Paco CLEMENTE, el AMIGO
DEL ALMA
Paco, hermano
y amigo del alma, nos has dado siempre lo mejor de ti: TU AMISTAD, tu fe, tu
coherencia, tu lucha, tu corazón repartido entre tu familia, tus amigos, tus
hermanos de Fraternidad, tu comunidad cristiana, las parroquias donde te has
puesto al servicio de todos. Nos has dado
Paco, el amigo
del alma, tú, que has escrito en el último boletín Iesus Cáritas: “Quitad
a la enseñanza la experiencia y se convierte en ideología. Quitad a la oración
la relación filial y amistosa con el Padre, y aparecerá un “cumplidor” de las
obligaciones religiosas. Quitad a las palabras su dimensión de silencio y se
convertirán en palabrería.
El martes, 18
de noviembre, a las cinco y diez minutos de la tarde, te encontrabas cara a
cara con el Señor. Él te mostraba su rostro, el que tanto contemplaste en cada
ser humano que se cruzó contigo. Tu vida ha sembrado encuentros, ha ido dejando
en mucha gente –familias, inmigrantes, hombres y mujeres que han acudido a ti,
compañeros sacerdotes de dentro y fuera de la Fraternidad, los pequeños, los
humildes- semillas que seguro han caído en tierra buena, porque has sido un
buen sembrador, como también en ti germinaron las semillas de la fe, la
esperanza, el amor fraterno, la justicia, la paz, la tolerancia y la entrega a
los últimos. Gracias porque has sabido mostrarnos con tu vida la pequeñez de
Dios cuando somos pequeños. Dice el lama Zui-Phung, personaje de ficción: “El
pilar fundamental de una existencia plena es tratar de alcanzar la felicidad
haciendo felices a los demás. El amor y la entrega a los que nos rodean nos
hace libres, nos permite prescindir de nuestras
ataduras personales y también superar nuestras limitaciones. Nuestra existencia
deja de ser finita, ya que pervive en las personas a las que amamos” (2)
Ten por seguro que, en nosotros, sigues viviendo. Nunca te dolió coger el teléfono
para interesarte por los amigos; no pusiste pegas para visitar a quien
agradecía tu presencia; no tenías nada tuyo, porque tu corazón estaba en las
personas, y no en las cosas materiales.
Tu experiencia
de hombre luchador es para muchos de
nosotros una llamada. Hombres de tu talla, que vivieron los cambios en la
Iglesia a raíz del Vaticano II y en la
realidad de la transición española, antes y después de ella, con coherencia,
sin medrar a costa de otros, trabajando como cura obrero y como pastor en la
Barriada de José María Lapuerta, hombres de “otra pasta” como tú, como Manolo
MORENO SANZ, como Pepe SÁNCHEZ RAMOS, como Paco BERNAL, como
Nos has hecho
mucho bien no sólo con tu anuncio del Evangelio, con tus celebraciones bien
preparadas y vividas, con tu servicio a
Gracias,
hermano Paco, porque has sido y eres un
amigo del alma, gran amigo de los amigos y hermano que lo ha dado todo sin
esperar la medalla o el aplauso.
Perín, Cartagena, 24 de noviembre
de 2008
1 Boletín Iesus Cáritas, abril-junio 2008, 10
2 Andrés
PASCUAL, El guardián de la Flor de Loto, Debolsillo, Barcelona, 2008, 393
3 Francisco
CLEMENTE, A solas con el hombre,
Almería, 2002, 68
26 noviembre 2008
A mis hermanos de la Fraternidad en España:
He seguido, gracias a los correos de Aurelio, los días finales del
transito de nuestro hermano Paco Clemente, a quien tuve el privilegio de
conocer durante el pasado Retiro en Galapagar.
Conversé en un par de ocasiones con Paco, sobre sus recientes Bodas de
Oro Sacerdotales. Me regaló con discreción una sencilla tarjeta de recordación de ese
acontecimiento tan significativo de su amistad con Jesús y su fidelidad a la
Iglesia. Su presencia silenciosa y respetuosa durante esos días me tocó
interiormente. Al igual que la de otros hermanos mayores que siguieron con
atención mis simples comentarios sobre las Bienaventuranzas y el Reino de Dios.
Me sentí desafiado por el ejemplo de perseverancia de estos hombres, que
frágiles igual que yo, me decían con su sola presencia lo que significa
confiarse al Padre durante toda una vida.
Todos nos hemos encontrado con personas capaces de un gesto de heroísmo,
con algunos que durante un tiempo han sido testigos de entrega, pero no podemos
pasar por alto el encuentro con aquellos que han sido fieles toda una vida.
España entregó a la Iglesia y al mundo ejemplos muy claros de santidad.
Todavía, después de siglos, siguen inflamando el corazón de nuestros jóvenes y
adolescentes. Teresa, Juan, Ignacio, Domingo, Francisco son sólo los más
conocidos, pero son cientos los que han demostrado que lo único que puede
cambiar el mundo es la santidad, la entrega incondicional y tenaz a un único
Señor.
La Fraternidad necesita más que nunca hombres como Paco, que nos dijeron
con su vida y su fidelidad extrema que vale la pena seguir al Nazareno. Los
días finales de un hombre que nos recuerda que la radicalidad, la sencillez y
la locura de Carlos tienen el poder de fecundar de nuevo una sociedad y un
Iglesia que nos duele.
En la Misa de Navidad ofreceré junto a mi pueblo, una oración por España
y por la Fraternidad en España. Rogaré a Paco, como lo he hecho varios de estos
días al despertarme que su ejemplo nos anime a ser fieles, a usar mejor los
medios que nos ofrece la Fraternidad para ser santos, para no dejarnos llevar
de la corriente que enaltece el primer lugar, las riquezas y el poder.
Les expreso mis hermanos la dicha de haber conocido personalmente a Paco
y les deseo desde mi corazón que su ejemplo sea emulado por muchos otros.
Abraham Apolinario