaluación. Quien va a decirme si soy o no soy hermano, no soy yo mismo, sino el otro.
¿Cómo vivir la fraternidad universal? Construir la fraternidad, la solidaridad en el mundo no es solo un esfuerzo personal, sino que implica que hay que meterse en la lucha para cambiar las estructuras injustas, que impiden la vivencia de la fraternidad universal. Es la dimensión política de nuestra fe
. ¿De qué manera me ayudó y me ayuda la Fraternidad a ser fraterno y a construir la fraternidad? Ejemplos.
Abandonarse al Padre
Abandonarse al Padre no como esclavos, sino como compañeros: Él despierta mi oído para que yo lo oiga como discípulo (Is 50,4). Abandonarse al Padre es la respuesta total a su amor gratuito. Abandonarse al Padre quiere decir que no se vive para si mismo, mas para él: “Si el grano de trigo que cae en la tierra no muere se queda solo, pero si muere producirá mucho fruto” (Jo 12,24). Abandonarse al Padre significa no tener ya miedo de los enemigos del Reino, sobre todo no tener miedo del último enemigo vencido, la muerte. Quien venció el miedo, y en la medida en que lo venció, se convierte en una persona libre.
3. VIVIR EN LAS ENCRUCIJADAS DEL MUNDO Y DE LA IGLESIA
Nuestro mundo - los desafíos
— JESUS EUCARISTIA Vemos el mundo a partir del lugar social en que vivimos. Nos hemos acostumbrado a ver el mundo según el eje norte - sur. Y entonces el criterio es el lo económico. El rico norte, hábil y malicioso, y el pobre sur que tiene que aguantar y no sabe cómo reaccionar. Pero existe también otro eje, aunque no sea tan claro. Es el eje occidente - oriente. Occidente siempre se sintió superior en todo y ahora está siendo desafiado por Oriente. Desafiado en su religión, en su cultura e inclusive en su economía (China). Oriente acusa: “Occidente es decadente en sus costumbres, promiscuo en su moral, apóstata en la religión, imperialista en la política”. La respuesta de Occidente es: “Oriente es fundamentalista, terrorista, agresivo e intolerante, violento y cargado de resentimientos”.
Nuestro mundo - marcado por la economía
— Probablemente el dinero fue quien más intentó dominar el mundo. Ese ídolo, que quiere ser dios, tiene un nombre y se llama “Mamon”, Satanás. El capitalismo solo mudó de nombre (economía de mercado, neo-liberalismo), pero continua siendo el mismo, el rancio capitalismo. El consumo determina cada vez más la vida de los hombres y su convivencia. Crea cada vez más diferencias sociales; engendra los excluidos y los pobres; y vive a costa de todos ellos. El capital, acumulado en las manos de pocos y sin ser controlado por la sociedad, llegó a subyugar y esclavizar a muchos, tanto en el ámbito de la vida privada como en el de la vida pública. El capitalismo nunca consiguió resolver las cuestiones sociales, ni las del empleo, las del empleo o las de los recursos. Crea el paro y la destrucción de la naturaleza.
Nuestra cultura
Puesto que el tema de la Asamblea es “Re-descubrir, con la fuerza del Espíritu, el testimonio del H. Carlos, en nuestras culturas y en nuestras Iglesias”, este tema de las culturas merece una atención especial.
— Una cultura migratoria y multicultural
En los países de Europa y en los Estados Unidos, sobre todo, pero también en todos los países del mundo, está creciendo el fenómeno de la emigración. Los inmigrantes, grupos significativos y cada vez en mayor número, traen consigo su lengua, su religión, su cultura. Por causa de sus costumbres y de su manera de vivir, que son diferentes, interfieren en la cultura de los países donde llegan y en la convivencia con las personas de esos países. El que quiera vivir el gran desafío de la fraternidad universal tiene que aprender a dialogar, comprender, convivir, para evitar los choques lo más posible.
— Una cultura urbana
En 1960, el 80% de la población de Brasil vivía en el campo. Hoy, en 2006, el 80% vive en la ciudad. La ciudad atrae, es plural, ofrece muchas posibilidades, estimula a tomar decisiones, hace a la persona autónoma. Al mismo tiempo, es responsable por el anonimato y la anomia de las personas. No existe más el control social. Las personas se sienten libres en la ciudad, pero también aisladas y solitarias.
— Una cultura violenta
El Brasil de hoy es un país violento. Hay violencia en la familia, en la escuela y en el transito; hay robos y asaltos; crece la criminalidad en la ciudad; hay violencia contra la mujer, crímenes contra los derechos humanos, tráfico de drogas; violencia contra el medio ambiente y contra la naturaleza.
René Girard dice que en el corazón humano está enraizado lo que llama el “deseo mimético”. Este deseo crea rivalidad, exclusión, violencia, guerra y destrucción. La superación del conflicto se da cuando todos se unen alrededor de un “chivo expiatorio”, para echar sobre él todas las culpas. Descargando toda la violencia sobre esa víctima, sobreviene la unión. Todas las culturas y los sistemas sociales obedecerían, dice Girard, a esas tendencias. Sin embargo, el ser humano no puede ser reducido a un mero deseo mimético. Existe la posibilidad de superar esa tendencia. El mensaje bíblico, el evangelio vivido en seguimiento de Jesús, víctima inocente, abre el camino para la paz.
— Una cultura liberal y tolerante
Todo ser humano tiene un deseo: ser libre, vivir sin fronteras. La humanidad conquistó y defiende como valores la libertad de la persona humana, la libertad de religión, de información, de manifestar su opinión de ir y venir. El desafío está en entender que libertad no quiere decir hacer todo lo que yo quiero. Libre es quien es capaz de aceptar límites. Sin libertad no hay convivencia.
— Una cultura científica y tecnológica
La sociedad en que vivimos está profundamente marcada por la ciencia y la tecnología. Los descubrimientos científicos y los inventos tecnológicos hicieron la vida bastante agradable en todas las áreas de la vida y de la convivencia (las comunicaciones, la radio, la TV, el teléfono, el móvil, el ordenador, los automóviles). Las investigaciones en las áreas de la salud, de la medicina y muchas otras, consiguen por una parte elevar bastante la cualidad de vida; pero, por otro lado, la complicaron cada vez más. La ciencia y la tecnología exigen una ética. Vivimos en el mundo que ha sido construido, y cada vez más, por nosotros, los humanos. Ese mismo mundo impone normas a nuestra convivencia. Al paso que la naturaleza, el mundo que Dios creó, está cada vez menos respetada.
— Una cultura que necesita aprender a ser ecológica
En el planeta Tierra viven actualmente más de seis mil millones de personas. Todos quieren alimentarse, vestirse, tener una casa, tener tierra. Estamos saqueando nuestro planeta. Somos responsables por las alteraciones del clima, por los alimentos envenenados. Necesitamos aprender a distribuir - para todos y con justicia - los recursos disponibles (petróleo, agua, aire, bosques...).
— Una sociedad que quiere ser democrática
La fe cristiana tiene una dimensión política. La política es el arte de hacer posible la convivencia entre personas, grupos y pueblos. Sin embargo, la política es considerada cada vez más como una lucha por el poder; y cada vez menos como el poder ejercido a favor del bien común. Hay en la vida pública muchos intereses particulares. Demasiados. La política hoy está dominada por la economía neo-liberal y globalizada y exige un Estado mínimo.
— Una sociedad que necesita aprender a ser justa y a defender los derechos humanos
No solo en la convivencia internacional, sino también en la nacional. En este ámbito aparece el abismo entre las élites y las masas. Los salarios de los altos ejecutivos y de los hombres públicos (diputados, jueces) son cada vez más altos, los privilegios cada vez mayores. Pero, en la otra punta social, lo que hay es paro, perdida de derechos conquistados por los trabajadores, falta de posibilidades y de oportunidades para la educación, para tratar de la salud. Hay tráfico de seres humanos, de mujeres para la prostitución, de niños para quitarle los órganos. Una urgencia: tenemos que luchar para que haya igualdad de todos ante la ley.
. ¿Qué significa para nosotros, presbíteros de la Fraternidad, vivir en las encrucijadas del mundo?
Nuestra Iglesia - Pueblo de Dios
— El papa Juan XXIII, al convocar el Concilio Vaticano II, quiso abrir las ventanas de la Iglesia; sintió la necesidad del “aggiornamento” para reconciliar a la Iglesia con el mundo moderno. Parecía que estaba llegando una primavera. El mundo tenía esperanzas y expectativas sobre lo que haría la Iglesia. El Espíritu sopló fuerte. El Concilio produjo documentos excelentes. El documento “Gaudium et Spes” reafirma que la finalidad de la Iglesia no está en ella misma, sino que es señal del Reino de Dios y que tiene la misión de ayudar a transformar el mundo.
— En América Latina, el continente más católico del mundo, los obispos, para aplicar el Concilio en el continente, elaboraron y aprobaron los documentos de Medellín. El tiempo post-conciliar en América Latina fue un tiempo de una Iglesia profética, viva y abierta. Florecieron las Comunidades Eclesiales de Base, la lectura popular de la Biblia, la Teología de la Liberación, la valorización de los seglares y los nuevos ministerios. En la 3ª Conferencia del CELAM, en Puebla, la Iglesia hizo la opción por los pobres. Muchos cristianos se comprometieron y lucharon por la igualdad social. Después del Concilio, en la Iglesia de AL hubo un tiempo de profetas. Los callaron. En vez de las Comunidades Eclesiales de Base, expresión del soplo del Espíritu Santo en Al, se impusieron los movimientos eclesiales importados. Muchas prácticas y costumbres, que parecían superadas, volvieron a ser introducidas de nuevo en la Iglesia; volvió el fundamentalismo y el clericalismo. La cúpula de la Iglesia no entendió las ‘señales de los tiempos’ y cortó la posibilidad de ordenar a “viri probati”. Así, por la falta crónica de presbíteros y por la ausencia de la Iglesia Católica en el rápido proceso de urbanización, en AL han avanzado las Iglesias evangélicas y pentecostales, que hoy ocupan aproximadamente el 20% de la población.
— En Europa se asiste a una crisis interna de la Iglesia: la agonía del cristianismo popular. La Iglesia no consigue ya mantener sus estructuras. Iglesias están siendo cerradas y vendidas; parroquias son desactivadas. Las personas se vuelven indiferentes. La Iglesia y la fe son simplemente ignoradas. Para muchos, es posible vivir sin Dios y sin Iglesia.
— La misión. El Concilio afirma: la Iglesia peregrina es misionera por naturaleza (AG 2). Pero, ¿cómo entender la misión? A pesar de la buena voluntad y del enorme esfuerzo para llevar el desarrollo social junto a la misión religiosa, muchos pueblos y grupos étnicos sienten la misión como colonización y como agresión a su identidad religiosa y como dominación cultural.
El H. Carlos era misionero. Sin embargo, fue capaz de escribir: “Anunciar Jesús a los Tuaregs creo que es algo que Jesús no quería, ni de mi ni de cualquier otro. Sería el modo de dificultar su conversión y no de ayudarla” (Carta a Mons. Guerin, 6 de marzo de 1908). No estaba preocupado con bautizar un número (cuanto mayor, mejor) de personas o de convertirlas a su religión. Su idea de la misión era la de una misión por inserción. Antes de empezar el anuncio explícito de la palabra, él quiso aprender de los otros. Y por eso estudió su lengua, sus costumbres; intentó ser amigo, ser aceptado por los Tuaregs. Lo que le preocupaba era cómo mejorar la agricultura y la cría de los rebaños, cómo mejorar la cualidad de vida. Quiso gritar el evangelio mediante el testimonio y el ejemplo. Fue un apóstol de la bondad, de la amistad y del cariño para todos, por causa de su amor a Cristo y a su religión. Quiso ser misionero puramente por la presencia. Quiso gritar el evangelio con la vida. Soñó con misioneros seglares, familias cristianas, que viviesen en medio de los Tuaregs y ejerciesen sus profesiones, enseñándolos a mejorar de vida. El H. Carlos está en el origen de las pequeñas fraternidades y de las Comunidades Eclesiales de Base.
. ¿Qué significa para nosotros, presbíteros de la Fraternidad, estar en las encrucijadas de la Iglesia?
. ¿Cómo entender la misión?
4. EN EL ESPÍRITU DEL HERMANO CARLOS
Para entender la vida del H. Carlos hay que tener en cuenta la influencia que el Islam ejerció sobre él. Durante la expedición a Marruecos, él, aún incrédulo, se impresionó con la fe de los musulmanes y nunca escondió su admiración por ellos. Inmediatamente después de su ordenación, se va a Argelia y vive hasta su muerte entre musulmanes. Su proyecto es misionero.
Buscando el Absoluto de Dios
Hoy existen sospechas, dudas y hasta acusaciones de que el monoteísmo engendra intolerancia y fanatismo. Existen, por desgracia, grupos fundamentalistas (judíos, cristianos o musulmanes) que, en nombre del Dios de su fe, practican actos de violencia porque no pueden admitir otras opiniones. Pero la cuestión es otra: ¿en que Dios acreditamos? El Dios de los judíos es un Dios liberador: “Yo soy Iahweh, tu dios, que te hizo salir de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud. No tendrás otros dioses fuera de mi” (Ex 20,1). Parece que Dios tiene adversarios y que hay una lucha entre Iahweh y los falsos dioses. Dios está luchando contra el mal. El Dios de los cristianos es Trinidad, comunidad, amor. Dios no existe sin sus criaturas. El hombre está en el centro de la Trinidad. Dios escogió un pueblo, inició una historia e interviene en ella constantemente. El Dios de los cristianos se relaciona constantemente con sus criaturas y está presente en la historia. Él es trascendente, pero también inmanente. El Dios de los cristianos no es un Dios inaccesible, solitario; no es pura trascendencia. ¿La fe en el “Absoluto de Dios” lleva necesariamente a la intolerancia? ¿Y no podría esa fe en el Absoluto de Dios ayudar (y mucho) a darle un rumbo cierto a la vida, a salir de la indiferencia y del tedio de una vida sin sentido? Tener a Dios como Absoluto quiere decir amar a Dios. El ‘shemá, Israel’ de Deuteronomio 6,4, repetido por Mateo, enseña a amar: “amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 12,29ss). Dios se convierte en mi Absoluto, si es vivido en su gloria y en sus maravillas, cara a cara, sin mediaciones, Dios, Él mismo, no una representación suya, o una señal o un símbolo suyo.
El H. Carlos, aún incrédulo, se impresionó al ver como los musulmanes practicaban su fe. Después de su conversión, El H. Carlos escribe: “Cuando empecé a creer que existía un Dios, comprendí que no podía vivir si no era para Él”. Para el H. Carlos, Dios se volvió absoluto. La fe transformó su vida letárgica y sin rumbo en una vida plena de sentido, de perspectivas y de esperanzas. Empezó la aventura de la danza con el ‘compañero invisible’. El H. Carlos nunca se volvió fanático o intolerante. Por el contrario, la fe en el Absoluto de Dios y en su hijo Jesucristo lo convirtió en alguien muy humano, un hombre de amor.
. ¿Cómo podemos promover, los presbíteros de la Fraternidad, el diálogo ecuménico e interreligioso?
La Fraternidad Universal - Amor solidario
El sueño del H. Carlos era ser hermano de todos. Ese sueño no era una abstracción, sino algo muy concreto. Amor universal es ir, llegarse hasta los más alejados y olvidados, no dejar a nadie solitario. El camino para ser hermano de todos es tratar con amistad y fraternidad a cada persona que se encuentra en el camino de la vida, sea quien sea. Si al fin de la vida yo pudiera afirmar que traté a todos como hermanos, es que fui hermano de todos. La fraternidad universal se construye en la vida diaria, en la acogida a todos, sea quien sea el que viene a nuestro encuentro. Ya no soy yo el centro, sino el otro. Además, el camino para construir la fraternidad universal pasa por estructuras y organizaciones, como la educación para la solidaridad, la amistad. Un camino para vivir la fraternidad universal es vivir en pequeñas fraternidades. Esas pequeñas fraternidades, a través de su testimonio de vida, pueden ser señales de la fraternidad universal.
Los Consejos Evangélicos
En lugar de hablar de votos, preferimos la expresión ‘consejos evangélicos’, porque es el propio evangélico quien aconseja ese estilo de vida. Vivir según los consejos evangélicos significa superar el ‘yo’, vencer el deseo de poder, de tener y de placer; ir al encuentro del otro. Solo será capaz de hacer eso quien quiera amar. El mismo Espíritu Santo es quien suscita el deseo y la voluntad de querer vivir así. Los que viven los consejos evangélicos son llamados “bienaventurados” y se vuelven personas totalmente libres. No sienten falta de nada.
1. Vivir como pobre
Hay como tres niveles: vivir para los pobres, vivir con los pobres y vivir como pobre. El motivo para vivir como pobre no puede ser el desprecio de las cosas. Es, en primer lugar, una cuestión de amor y de solidaridad. El H. Carlos dice: “No quiero viajar por la vida en primera clase, mientras Jesús viajó en tercera. No puedo amar así. Se hará pobre rápidamente aquel que ama de todo corazón porque no aguanta ser más rico que el amado!”. Pero vivir como pobre no significa solo deshacerse de los bienes materiales. La pobreza espiritual es más que eso. Significa tornar el corazón totalmente vacío. Entonces Dios puede tomar cuenta de él y completarlo con su amor. Un corazón que es así de pobre, será capaz de amar a todos.
2. Vivir como soltero por causa del Reino de los Cielos
Ser soltero, no por desprecio del casamiento, ni por causa de Jesús, sino por causa de una causa: del Reino. El que se hace eunuco acepta ser impotente. Quiere superar la exclusividad en las relaciones con las personas. No todos son capaces de comprender esa palabra, sino solo aquellos a quienes se les concede. ‘Quien tenga capacidad de comprender, comprenda’ (cf. Mt 19,11s).
3. Ser obediente
Dice el H. Carlos: “La obediencia es el último grado del amor, el más alto y el más perfecto; aquel amor con el que alguien deja de existir personalmente, se aniquila, muere como Jesús murió en la cruz”. ¿Y Dios quiere el aniquilamiento de una persona? Creo que no. Pero en la obediencia, yo, por mi mismo, porque quiero, abandono mis deseos, mis ideas, mis planes y objetivos, lo más mío. Porque quiero hacer la voluntad del Padre: “Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me envió” (Jo 4,34).
5. NUESTRO CAMINOS - LOS MEDIOS DE LA FRATERNIDAD
La Fraternidad - el día mensual de la fraternidad
La Fraternidad Sacerdotal “Jesús Cáritas” solo existe en las pequeñas comunidades locales. Sin ese encuentro en pequeñas comunidades no hay Fraternidad. Es ahí donde acontece el desafío de vivir el evangelio en la práctica, en el día a día. El encuentro con la persona del hermano me enriquece, me corrige, me hace madurar y es necesario para que yo encuentre mi identidad. La fraternidad es un grupo de hermanos y de amigos. Hermano no se escoge, se recibe. Amigos y amistad es un don y una tarea, que se puede construir y cultivar.
. “La fraternidad es una verdadera comunidad de iglesia”. Esta afirmación del directorio, ¿es teológicamente cierta? Un grupo solo de presbíteros, ¿puede ser considerado una comunidad de Iglesia?
Buscando una Oración Contemplativa
Ser contemplativo no depende de nosotros. Es un don de Dios, que nos motiva y despierta en nosotros el deseo de orar. Ser contemplativo es mirar con los ojos de Dios. Quien se siente atraído por una vida contemplativa sepa que tiene ante sí un camino arduo. Para ‘subir al monte Carmelo’ tiene que ser capaz de aguantar y de vencer “la noche oscura’. Para eso, necesita aprender el autodominio, la perseverancia y la fidelidad. Los mediocres no llegan. En la medida en que alguien recorre el camino de la contemplación se hace una persona libre, integrada, en paz consigo misma, con los otros y con toda la creación. Todo eso es posible porque se siente en paz con Dios, se siente amado por el Padre. El contemplativo encontró el centro de su vida en Dios. Él no busca ya realizar sus proyectos personales, pero se pregunta cómo realizar la voluntad de Dios. Vive y tiene un solo deseo: “Padre, que te conozca a ti, el único Dios verdadero” (Jo 17,3). Conocer a Dios en su gloria cambia por completo la vida del contemplativo, su manera de mirar, de vivir y de hacer. Su alimento de ahora en adelante será hacer la voluntad del Padre.
. ¿Todos son llamados a una vida contemplativa?
La Oración (Adoración) eucarística diaria
En las fraternidades se preguntó, y se sigue preguntando, sobre el sentido de la oración eucarística. Nuestra comprensión de la eucaristía es dinámica y no estática. Eucaristía es celebración, es acción. ¿Tiene sentido adorar la hostia consagrada? ¿Es solo una devoción o es algo más? Y surgió otra pregunta: ¿queremos adorar la eucaristía o queremos adorar a Dios delante de la eucaristía?
. Celebra la eucaristía quiere decir: sentarse alrededor de una mesa en memoria de Jesucristo (“haced esto en memoria de mí”) para comer juntos, para compartir el pan y el vino y nuestra vida. Compartir crea comunión. La comunión hace Jesús presente entre nosotros: “donde dos o tres estén unidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos” (Mt 18,20). La presencia de Jesucristo trae la paz, vida nueva, redención y reconciliación. Son los frutos y los dones dados por el Padre como respuesta a la vida de Jesús en su amor hasta el fin. Estos dones nos fortalecen, nos unifican, nos animan, para que por nuestra parte, juntos como un solo cuerpo, sigamos el ejemplo de Jesús y hagamos como él, amar hasta el fin. Amar hasta el fin es entregar la vida por (en substitución a, en vez de, actuar como ‘goël’) alguien, por sus amigos (Jo 15,13). Eucaristía es hacer la experiencia de que, actuando como Jesús, somos agraciados por el Padre. Sus dones nos enriquecen y hacen presente el Reino de Dios. Eucaristía es respuesta y reconocimiento al Padre. Es deseo de que Él sea santificado y es compromiso de darle gracias, entregándole y devolviéndole la vida con Jesús y como Jesús.
. Adorar la eucaristía o ante la eucaristía supone la fe y la convicción de que en el Pan consagrado está presente Jesús delante de mí. Su presencia es una presencia dinámica, no estática. Jesús está presente en persona, en espíritu. Adorar la eucaristía quiere decir contemplar siempre de nuevo a Jesucristo, su vida vivida, su nacimiento, su infancia, su bautismo, su vida pública, sus enseñanzas, su camino para Jerusalén, su pasión, muerte y resurrección. En la adoración silenciosa y prolongada, permaneciendo ante Jesús en la hostia consagrada, exponiéndonos a él, hacemos la experiencia de que la adoración prolongada y fiel de la eucaristía transforma, aunque de una manera imperceptible, a la persona que adora en la persona del adorado. Hacer adoración ante la eucaristía es una exigencia del camino de la contemplación, porque rezar ante la eucaristía es ponerse en la presencia de Jesucristo. Él es el camino que me lleva al Padre.
El día mensual de Desierto
Hace falta retirarse al desierto porque allí está Dios. Abrahán, Moisés, el pueblo de Dios durante cuarenta años… hicieron la experiencia del desierto. El desierto purifica, nos lleva a escuchar la voz del Señor en el silencio. Juan Bautista vino del desierto. Jesús es impelido por el Espíritu para el desierto.
El desierto es el lugar de la tentación, de la prueba, pero también de la vuelta y de la experiencia y del encuentro con Dios: “Y yo mismo la seduciré y la conduciré al desierto y le hablaré al corazón” (Os 2,16). La fidelidad al día de desierto es importante para el encuentro con el Dios vivo. Es el lugar propio para oír. Es el camino de la contemplación.
Los Medios Pobres
“Jesús es el maestro de lo imposible”. Con esta afirmación el H. Carlos no quiere decir que Jesús está por encima de las leyes de la naturaleza, sino que los camino de Jesús sobrepasan nuestra comprensión; “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos y vuestros caminos no son mis caminos” (Is 55, 8). Jesús prefiere los caminos simples y pobres, muy diferentes de lo que nosotros imaginamos. Él envía en misión sus discípulos desprotegidos, sin bastón, sin alforjas, sin pan, sin dineros y sin dos túnicas. Solo quien se despoja de los medios humanos puede sentir la ayuda de Dios.
La Revisión de Vida
La revisión de vida es como el sacramento de una fraternidad. Sin revisión de vida no hay fraternidad verdadera. Si una fraternidad no consigue avanzar en la revisión de vida es señal de que aún no llegó a ser una verdadera fraternidad. Esta presupone transparencia entre los hermanos. La falta de transparencia viene de la desconfianza y del miedo ante los otros. En el amor no hay temor. La revisión de vida solo funciona en la medida en que hay confianza entre los hermanos. Y solo es posible exponer la propia vida ante los otros cuando los hermanos se sienten aceptados como son. Revisión de vida no puede ser una capitulo de exigencias, un ‘capitulo de culpas’. La revisión de vida es un proceso; solo se hace posible después de un periodo de convivencia, cuando los hermanos pierden la desconfianza y el miedo delante de los otros.
El mes de Nazaret
El mes de Nazaret, que dura no menos de 30 días, es vivido como tiempo fuerte y como gracia. Junto con el retiro, su objetivo es preparar para ser fiel: a la oración ante la eucaristía, a la revisión de vida y al día mensual de desierto. La participación en el mes de Nazaret se encamina para que cada uno haga su compromiso con la Fraternidad.
El compromiso
Ya se discutió mucho sobre el sentido del compromiso. ¿Los presbíteros ordenados tienen que hacer el compromiso? Sí. Porque en la ordenación se hacen presbíteros diocesanos, pero no por eso son ya miembros de la Fraternidad Sacerdotal “Jesús Cáritas”. Ser miembro de la Fraternidad pide que se haga un compromiso. Sin compromiso no existe fraternidad, no existe estabilidad ni se avanza en el camino de la fraternidad. Quien quiere pertenecer a una fraternidad tiene que manifestar su deseo, y también los miembros de una fraternidad necesitan manifestar su disposición de acoger al nuevo hermano. El compromiso es un pacto mutuo, una alianza. Para ser miembro es necesario recorrer un camino. Una vez que Jesús estaba decidido, “tomó resolutamente el camino de Jerusalén” (Lc 9,1).
El compromiso muestra también una dimensión importante de la fraternidad: la responsabilidad por el hermano, por los hermanos. Con respeto, pero con atención y sensibilidad, nos comprometemos a tener en cuenta siempre a los hermanos y ayudarlos.
Podemos pensar en varios pasos:
. Un tiempo de descubrimiento: alguien descubre la Fraternidad, se entusiasma, busca informaciones.
. Un tiempo para conocer la Fraternidad. La mejor manera para conocerla es participar de una.
. El mes de Nazaret prepara para tomar decisiones.
. El compromiso con la Fraternidad es una promesa de vivir según el espíritu del directorio.
. Y en concreto, el compromiso con una fraternidad local.
Nuestra identidad de presbíteros de la Fraternidad - Nuestro estilo de vida
1. Vivir en el mundo, “au coeur des masses”; no esconderse atrás de la institución eclesiástica.
2. Hacer suyas las alegrías y esperanzas, las tristezas y angustias de los hombres de hoy, sobre todo de los pobres y de todos los que sufren (GS 1).
3. Haber hecho la opción por los pobres y solidarizarse con ellos.
4. Traducir y asumir esa opción en el trabajo pastoral.
5. Renunciar a los privilegios.
6. Vivir con simplicidad en el comer, el vestir, la casa.
7. No solo celebrar la eucaristía, sino vivenciarla en la entrega diaria de la vida a Dios y a los hermanos.
8. Compartir y repartir el pan eucarístico y el pan de cada día.
9. Ser hermano, ser fraterno y acoger con amor y amistad a los que vienen a nuestro encuentro.
10. Tener tiempo para Dios. Ser generoso en la oración, en la lectura de la palabra de Dios. Ofrecer al Padre los mejores momentos del día.
11. Gritar el evangelio con la vida.
12. Dar testimonio de la fe con una actitud misionera.
13. Trabajar para que se realice la fraternidad universal.
14. Hacerse niño / pequeño ante Dios, tener un corazón de pequeño.
. ¿La Fraternidad - y vivir en fraternidad - nos ayuda a encontrar nuestro estilo de vida? ¿Cómo?
. ¿Cómo hacer para que los medios se tornen leyes que hay que cumplir, más que invitaciones que nos ayudan en la vida espiritual? ¿Cómo podemos ayudarnos mutuamente a ser fieles a los medios de la fraternidad? ¿La revisión de vida puede ser un camino?
6. CON UN MÍNIMO DE ESTRUCTURAS
. Cuando fui Responsable General me preguntaron muchas veces donde estaba la sede de la Fraternidad. ¿Sería oportuno reflexionar sobre esa necesidad o es mejor que siga como hasta ahora: la sede cambia con la dirección del Responsable General en ejercicio?
. A lo largo de la historia de la Fraternidad se produjeron muchos documentos, correspondencias, cartas oficiales, boletines, actas de las asambleas y de reuniones, fotografías, vídeos, etc. ¿Sería bueno tener un local, una sala para archivar todo ese material? ¿Quién cuidaría de todo eso? ¿Sería hablar sobre eso a nivel regional?
. En el directorio, nn. 60 a 65, se habla de “encuentros” y “correspondencia”. Me parece que esos asuntos caben mejor en el capítulo de “medios” que en el de “estructuras”. Por otro lado, lo que llamamos de “Región”, que es una estructura de la Fraternidad, se encuentra en el capítulo de “los responsables y sus funciones’. Y también lo que se dice sobre la “Asamblea General”, en los nn. 88 a 90, y de las “Finanzas”, nn. 91 y 92, parece que debería entrar en el capítulo de “Estructuras” y no en el de “Responsables”.
. ¿Qué tal crear un site en la Internet?
. Hasta ahora las Fraternidades europeas y las de Estados Unidos pagaron todos los gastos del equipo internacional. ¿Cada Región consigue costear sus gastos?
7. LOS RESPONSABLES Y SUS FUNCIONES
Parece que existen “responsables continentales”, al menos en Europa. Son mencionados solo en el estatuto, pero no en el directorio.
Mi querido hermano,
La Paz de Cristo sea contigo !
Tengo el inmenso gozo de invitarte a nuestra Novena Asamblea Internacional de "La Fraternidad Sacerdotal Jesus Caritas" en Sao Paulo, Brasil, del 6 al 22 de noviembre 2006. Estaremos los representantes de todos los continentes, a través de los Responsables Regionales, Continentales y del Equipo Internacional de Animación. Nos acompañarán antiguos miembros del Equipo Internacional, "vieux frères", así como los candidatos para el Nuevo Equipo Internacional.
En un clima de vida fraterna, de intercambio y de oración asumiremos el desafío de "re-inventar, bajo la fuerza del Espíritu, en nuestras Culturas e Iglesias, el testimonio del Hermano Carlos."
Nuestros hermanos y hermanas de "La Familia Espiritual de Carlos de Foucauld" de Brasil, han hecho todo el esfuerzo para acogernos, como se imaginan ... ellos saben hacerlo. Muchas Gracias!
Les anexo:
1.- La Ficha de Inscripción: para ser enviada lo más pronto posible al Secretariado de la Asamblea:
Padre José Bizon
Casa da Reconciliação
Tel.: (55) 11-3884-1544 - FAX: (55) 11-3885-5191
www.casadareconciliacao.com.br
dcj@casadareconciliacao.com.br
Al Secretariado del Equipo Internacional :
Puedes ver otras informaciones en la Página del Equipo Internacional : www.jesuscaritas.net
2.- El Programa
3.- Algunas Informaciones Prácticas
4.- Te recuerdo algunos puntos indicados en la carta de Convocación de Diciembre 2005:
- Un Reporte sobre la realidad de sus Regiones, Países y Continentes (Videos y CD, si es posible)
- Re-leerlos, a la luz del Testimonio del Hermano Carlos (las tres pistas indicadas antes)
- Enviar al Secretariado, antes de septiembre del 2006, un resumen del Reporte, que incluya :
- Cantidad de sacerdotes
- Cantidad de los que han participado en el Mes de Nazaret
- Cantidad de Fraternidades
- Experiencias e iniciativas válidas de la Fraternidad o de sus miembros.
Seamos dóciles a los vientos del Espíritu de Jesús para la Esperanza de los pobres!
Un Abrazo,
Mariano
Programa de la Asamblea Internacional de la « Fraternidad Sacerdotal Jesus Caritas »
6 al 22 de noviembre 2006
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Fecha |
Actividad |
Responsable |
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06- Todo el día |
Llegada - Recibimiento - Alojamiento |
Equipo de Transporte Equipo Coordinador |
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07- Todo el día |
Recibimiento – Cena - Bienvenida |
Equipo Coordinador |
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08 – mañana |
Análisis de Coyuntura social y eclesial |
P. Virgilio Uchoa P. José Ernanne Pinheiro |
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08 – tarde |
Reporte del Equipo Internacional |
P. Mariano Puga |
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08 – noche |
Libre |
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09 – mañana |
Reporte de los Continentes |
Responsables Continentales |
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09 – tarde |
Reporte de los Continentes |
Responsables Continentales |
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09 – noche |
Disponible |
Equipo Coordinador |
|
10 – mañana |
Reporte de los países |
Delegados |
|
10 – tarde |
Reporte de los países |
Delegados |
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10 - noche |
Pastoral Afro |
P. José Enes de Jesus |
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11- mañana |
Disponible |
Equipo Coordinador |
|
11- tarde |
Visita: Parroquias y Comunidades |
Fraternidades de São Paulo |
|
11- noche |
Visita: Parroquias y Comunidades |
Fraternidades de São Paulo |
|
12 - mañana |
Visita: Parroquias y Comunidades |
Fraternidades de São Paulo |
|
12 - tarde |
Visita: Parroquias y Comunidades |
Fraternidades de São Paulo |
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12 – noche |
Voto Indicativo |
Equipo de Elección |
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13 - mañana |
Compartir en grupos sobre la visita a las parroquias y comunidades |
Equipo Coordinador |
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13 – tarde |
Cómo vivir según el Hermano Carlos hoy día |
Hermanita y Benedito Prezzia |
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13 - noche |
Presentación personal de los hermanos propuestos |
Equipo de Elección |
|
14 - mañana |
Testimonios – 1 por continente |
Responsables Continentales |
|
14 – tarde |
Testimonios – 1 por continente |
Responsables Continentales |
|
14 - noche |
Disponible |
Equipo Coordinador |
|
15 - mañana |
Ver el mundo y la realidad con la mirada del Hermano Carlos. Desafíos y signos de los tiempos |
P. Celso Pedro da Silva Dom Waldyr Calheiros |
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15 – tarde |
Cómo vivir el carisma del Hermano Carlos hoy día |
P. Geraldo Gereon P. Edson Damian |
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15 - noche |
Vigilia |
Equipo Litúrgico |
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16 – Todo el día |
Día de Desierto – Qué Carta del Espíritu (Apo 2-3), para nuestras Culturas e Iglesias nos revela el testimonio del Hermano Carlos |
Equipo Coordinador |
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16 – 17 :00 H |
Celebración penitencial, seguida de la Eucaristía |
Equipo Litúrgico |
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16 – noche |
Escoger el Equipo de Redacción de la Carta de Brasil |
Equipo Coordinador |
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17 - mañana |
Compartir sobre el Día del Desierto |
Equipo Coordinador |
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17 - tarde |
Proposiciones por continentes de la Carta de Brasil |
Equipo de Redacción |
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17 – noche |
Elección del Responsable Internacional |
Equipo de Elección |
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18 - mañana |
V Conferencia Episcopal de América Latina y del Caribe |
P. Sergio Torres |
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18 - tarde |
Tours de la Ciudad de São Paulo |
Fernando Altmayer Junior |
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18 - noche |
Libre |
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19 –10:00 H |
Peregrinación al Santuario Nacional de « N. S. de Aparecida » – Foto Oficial |
Dom Eugênio Rixen |
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19 - Almuerzo |
Obra Social de Pindamonhangaba SP |
Rev. Sebastião Bertolino Filho |
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19 - noche |
Noche Cultural - Folklore |
Secretaría |
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20 - mañana |
Revisión del Directorio de Montefiolo |
P. Günther Lendbrald |
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20 - tarde |
1ª. Lectura de la Carta de Brasil y enmiendas |
Equipo de Redacción |
|
20 - noche |
Presentación del Nuevo Consejo Internacional |
Equipo Coordinador |
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21 - mañana |
2ª. Lectura de la Carta de Brasil y aprobación |
Equipo de redacción |
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21 – tarde |
Evaluación de la Asamblea |
Equipo Coordinador |
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21 - noche |
Cena Fraterna |
Equipo Coordinador |
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22 - mañana |
Eucaristía de Clausura y Envío |
Nuevo Consejo Internacional |
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22 - mañana |
Almuerzo y Salida |
Fraternidades de São Paulo |
Lugar: Centro Pastoral Santa Fé, São Paulo, Brasil
E-mail: pastoral@uol.com.br
Durante la Asamblea: Tel. (55) 11 391 6 62 00 Fax (55) 11 39 11 01 91
Fecha: 6 al 22 noviembre 2006
Clima: verano 28 a 32 Celsius
Moneda: US = 2.20 Real
Eur. = 1.25 Real
Aeropuerto: Guarulhos/ Cumbica SP
Vuelos: Por favor informar la compañía, el número de vuelo, conexión y hora de llegada.
Visado: Indagar en la Agencia de viaje local. Puede consultar el listado de países que requieren visado en la página del Equipo www.jesuscaritas.net
Si requiere un Carta de invitación puede dirigirse al Secretariado de la Asamblea:
Padre José Bizon
Casa da
Reconciliação
Tel: (55) 11-3884-1544 - FAX: (55) 11-3885-5191
www.casadareconciliacao.com.br
dcj@casadareconciliacao.com.br
Computadoras Portatiles: Los que dispongan, favor traerlas
Corriente eléctrica en el Centro Santa Fé: 110v et 220v
Inscripción: A partir de US 100
Alojamiento: A partir de US 200
Estadía: Si desea permanecer algunos
días después de la Asamblea, comuníquenos qué le interesa.
Santiago de Chile, 1 de diciembre del 2005.
Mis queridos hermanos:
El pobre, ignorado, sediento de Dios y de Fraternidad, el monje, el sacerdote misionero…que perdió su corazón por ese Jesús de Nazaret, “que he tratado de imitar, a pesar de mis debilidades”…acaba de ser inscrito por la Iglesia de Roma, que guarda el testimonio de los Apóstoles Pedro y Pablo, entre los Bienaventurados, pobres, sencillos, misericordiosos, sedientos de justicia, de corazón puro… proclamados por Jesús de Nazaret.
Fue una Gran Fiesta de Iglesia y de la Familia Espiritual del Hermano Carlos!
Tanto en la Vigilia de Oración junto a los monjes de Tre Fontane, como en San Pedro o en la Eucaristía de Acción de Gracias del lunes 14. Se percibía un olor al “Espíritu de Fraternidad Universal”, junto a nuestros hermanos Touaregs, Beduinos del desierto de Sahara, las hermanitas y hermanitos que vinieron de Irak, Afganistán, la Amazonía, de las tribus de África, de nuestros barrios marginados de las grandes ciudades, de los extremos de Asia, comunidades monásticas de Siberia, Burkina Faso y República Central de África, laicos y laicas de todos los continentes, hermanos, sacerdotes y obispos…que viven del Espíritu de Nazaret, testimoniando el Evangelio del Reino, con compromisos misioneros muy diversos, en expresiones litúrgicas simples y fraternas.
Hemos vivido como una Laterna del Espíritu a nuestras Iglesias “que no son frías ni calientes, sino tibias…” (Apocalipsis 3, 16) para que Ellas escuchen la voz de “Aquel que toca a la puerta”…a través del gemido de millones de nuestros hermanos pobres, por:
- Un regreso a Jesús de Nazaret y al Evangelio del Reino : « El Modelo único celebrado y contemplado en la Eucaristía »
- Iglesias fraternas y cercanas, solidarias con los pobres y excluidos…”El Hermano Universal”
- Misioneros que “gritan el Evangelio con sus vidas” y se comprometen, a través de nuevas sendas, para « otro mundo sea posible »
El Hermano Carlos decía: « No hay que mirar a los santos sino a Aquel que hace los santos »
En América Latina decimos: Los mártires –testigos- no se admiran, se imitan”
¡Vayamos, queridos hermanos, en el silencio, la oración contemplativa e histórica, el Desierto, la Revisión de vida en Fraternidad, tratemos de abrir nuestras puertas a Jesús de Nazaret, el Resucitado que nos invita a la Navidad!
¡En la alegría « escandalosa » de la Navidad!
Un abrazo.
Mariano.
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Asamblea Internacional de la
“Fraternidad Sacerdotal Jesus Caritas”, 2006
1. Lugar y fecha: - (detalles en una próxima carta)
- Centro Pastoral Santa Fe, Sao Paulo, Brasil.
- Del 7 al 22 de Noviembre del 2006.
2. Participantes:
- Equipo Internacional y Secretariado
(Mariano Puga, Felicien Endjimogo, Tony Llanes, Helmut Schmidt, Abraham Apolinario)
- Responsables Continentales:
Europa: Eddie Lagae (Bélgique)
Asia: Augustinus Triarton (Indonésie)
EE. UU: Richard Reiser
Canadá: Fernand Belanger
América Latina y el Caribe: José Bison (Brésil)
- Responsables Regionales:
Europa: España: 1; Italia: 1; Bélgica (Flamenca):1; Francia: 3; Alemania: 3; Irlanda: 1;
Reino Unido : 1; Malta: 1; Polonia:1.
Asia: Bangladesh : 1 ; Pakistán : 1; India : 1 ; Indonesia : 1 ; Filipinas : 1.
África: Maghreb – Marraquesh : 1 BurkinaFaso :1 ; Camerún : 1 ; Ruanda : 1 ; R. D. Congo:1;
Kenia: 1; R. C. de África: 1; Madagascar: 1.
América Latina y el Caribe : Brasil : 3 ; Argentina : 1 ; Chile : 1 ; Cuba : 1 ; México :1.
- Antiguos responsables del Equipo Internacional:
Tony Philpot y Jim Murphy.
- Hermanos venerables: Obispo Paul Antaki (Egipto) y otro hermano de Europa.
Todos los participantes en la asamblea tienen voz y voto y son candidatos para formar parte del próximo Equipo Internacional, con tal de que cumplan con dos condiciones:
- haber hecho el Mes de Nazaret
- contar con el permiso de su Obispo
Los Responsables continentales deben ponerse de acuerdo para enviar al Secretariado el nombre de otro candidato que cumpla con las condiciones señaladas. Solamente tendrá derecho a voz en la Asamblea.
3. Temas de la Asamblea: Agradecemos el esfuerzo de las Fraternidades en responder el Cuestionario (esperamos todavía algunas respuestas…)
Después de haber compartido las sugerencias para la Asamblea que tienen que ver con la vida de nuestras Fraternidades y otras que atañen a los desafíos de nuestras sociedades e Iglesias, hemos decidido que el tema de la Asamblea sea:
”Re-crear, por la fuerza del Espíritu, el testimonio del Hermano Carlos, en nuestras diferentes Culturas e Iglesias, en Fraternidad y en la fidelidad a la búsqueda de Dios y el seguimiento de Jesús –la Fraternidad Universal- Testimonio y Misión.”
Les solicitamos :
- Un Reporte sobre la realidad de sus Regiones, Países y Continentes
- Re-leerlos, a la luz del Testimonio del Hermano Carlos (las tres pistas indicadas antes)
- Enviar al Secretariado, antes de septiembre del 2006, un resumen del Reporte, que incluya :
- Cantidad de sacerdotes
- Cantidad de los que han participado en el Mes de Nazaret
- Cantidad de Fraternidades
- Experiencias e iniciativas válidas de la Fraternidad o de sus miembros.
4. Quisiéramos entregar a todos los participantes de la Asamblea una “carpeta” con este resumen.
· PAISES QUE NECESITAN VISADO PARA VISITAR BRASIL
1. Arábia Saudita
2. Argélia
3. Austrália
4. Bangladesh
5. Bolívia
6. Bulgária
7. Cabo Verde
8. Camarões
9. Canadá
10. China
11. Chipre Coréia
12. Costa do Marfim
13. Cuba
14. Egito
15. El Salvador
16. Emirados Árabes
17. Eslováquia
18. Gâmbia
19. Ghana
20. Guiana
21. Haiti
22. EUA
23. Gabão
24. Honduras
25. Hungria
26. Índia
27. Irã
28. Iraque
29. Iugoslávia
30. Japão
31. Jordânia
32. Kuwait
33. Letônia
34. Líbano
35. Líbia
36. Lituânia
37. Malawi
38. México
39. Nicarágua
40. Nigéria
41. Nova Guiné
42. Panamá
43. Paquistão
44. Polonia
45. Rep. Dominicana
46. Rep. Tcheca
47. Romênia
48. Rússia
49. Senegal
50. Síria
51. Tailândia
52. Togo
53. Tunísia
54. Turquia
55. Ucrânia
56. Zaire
Nombre: Apellido:
Fecha de Nacimiento: Fecha de Ordenación:
E-Mail: Fax:
Dirección:
País:
Idiomas que habla: Idiomas en que puede leer:
Dieta:
Fecha de llegada: Compañía aérea: vuelo:
Hora: Conexión:
San Antonio de Colo
Queridos amigos Responsables Nacionales, Regionales y Continentales de las "Fraternidades Jesus Caritas"
Que el Espíritu fraternal de Jesús de Nazaret esté con ustedes!
Este es el "Cuestionario para las Fraternidades" a partir de "Llamados para el futuro" de nuestra Asamblea Internacional del Cairo 2000, con el fin de preparar la próxima Asamblea Internacional del 2006.
Se les solicita:
1.- Hacer llegarlo llegar a las Fraternidades junto a una copia del "Llamados para el futuro"
(ver http://www.jesuscaritas.org/El_Cairo_Llamadas_para_el_futuro.htm ) Sugerimos una media hora para cada reunión.
2.- Siguiendo este itinerario:
Recibimiento en las Fraternidades: final de noviembre
Trabajo en Fraternidades: noviembre 2004-marzo 2005
Enviarlo a las Regionales: Pascua del 2005
Síntesis de las Regionales: hasta el 15 de junio 2005
Envío a los Responsables Continentales y Equipo Internacional: inicios de agosto
Asamblea de Responsables Continentales: Europa 22 al 26 de agosto 2005
Asamblea Internacional: noviembre 2006
3.- Preguntas exclusivas para los Responsables Nacionales y Regionales:
(Llamados para el futuro No. 5 y 6)
Cómo funcionan nuestras estructuras a nivel de país, región y continente?
Cuáles son las sugerencias para los responsables a nivel local, regional o continental?
A nivel del Equipo de Servicio Internacional, cuáles son las sugerencias a nivel de:
v
Comunicacionesv
Duración del mandatov
Númerov
Disponibilidad de tiempov
Descentralizaciónv
El responsable o el Equipo ResponsableLa información: boletines, cartas, visitas? Cómo asegurar la "universalidad" y la "autonomía"?
4.- La información del Equipo de Servicio Internacional:
Han recibido las Cartas anuales de los Encuentros del Equipo Internacional a partir del 2001?
Han recibido la "Carta anual a las Fraternidades" del 2002, 2003 (ver en la página de Internet: www.jesuscaritas.org ) y la de 2004 (en preparación). El reporte de las visitas y los desafíos de la vida de las Fraternidades en los diversos continentes. Qué hay de ese vínculo con la "universalidad"?
Me disculpo del retardo, debo confesar que la comunicación entre Felicien, Tony, Helmut y yo no ha sido fiel al "lavarse los pies" que nos propusimos…Somos "siervos inútiles"…el "Maestro de lo imposible" hace maravillas a pesar nuestro.
Un abrazo fraterno,
Mariano.
CUESTIONARIOS A LAS FRATERNIDADES
De acuerdo a los "Llamados para mañana" de la Asamblea Internacional, Cairo 2000, para preparar la Asamblea Internacional 2006
Misión y Compromiso Profético:
(Para dialogar en Fraternidad)
1.- ¿Cuáles son, en nuestras culturas y nuestras Iglesias los que consideramos testigos y profetas para nuestros tiempos? ¿Qué relación con el testimonio del Hno. Carlos?
2.- ¿Cómo han re-creado la iglesia, a partir de la "opción por los pobres en fidelidad al Espíritu? ¿Cómo interpela, su testimonio, a la Iglesia institucional y a nuestras Fraternidades?
3.- ¿Cómo vivimos esta pobreza, en lo cotidiano de nuestras vidas, en el Espíritu de Nazaret? ¿Cómo llevamos nuestras propias pobrezas?
4.- En nuestras sociedades de consumo, ¿cómo enfrentamos la tendencia de la Iglesia a centrarse sobre Ella misma?
5.- ¿Estamos comprometidos, en el nivel social y eclesial, en Organizaciones Nacionales o Internacionales.. en búsqueda de una "Sociedad Alternativa".
Preguntas a responder:
¿Cómo somos ayudado en Fraternidad a vivir pobremente por amor a Jesús y el Evangelio, a vivir cercano a los pobres, como hermanos, a "asumir la causa de los pobres?" (Testimonios personales y colectivos).
II) Apertura a otras culturas
(Para dialogar en Fraternidad)
1.- ¿Cuáles son nuestras relaciones con otras culturas, religiones, ecuménicas… entre las que viven nuestras Fraternidades?
Pregunta para responder:
¿Qué experiencias de Inculturación del Evangelio, en el Espíritu de Nazaret, podemos compartir en nivel político, religioso, ecuménico, eclesial…?
III) Vivir en Iglesia:
1.- ¿Estamos en movimiento laico como Iglesia de los Pobres?
2.- Nuestras Fraternidades, ¿están al servicio del Reino? ¿o han cedido a la recuperación eclesiástica?
3.- ¿Cuáles son los "Proyectos de Iglesia de los miembros de nuestras Fraternidades? (cf. sscc. Ronaldo Muñoz en Sto. Domingo: Iglesias de Comunión y Participación, Proféticas, Celebrativas, Solidarias, Misioneras).
4.- ¿Cómo vivimos nuestra vocación de "hermanos universales":
con hermanos del Presbiterio
con hermanos que dejaron el Ministerio
con hermanos en dificultades
5.- ¿Somos más "hermanos" que "padres", en nuestras Comunidades, con los pobres, los excluidos?
6.- ¿Qué condiciones para pasar de la categoría de "padre" a la de "hermano"?
Preguntas para responder:
¿Cómo hacer de nuestras Fraternidades, verdaderas escuelas de "Fraternidad Universal?
El Espíritu de la Fraternidad:
1.- El Hno. Carlos era un "hombre del viento" (cf. Juan 3) ¿estamos dispuestos a dejarnos llevar por el Viento en nuestros diferentes historias?
2.- ¿Qué "locos de Dios"… locos de Fraternidad… locos del Evangelio"…loco de los pobres… producen nuestras Fraternidades?
3.- ¿Cómo hacer de nuestras Fraternidades (Sobre todo por medio de la Revisión de Vida), Escuelas de radicalidad en el seguimiento de Jesús y su Espíritu, en el compromiso con el Reino para los pobres?
Por qué, nuestras Fraternidades, atraen sobre todo a sacerdotes que buscan un espacio para compartir, de acogida fraterna.. y tan poco, a los que buscan jugársela por una ¡Tierra Nueva" por amor a Jesús?
5.- ¿Por qué nuestras Fraternidades, no atraen, hoy en día a hermanos en las fronteras de la Iglesia en niveles místicos, teológicos, psicológicos, políticos…?
6. ¿Por qué no atraen, tampoco, sacerdotes más tradicionales (de "cuello romano") que se quieren fieles a la Iglesia del Papa Juan Pablo II, a la Eucaristía, a la adoración y que aman al hno. Carlos.
¿Cuáles son nuestros esfuerzos, para difundir la vida y escritos del hno. Carlos (libros, revistas, videos, retiros, Congresos..) entre nuestros hermanos sacerdotes, Seminarios, Iglesias? ¿Qué publicaciones nos ayudan a mantener lazos con otros Continentes, Países, Regiones..?
8.- El Misterio de Nazaret consiste en "vivir lo extraordinario, en lo ordinario" de nuestras vidas. ¿Cómo nos ayudamos, fraternalmente, a vivir este Misterio como "levadura en la masa (testimonios)?
Preguntas para responder
Frente a un cierto "envejecimiento" de algunas Fraternidades ¿qué críticas nos atrevemos, humildemente, a plantearnos? ¿qué iniciativas vamos tomando para ofrecer a otros, nuestra experiencia espiritual en Fraternidad?
Los caminos de la Fraternidad
Una oración contemplativa y la Eucaristía:
¿Estamos realmente convencidos, que sin oración contemplativa, ligada a la Historia (social, eclesial, personal), no hay "Revisión de Vida" que conecte con el Designio de dios sobre nuestras vidas?
Nuestras Eucaristías:
¿qué relación tienen con la Pascua de Jesús?
¿qué relación tiene con la "Pascualisación" de la historia humana?.
¿con la realización de la "Fraternidad Universal
¿qué participación tiene el Pueblo en la "Homilía y en la Acción de Gracias?
¿Qué relación entre - Celebración Eucarística
- Adoración Eucarística
- Solidaridad con los pobres?
Preguntas para responder:
¿Qué camino seguir para hacer de nuestras Fraternidades, verdaderas "Escuela de Oración y Celebración eucarística?
(Celebración Eucarística, oración contemplativa y Espiritualidad del Desierto, meditación de la Palabra, oración de Adoración Eucarística, discernimiento de Espíritu)
Revisión de Vida
1.- Es ella, como el "sacramento de la Fraternidad? ¿Dónde el Espíritu de Jesús nos conduce, en nuestras propias historias, a través de los humanos?
¿Tenemos realmente "necesidad de los demás" para re-visar nuestras vidas, a la Luz de Jesús?
3.- ¿Es la ocasión para "tomarnos a cargo" unos de otros?
4.- ¿Somos "tibios" ante la radicalidad del Espíritu (Ap. 3, 15-16).
(algunos hermanos dicen: "estamos dispuestos a compartir nuestra vida.. no a re-visar nuestra vida con otros.." otros dicen: "nos hemos transformado en Sociedad de Socorros mutuos").
5.- ¿Cuáles son nuestras experiencias positivas en cuento a la revisión de vida?
Preguntas para responder
¿Qué pasos ir dando para que la Revisión de vida sea como el Sacramento de nuestra Vida en Fraternidad?
El Mes de Nazaret
1.- ¿Hemos hecho la experiencia? ¿Qué gracias del Señor Jesús, podemos compartir? ¿Qué dificultades? .Su dimensión de universalidad
2.- Como exigencia de la "plena incorporación a una Fraternidad ¿Qué experiencias compartir?
Pregunta para responder
Experiencias y desafíos para el Mes de Nazaret en nuestras Fraternidades
La Fraternidad
1.- ¿Se tejen en ella lazos más allá de las Reuniones o de los Retiros? ¿Qué iniciativas hay con los hermanos aislados, que han dejado el Ministerio?
2.- Cuáles son nuestras relaciones personales y en Fraternidad, con los hermanos y hermanas de la Familia Espiritual del Hermano Carlos de Foucauld?
¿Qué Tema, propone tu Fraternidad, para compartir en nuestra Asamblea Mundial del 2006?
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