BIOGRAFÍA
Carlos de Foucauld nació en Estrasburgo el 15 de septiembre de 1858 (el próximo 2008 celebraremos los 150 años de su nacimiento) .
Tiene una hermana, Marie 3 años más joven que él, que se casará con Raymond de Blic en1884 . Los dos niños quedan huérfanos en 1864. Carlos tiene entonces seis años de edad. Su abuelo materno lo recibe con su hermana y emprende su educación.
Después de la guerra de 1870 y de la anexión de Alsacia por Alemania, elige para ellos la nacionalidad francesa y viene a vivir en Nancy. Carlos continúa sus estudios con la escuela de esta ciudad. La formación cristiana de su niñez le permite hacer su primera Comunión con entusiasmo en 1872, pero no será lo bastante sólida como para ayudarle en su adolescencia y desde 1874, pierde la fe.
Prepara su entrada en la escuela militar de Saint-Cyr para hacerse soldado y lo logra en 1876. Como segundo teniente de la caballería, lleva una vida algo desordenada, lo que no evita que sea valeroso en las operaciones militares en las cuales participa al oeste de Argelia.
En 1882, presenta su dimisión del ejército y emprende un viaje de exploración de Marruecos. El éxito de esta peligrosa expedición le consigue honores y le abre las puertas al mundo de los geógrafos y exploradores. Pero entonces se siente habitado por una búsqueda religiosa.
Bajo la influencia discreta de su familia, en particular con su prima María de Bondy, que encontró en París, intenta seguir cursos de religión y solicita la ayuda de un sacerdote para ser formado en la fe católica. Habla con este sacerdote, el Padre Huvelin, a finales de octubre de 1886, en la iglesia de San Agustín, en París. En vez darle un curso de religión, el sacerdote le invita a confesarse y a comulgar: para Carlos es la conversión, esta tolerancia transforma su vida. Decidido a no vivir de ahora en adelante que para este Dios de Jesús, que vino a su encuentro, hace el peregrinaje a Tierra Santa. Descubre allí la vida humilde y oculta del Hijo de Dios, encarnado en este hombre Jesús, humilde y pobre en Nazaret. Atraído por el deseo de imitarlo con todas sus fuerzas, decide hacerse monje Trapista.
Entra en 1890 en el monasterio de Nuestra Señora de las Nieves, con el deseo de ocultarse para siempre en una pobre trapa de Siria, intenta avanzar más y más en la imitación de la vida de Jesús en Nazaret. Seis años más tarde, pide salir de la trapa, se le concede en febrero de 1897 y se le autoriza a seguir su vocación personal.
Siguiendo el consejo del Padre Huvelin, va a Nazaret, donde pide colocarse en la puerta del convento de las Hermanas Clarisas y se hace su criado. Vive así como ermitaño en el rezo, la pobreza y la búsqueda de la voluntad de Dios. Al cabo de tres años, su deseo de imitar a Jesús en su caridad universal le hace aceptar la perspectiva del sacerdocio. Se prepara allí, en la trapa de Nuestra Señora de las Nieves y el 9 de junio de 1901, se ordena sacerdote por la diócesis de Viviers, esta es la razón por la cual será beatificado como "sacerdote diocesano". Para irradiar la caridad divina y para llevar la presencia de la Eucaristía a los pobres de los países no evangelizados, piensa ir al sur de Marruecos, adonde estuvo antes, y establecerse en Beni-Abbès, con los Argelo-marroquies de las fronteras. No podrá realizar este proyecto, pero Mons. Guerin, el primer prefecto apostólico del Sáhara, aceptará que vaya al sur argelino.
Carlos se establece en 1905 en Tamanrasset, en el Hoggar, en el país de los Touaregs. Aprende su lengua para estar cerca de todos y para salvar su cultura. Busca, lo mejor posible, usar los recursos traídos por la nación colonizadora que es Francia, para promover su progreso humano, intelectual y moral, preparándolos así para descubrir un día el secreto de su vida religiosa.
En Tamanrasset como en Beni-Abbès, los esperados compañeros no vendrán; permanece allí solo, pero con el deseo de que en Francia compartan su tarea misionera y con este fin concibe la "fraternidad" que uniría todas las buenas voluntades cristianas en una ancha red, al servicio de estos países subdesarrollados, todavía sin tocar por el mensaje evangélico.
Muere en un emboscada delante de su ermita, víctima de un tiro, el 1o diciembre de 1916.